<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198</id><updated>2011-11-27T16:34:56.739-08:00</updated><category term='De momento comenzar'/><category term='Crisis'/><category term='que no es poco'/><title type='text'>el proceso</title><subtitle type='html'>Reflexiones sin pausa, escritos del subconsciente, montañas de libros, viajes en el tiempo, humor absurdo, olas gigantes, relatos heróicos...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>59</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-2774345291913444268</id><published>2011-11-17T13:36:00.001-08:00</published><updated>2011-11-17T14:38:12.808-08:00</updated><title type='text'>Lo hacen por nuestro bien</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-0k2uDq6Z0D4/TsWLcQ2dbFI/AAAAAAAAAJo/BudPP2QjgTY/s1600/descarga.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-0k2uDq6Z0D4/TsWLcQ2dbFI/AAAAAAAAAJo/BudPP2QjgTY/s1600/descarga.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Existen oficios y profesionales que van por libre. Su mundo ignora el lenguaje, las señas de los humanos simples; porque queridos amigos, qué sabemos nosotros, pobres mortales, de las complicadas operaciones mentales que deben realizar espíritus puros como los peluqueros o los camareros, por ejemplo. ¿Por qué nos empeñamos en pedir lo imposible?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Por favor, me lo cortas a capas, pero poquito, dos dedos como mucho, pide un cliente.&lt;br /&gt;- Vale, responde &lt;i&gt;manostijeras&lt;/i&gt;&amp;nbsp;mientras le ahorca con un paño destinado a evitar que trozos de cabello se metan por el cuello y provoquen una incómoda noche de picores. Tras el preámbulo comienzan las hostilidades. El peluquero manipula la cabeza como si fuera un melón, el cliente suele permanecer callado (resulta peligroso distraer al profesional en plena tarea, pues se corre el peligro de terminar con peinado-colmena tipo Amy Winehouse o algo peor) y de vez en cuando echa un vistazo al tamaño de los pelos cercenados, siempre demasiado grandes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el esquilador está a punto de terminar ya nada tiene remedio. La imaginación siempre vuela al día después, a la hora de entrar en la oficina y ver las caras de guasa de los compañeros de trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Le arreglo las patillas?, pregunta &lt;i&gt;manostijeras&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;- No, no, así están bien, suele ser la respuesta, mientras se piensa que por lo menos las patillas deben conservar algo de dignidad y así contribuir a tapar un poco esa cara pálida y ojerosa que se ha agigantado horriblemente. Sin embargo, lo peor, lo que en realidad cabrea mucho, es la chorrada final. El tipo de los peines recula y saca un espejo cuadrado de algún cajón; a continuación ejecuta un tour alrededor del craneo recién segado, el cliente mira perplejo, a punto de llorar, ¿dónde está mi pelo pedazo de cabrón?, parece decir, y entonces sucede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Así está bien?, pregunta el rebanador de cabellos.&lt;br /&gt;- ¿Cómo dice?, responde el cliente.&lt;br /&gt;- No, vamos, le preguntaba que si le gusta así, el corte, caballero, insiste el peluquero.&lt;br /&gt;- Vaya, qué gracioso, y si no me agrada ¡qué pasa!, ¿recogemos el pelo del suelo y me lo pega de nuevo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terrible ¿verdad? Pero no menos que cuando vas a una cafetería y pides un café. En la mayoría de las ocasiones lo que traerán dentro de la taza será lava volcánica, de este modo, mientras esperas a que el líquido se enfríe, tienes tiempo de leer el periódico, el suplemento, comerte un pincho de tortilla a palo seco, hablar con un amigo, llamar por teléfono, mirar a otros clientes, bostezar, hacer una figurita con una servilleta de papel, fabricar un avión con dos palillos, observar las manchas de grasa sobre la barra, repasar mentalmente la jornada laboral y después de todo esto beber un sorbo y gratinarte los labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero vamos, que todo es por nuestro bien. Si el conductor de un autobús no espera a que encuentres un asiento libre y arranca como un fórmula uno y con eso provoca que caigas encima de una señora mayor y le rompas la nariz con tu rodilla, sólo lo hace para que espabiles, para que te pongas en forma, para que afines tu equilibrio corporal. Cuando el peluquero pasa de tí y de tus deseos también es por tu bien, pues él, y sólo él, sabe lo que te conviene; cambiar de imagen es un desafío maravilloso ¿quién te dijo que las mechas verdes te quedaban mal?, la gente no tiene ni puñetera idea de estética. Cuando un camarero con las prisas derrama un poco de café al rojo vivo sobre tu mano lo que hace es plantear un reto para tu cerebro y poner a prueba tu gestión emocional. Psicología, amiguitos, que sí, de verdad, que lo hacen por nuestro bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-2774345291913444268?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/2774345291913444268/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=2774345291913444268' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2774345291913444268'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2774345291913444268'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/11/lo-hacen-por-nuestro-bien.html' title='Lo hacen por nuestro bien'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-0k2uDq6Z0D4/TsWLcQ2dbFI/AAAAAAAAAJo/BudPP2QjgTY/s72-c/descarga.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-4816591131226625448</id><published>2011-11-16T15:26:00.001-08:00</published><updated>2011-11-16T16:34:27.479-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crisis'/><title type='text'>S.O.S</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-h9Tf_2pRz5s/TsRUpL_cUBI/AAAAAAAAAJg/QcPTf8cXh5Q/s1600/crisis.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="197" src="http://1.bp.blogspot.com/-h9Tf_2pRz5s/TsRUpL_cUBI/AAAAAAAAAJg/QcPTf8cXh5Q/s320/crisis.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;Escucho la radio, veo la televisión, leo la prensa: crisis, crisis y más crisis. Curiosa palabra. Quizá, si la repetimos en voz alta durante 30 segundos podamos desposeerla de su significado fatalista hasta suavizarla, como quien lava una prenda muy sucia. También vendría bien acogerse a su connotación de catarsis o como el punto crítico en el cual se toca fondo y sólo queda remontar el vuelo. De hecho, la RAE ofrece varias posibilidades semánticas&amp;nbsp;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; line-height: 19px;"&gt;para vislumbrar un trozo de cielo azul entre tanto nubarrón.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;Así, la Academia define&amp;nbsp;&lt;a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&amp;amp;LEMA=crisis"&gt;Crisis&lt;/a&gt;&amp;nbsp;como un&amp;nbsp;cambio brusco en el curso de una enfermedad, ya sea para mejorarse, ya sea para agravarse el paciente. A mí me gustaría quedarme con la primera &lt;a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltObtenerHtml?LEMA=acepci%C3%B3n&amp;amp;SUPIND=0&amp;amp;CAREXT=10000&amp;amp;NEDIC=No"&gt;acepción&lt;/a&gt;, más positiva, pues siempre hay que aprovechar los malos tiempos para superase o pensar qué queremos hacer con nuestra vida. Todo sirve. Incluso romperse el tendón de Aquiles, como yo. Claro que muchos pensarán "este tío es idiota". Sí, cierto, mi idiotez consistió en que necesité lesionarme para darme cuenta de que mi vida se había transformado en un tiovivo agotador y de que vivía a merced de los caprichos del mercado, de que cada vez trabajaba más horas y ganaba menos dinero y de que, en muchos aspectos, me resultaba imposible controlar mi propio tiempo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;¿Encontré ya la fórmula mágica? Bueno, digamos que la busco, que evito pensar demasiado en el futuro, que he vuelto a estudiar para activar mi mente, me medito casi todos los días para ser más consciente de mí mismo y la realidad que me rodea, que leo libros sin el frenesí que me caracterizaba, para degustar cada palabra, para asimilar las ideas, para imaginar los pasajes, para emocionarme, para aprender, para viajar. Digamos que quiero &lt;a href="http://www.buscalibros.cl/fluir-flow-una-psicologia-csikszentmihalyi-cp_483696.htm"&gt;Fluir&lt;/a&gt; y buscar aquellas actividades que me aporten energía.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;Digamos, por otra parte, que cada vez que veo a Rajoy, a Rubalcaba o a Rosa Díez en los medios de comunicación se me revuelve el estómago. Me provocan un cansancio atroz. Digamos que su discurso suena hueco y digamos también que transmiten agonía y que son unos oradores horribles (el calvo es un poco mejor que los otros, un poco). Digamos que esto de la crisis nos tiene asqueados, saturados, atontados. Digamos que quería hablar sobre la crisis y sólo de pensarlo me he fatigado, debilitado y mareado y así no se puede oiga. &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/SOS"&gt;¡S.O.S!&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 19px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-4816591131226625448?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/4816591131226625448/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=4816591131226625448' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/4816591131226625448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/4816591131226625448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/11/sos.html' title='S.O.S'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-h9Tf_2pRz5s/TsRUpL_cUBI/AAAAAAAAAJg/QcPTf8cXh5Q/s72-c/crisis.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-5193689817743929403</id><published>2011-10-29T04:22:00.000-07:00</published><updated>2011-10-29T04:22:30.419-07:00</updated><title type='text'>Dolor necesario</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-8EA-6_CY5SY/TqvbwufsnoI/AAAAAAAAAJY/zYR_Ibo-RgE/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-8EA-6_CY5SY/TqvbwufsnoI/AAAAAAAAAJY/zYR_Ibo-RgE/s1600/images.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Desde que me operaron del tendón de Aquiles el 17 de agosto mi movilidad ha mejorado mucho. Ahora sólo me apoyo en una muleta y mi pie ya tiene un color más sano. En general, la recuperación cumple los plazos estimados por los cirujanos. Soy optimista y doy gracias a la naturaleza, a los astros, a los genes y las casualidades de la existencia por tener este cuerpo y por haber llegado en buen estado físico hasta casi los 40 años (¡¡dioooos!!). Me doy gracias a mí mismo, aunque esto suene fatal, y me lanzo besitos delante del espejo. La actitud es importante, todo importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También la rehabilitación y la fase del dolor. Llevo dos semanas de masajes, baños de contraste con agua fría y caliente, ejercicios para reeducación de la marcha, magnetoterapia y &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Propiocepci%C3%B3n"&gt;propiocepción&lt;/a&gt; &lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;(&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; line-height: 19px;"&gt;el sentido que informa al organismo de la posición de los músculos)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; font-family: sans-serif; font-size: 13px; line-height: 19px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;en un centro de fisioterapia. Me presto a la paliza con alegría, qué tal Javier, me suele preguntar mi 'fisio', bueno, hoy tengo el pie un poco hinchado, respondo, pues habrá que meter los dedos a fondo, me responde con una sonrisilla para referirse a la fase manual de la terapia. Es como quedar con tu torturador personal para desayunar y programar una sesión de brutalidad a medida:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues mira, hoy me he levantado con ganas de que me partan la cara, dice el cliente.&lt;br /&gt;- Muy bien, Juan Luis, sabes que eso te va fenomenal para activar la circulación periférica, replica el terapeuta.&lt;br /&gt;- Sí sí, yo me noto mejor y ya ni me salen granitos después de afeitarme, comenta jocoso.&lt;br /&gt;- Eres mi paciente favorito, por eso, de regalo hoy te vas a llevar dos puñetazos en la tripa y una colleja con la pala de pin pon ¿Cómo lo ves?, propone el machaca.&lt;br /&gt;- Oye, pues muchas gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suena exagerado, pero es más o menos así. Cada día intento que mi cuidadora, a la que llamaremos Eva, por ejemplo, otorgue más tiempo al masaje, aunque eso signifique sufrir, pues resulta fundamental para liberar al músculo de adherencias postoperatorias, reparar fibras, mejorar la circulación sanguínea y muchas más cosas. Y es que, por evitar el dolor, mucha gente ha perdido movilidad para toda la vida. Yo me cito con el suplicio de lunes a viernes, es lo que toca, y cuanto más, mejor. Otro día hablaré de lo que es un centro de rehabilitación y de las historias que uno escucha. Historias dramáticas de personas enfermas, de accidentes de tráfico, de lesiones bestiales...Merece la pena. Así te das cuenta de lo robusto, de lo bien que estás, de tu belleza como ser único e irrepetible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Guapo!, me gritaba una abuela ayer en la sala del centro, todo el personal giró la cabeza para mirarme y para certificar si mi aspecto merecía tal piropo. Yo sonreí como diciendo, no le hagan caso, la pobre mujer desvaría, pero siempre se agradece que alguien te diga cosas bonitas, aunque sean mentira, ¿o no?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-5193689817743929403?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/5193689817743929403/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=5193689817743929403' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/5193689817743929403'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/5193689817743929403'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/10/dolor-necesario.html' title='Dolor necesario'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-8EA-6_CY5SY/TqvbwufsnoI/AAAAAAAAAJY/zYR_Ibo-RgE/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-8232852861792854936</id><published>2011-10-06T08:14:00.000-07:00</published><updated>2011-10-06T08:23:01.400-07:00</updated><title type='text'>Recuerdo</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-zbJqjxcV0as/To3FqcvJ8UI/AAAAAAAAAJU/jMq56auJozA/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-zbJqjxcV0as/To3FqcvJ8UI/AAAAAAAAAJU/jMq56auJozA/s1600/images.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 16px; line-height: 18px;"&gt;Recuerdo que por las noches, todas las noches, alacostarme, una corneta lloraba en la lejanía, dentro de los cuartelesmilitares. También recuerdo la plaza de arena rodeada por los bloques vecinalesde cuatro pisos. Recuerdo a mi perra, Carla, dándome los buenos días cadamañana con su hocico húmedo y nervioso. Recuerdo los partidos de béisbol, defútbol con una pelota de tenis, los circuitos de chapas, las canicas, losclicks de Playmobil, el columpio naranja en el centro del barrio, porque nuestrobarrio era la plaza, un paraíso para cualquier niño. Recuerdo una infancia plagadade guerras de pelotillas, escudos de cartón, comandos tribales, globos de agua.Recuerdo una piedra volar y chocar contra mi frente. Recuerdo un chichón, unhuevo plantado en mi cabeza.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Recuerdo que una vez compramos una canasta, laatamos al tronco de un árbol y organizamos un partido de baloncesto que duróhasta que se encendieron las farolas. Recuerdo a mi madre llamándome a voces através de la ventana del salón de mi casa. Y recuerdo mi casa oscura,desgarrada, las puertas agujereadas por las prácticas karatekas de mi hermanomayor. Recuerdo la despensa llena de comida. Recuerdo los desayunospantagruélicos: cuatro tostadas y un vaso de leche con cacao. Recuerdo una radiopequeña, encima de la mesa de la cocina, con las historias de ‘Los Porretas’que mi madre escuchaba a diario. Recuerdo la terraza de mi casa con losbarrotes oxidados y la ropa tendida como banderas ondulantes.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Recuerdo la zonade chabolas detrás de nuestro piso, la parte más pobre del barrio, y la fuentey la verja negra, la peligrosa verja llena de puntas afiladas como lanzasgigantes, donde decían que una vez un chaval quedó ensartado como un pinchomoruno. Nosotros siempre saltábamos por una esquina, pero en mi desbordante imaginaciónsiempre me veía enganchado sin remedio, con el frío metal atravesado en unapierna y esperando a la muerte, solo, a 20 metros de mí casa. Recuerdo aHalley, aquel setter irlandés que se sentaba en los bancos sobre sus cuartostraseros, como si fuera un ser humano. Recuerdo el uniforme del colegio condescosidos y churretes.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Recuerdo una voz potente que surgía de una caverna:¡Lauraaaaaaaaaaaaaa! Recuerdo la sensación de seguridad, de plenitud. Recuerdola primera vez que monté en bici, como al principio me balanceé a un lado y aotro y luego cogí velocidad y me estrellé contra un árbol. Recuerdo a mi perrapersiguiendo a los gatos. Recuerdo una pelea contra un vecino, más mayor queyo, que me enganchó del jersey, me tiró al suelo y me pateó sin piedad.Recuerdo que una vez recibí un pelotillazo en el culo y me fui llorando a casa.Fue un chaval al que apodaban ‘El chino’, era del barrio de al lado, el delsuelo empedrado. Recuerdo un patinete de color rojo y una caída con vuelta decampana incluida.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Recuerdo raspones en las rodillas, las manos y los codos. Recuerdomi vaso preferido, de plástico, enorme, de medio litro, que me servía paraapagar la sed tras una tarde de correrías y gamberradas. Recuerdo una rata grissalir por la boca oscura de una alcantarilla. Recuerdo los jardines tiñendo deverde nuestra mirada. Recuerdo la panadería de Tere y los cuernos de chocolate,los donuts, las llamadas ‘pistolas’ (simples barras de pan); el supermercado yla bodega, con ese olor a madera podrida y vino barato.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Recuerdo los inviernos,la lluvia que transformaba nuestra arena en barro y el viento que maltratabalas persianas de las casas. Recuerdo también los veranos, jornadasinterminables de luz, sin colegio, sin deberes ni obligaciones, horas y horaspara revolcarse por el suelo y manchar la ropa. Recuerdo un sándwich de Nocillade tres pisos y los emparedados de jamón y queso. Recuerdo los Kojak y el chilerebosante de azúcar. Las nubes que se quemaban con un mechero y los carameloscon pica-pica. Recuerdo los primeros cigarrillos, su sabor repugnante, la tos,la tontería. Recuerdo tantas cosas, pero todas inconexas, como una película herida por cientos de tijeretazos. Pero recuerdo y quiero recordar y de lo que recuerdo,casi todo me gusta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-8232852861792854936?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/8232852861792854936/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=8232852861792854936' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/8232852861792854936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/8232852861792854936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/10/recuerdo.html' title='Recuerdo'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-zbJqjxcV0as/To3FqcvJ8UI/AAAAAAAAAJU/jMq56auJozA/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-2896158240932074677</id><published>2011-09-09T04:27:00.000-07:00</published><updated>2011-09-09T04:27:50.669-07:00</updated><title type='text'>Operación Aquiles: The end</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-vd5iI7Y-D8Q/Tmn3-tI9Z_I/AAAAAAAAAJQ/nZbXKPcbuSQ/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-vd5iI7Y-D8Q/Tmn3-tI9Z_I/AAAAAAAAAJQ/nZbXKPcbuSQ/s1600/images.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Imposible dormir. He pasado la noche retorcido de dolor, sudando a mares y escupiendo sapos y culebras por la boca, casi como la niña de &lt;i&gt;El exorcista. &lt;/i&gt;Aparece mi madre, buenos días, hijo, saluda; buenos días, madre, respondo con un hilo de voz. Entra una auxiliar de enfermería. Habla como si se hubiese tragado un megáfono. Muy bien, majo, te vamos a lavar un poco y luego te cambiamos el vendaje, brama desde su inmenso corpachón. Me presta una esponja húmeda y enjabonada. Froto mis partes pudendas, mi pecho y las axilas. Luego me dejo manejar por la fuerza bruta de esta mujer acostumbrada a bambolear cuerpos enfermos un día tras otro. No me resisto. ¿Cómo está el agua?, me grita a medio centímetro del tímpano. Bien, contesto aturdido. Me limpian los bajos fondos, las espalda y las piernas hasta que mi epidermis queda reluciente. Luego, con la ayuda de un enfermero, me curan la herida, escuece, pero se puede aguantar. Me cambian el vendaje y se marchan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A media mañana aparecen los cirujanos. Bromean entre ellos y nos enseñan sus dientes blanquísimos. Se les nota felices, normal: ganan buenos sueldos, gozan de prestigio social, siempre andan rodeados por miles de enfermeras deseosas de sexo, además, tienen permiso para rajar, abrir, desangrar, trocear, pinchar y coser cuerpos humanos mientras hablan de fútbol o del último restaurante que han visitado. Vaya cara que tienes, Javier, suelta de repente uno de ellos, tienes poco aguante para el dolor, comenta jocoso con los allí presentes. Sí, está claro que soy una mierda, respondo mirándole fijamente. Nos interrumpe el otro médico, el que me operó, sus compañeros le conocen por Busti; bueno, bueno, pues nada, ha salido todo de maravilla, me dice y de seguido me explica cómo se fabrica una longaniza con un tendón roto. Total, 10 segundos de explicación. ¿Para qué más?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de comer recibo el alta médica, me despido de mi compañero de habitación y me trasladan a la planta baja en una silla de ruedas. Allí espero, en la entrada de urgencias, a que venga mi hermano para llevarme a casa de mi sufridora madre. Miro a la sala de espera y resulta deprimente. La cara de la gente en estos sitios se vuelve grisácea. La luz y la decoración tampoco ayudan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo puedo decir que he superado la prueba, mi primera rotura tras años y años de correr, jugar al baloncesto, al fútbol grande y pequeño, practicar karate y otras artes marciales, trepar a los árboles, emborracharme, saltar en paracaídas, trabajar en los andamios de las obras, colarme en el Zoo y el Parque de Atracciones, colarme en el Metro, escalar por un puente de piedra, cruzar las vías del tren, montar en una bicicleta sin frenos, dar vueltas de campana con un coche, descender barrancos, huir de un perro salvaje, lanzarme a una poza de agua desde una roca...No está mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;FIN&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-2896158240932074677?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/2896158240932074677/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=2896158240932074677' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2896158240932074677'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2896158240932074677'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/09/operacion-aquiles-end.html' title='Operación Aquiles: The end'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-vd5iI7Y-D8Q/Tmn3-tI9Z_I/AAAAAAAAAJQ/nZbXKPcbuSQ/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-2917506673367600852</id><published>2011-09-05T17:29:00.000-07:00</published><updated>2011-09-08T02:25:49.209-07:00</updated><title type='text'>Operación Aquiles VIII</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-nMTs7fY1DI0/TmVnHvbdThI/AAAAAAAAAJM/CqTOdqpOI_Q/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-nMTs7fY1DI0/TmVnHvbdThI/AAAAAAAAAJM/CqTOdqpOI_Q/s1600/images.jpg" xaa="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Entra mi compañero de celda. Por lo visto su intervención también ha sido un éxito: le acaban de insertar un clavo en el húmero. A mí, sinceramente, todo esto me suena un poco medieval. Si piensas por un momento en el instrumental que utilizan los traumatólogos es como visitar un taller de la Santa Inquisición: cartabón medidor, escoplo cuello de cisne, cuchillo de amputación, destornillador, martillos doyen, medidor de tornillos, palancas variadas, raspadores, cizalla stille maton, separador automatico Adson de 29 centímetros, tensor de alambre... Una ferretería, vamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dolor me trae de nuevo a la habitación. Miro la botella de analgésico que gotea con parsimonia, la observo y deseo que me aniquile. Me recuesto de nuevo. El latido punzante me machaca sin piedad, además, el aire fresco se ha olvidado de este hospital. Tengo el camisón pegado a la piel y parece como si me hubiera bañado vestido en una piscina. Entra una enfermera. ¿Cómo vas, Javier?, me pregunta, jodido, le respondo, oiga, en confianza, ¿no tienen alguna droga más fuerte que este inofensivo e ineficaz bote de Nolotil?, le propongo, con un dardo para dormir hipopótamos me conformo. La mujer me mira y esboza una sonrisa que sólo puede significar una cosa: pues te vas a tener que joder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cae la noche. Las agujas del reloj se derriten y todo transcurre a fuego lento. Dentro de los vendajes mil avispas me clavan sus aguijones y no puedo defenderme. Otra vez me reprocho mi falta de hombría, sé que es una chorrada, pero dentro de mi se ha declarado una guerra entre un hombre sensible que llora ante la belleza de una orquídea y un troglodita que come con la boca abierta, eructa y se enorgullece de su falta de higiene. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso en Joe Simpson, aquel alpinista que se rompió una pierna en los Andes peruanos y sobrevivió para contarlo en un magnífico libro titulado &lt;em&gt;Tocando el vacío&lt;/em&gt;. Pienso en las múltiples operaciones a las que fue sometido tras partirse los huesos por mil sitios. Pienso en los meses condenado en un camastro, en las curas interminables, en los límites de la resistencia humana. Pienso en personajes de su talla y me siento pequeño, sin derecho a quejarme. Imagino historias de accidentes, de hombres y mujeres vendados como momias, sufriendo lo indecible, sí, definitivamente, soy un mierda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso esto y vuelvo a llamar a la enfermera por el interfono que, por cierto, debe tener el volúmen estropeado porque cada vez que contestan todos los pacientes de esta planta se enteran de la conversación. ¿Sí?, retumba una voz, eh...hola, ¿si?, mire, joder, no encuentro las palabras, ¿qué quiere?, la respuesta se oye tan fuerte que tira una botella de plástico al suelo, oiga, quiero que me inyecten otro analgésico, ¿cómo dice?, le contesto&amp;nbsp;alzando la voz&amp;nbsp;que el Nolotil no me hace nada; espero la respuesta mientras soy consciente de que todo bicho viviente que pululara por la octava planta a estas horas, ya se ha enterado&amp;nbsp;de que&amp;nbsp;hay un niñato que gimotea si no le traen un vaso de leche a la camita.Vale, enseguida mandamos una enfermera. Gracias. Continuará...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-2917506673367600852?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/2917506673367600852/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=2917506673367600852' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2917506673367600852'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2917506673367600852'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/09/operacion-aquiles-viii.html' title='Operación Aquiles VIII'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-nMTs7fY1DI0/TmVnHvbdThI/AAAAAAAAAJM/CqTOdqpOI_Q/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-691487367259404112</id><published>2011-09-03T11:00:00.000-07:00</published><updated>2011-09-03T11:00:02.279-07:00</updated><title type='text'>Operación Aquiles VII</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-qa6gjZTd72Q/TmJq7XNqYXI/AAAAAAAAAJE/FA5O4i8nGDI/s1600/descarga" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-qa6gjZTd72Q/TmJq7XNqYXI/AAAAAAAAAJE/FA5O4i8nGDI/s1600/descarga" /&gt;&lt;/a&gt;Me despierto en la sala de reanimación. A mi derecha queda la pared y a mi izquierda un tipo conectado a mil cables. Ya pasó lo peor, pienso. Los párpados todavía me pesan 20 kilos y me cuesta enfocar la mirada. Tampoco siento la pierna convertida ahora en una roca de granito. ¿Qué tal, Javier?, me pregunta una enfermera. Centro su cara en mi campo visual y respondo con el gesto del pulgar hacia arriba. Meten a otro paciente en camilla. Se trata de un hombre con el pelo blanco alborotado, como el 'Doc' de &lt;i&gt;Regreso al futuro&lt;/i&gt;, y la vista fija en los fluorescentes del techo. No parece muy afectado porque enseguida comienza a canturrear una melodía extraña que brota desde algún rincón profundo de su aturdido subconsciente. Ya no parará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos momentos recuerdo los típicos juegos de infancia donde siempre se hacían propuestas absurdas para comprobar los límites de nuestra imbecilidad:&lt;br /&gt;--¿Por cuanto dinero te comerías una mierda de perro?, preguntaba alguien por sorpresa.&lt;br /&gt;--Por nada, ¡qué asco!, solía ser la respuesta más común.&lt;br /&gt;--¿y por 100.000 pesetas? (sí, hablamos de otros tiempos).&lt;br /&gt;--¡No!&lt;br /&gt;--¿Y por un millón?&lt;br /&gt;--¡Uf!, no sé, ya entraban las dudas.&lt;br /&gt;--¿Y por cien millones?&lt;br /&gt;--Hecho&lt;br /&gt;--¿Y si tienes que hacer gárgaras? Aquello no tenía fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso me pregunto qué cosas estaría dispuesto a hacer para salir de este salón enfermizo y perder de vista al cantante zombi. Tras 20 minutos de hilo musical ya me siento como el mítico McMurphy en &lt;i&gt;Alguien voló sobre el nido del cuco&lt;/i&gt;. Las enfermeras hablan entre ellas alrededor de una mesa. Me imagino levantándome y asfixiando con una almohada al patético juglar. De repente, regresa mi piloto favorito: el celador sonriente. Vamos, Javier, salgamos de aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo instalado en mi suite me siento más relajado. Pobre ignorante. Me espera una de las noches más infernales de mi vida. A las 14:00 la anestesia se va diluyendo y con ella su efecto. Noto primero un hormigueo en algunas zonas de la pantorrilla que va siendo&amp;nbsp;sustituido&amp;nbsp;poco a poco por un latido punzante. Intuyo que la jornada va a ser muy larga. El dolor va en aumento y por momentos parece como si alojara en mi interior un tornillo al rojo vivo. ¡Joooder!, ¿esto va a seguir así?, me digo a mí mismo. Tranquilo, compórtate como un hombre o van a pensar que eres un cagao, un llorica, una nenaza, pues que piensen lo que quieran, por mí se pueden ir todos a tomar por...Continuará&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-691487367259404112?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/691487367259404112/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=691487367259404112' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/691487367259404112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/691487367259404112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/09/operacion-aquiles-vii.html' title='Operación Aquiles VII'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-qa6gjZTd72Q/TmJq7XNqYXI/AAAAAAAAAJE/FA5O4i8nGDI/s72-c/descarga' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-2718833645372333386</id><published>2011-08-31T16:30:00.000-07:00</published><updated>2011-09-01T01:58:18.090-07:00</updated><title type='text'>Operación Aquiles VI</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-byH81PazHmM/Tl7AicjmyyI/AAAAAAAAAJA/H7UlVUd90mU/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-byH81PazHmM/Tl7AicjmyyI/AAAAAAAAAJA/H7UlVUd90mU/s1600/images.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;Anestesia troncular, así se denomina esta técnica mediante la cual dormirán mi pierna pinchando en un nervio. Para qué andarse con niñerías. Se acerca el cirujano, un tal José, así que te gusta el tenis, ¿no?, suelta de repente con una risotada. Bueno, balbuceo yo, tampoco es que me apasione, ¡aaaaah! La mega-aguja penetra mi piel. Una enfermera va introduciendo el maligno pincho por la zona superior del gemelo y va guiando su camino mediante una ecografía simultánea que refleja el interior de mi extremidad en la pantalla de un ordenador. Observo hipnotizado la película, solo se ve una imagen en negro con algunas manchas redondas de color gris que aparecen de forma intermitente: mis ramificaciones nerviosas.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;Comienza una tortura. La enfermera busca su meta, prueba y clava este instrumento inquisitorial en músculos, huesos y terminaciones nerviosas varias; a esto le siguen espasmos incontrolados, calambres y latigazos eléctricos desde la rodilla hasta la planta del pie. Ahí lo tienes, suena una voz, ¿lo ves?, insiste, ¿uf, no sé!, se queja mi maltratadora. Resulta que soy una cobaya pues esta muchacha está realizando sus prácticas conmigo. Déjame a mí, le ordena la jefa del equipo de anestesiólogos. A los pocos segundos emerge desde la oscuridad de la pantalla del ordenador un gran círculo gris. Ahí está, pronuncia satisfecha. La aguja se aproxima como un espermatozoide en su carrera hacia el óvulo. El misil contacta con el objetivo y siento como si me electrocutara con mi propia energía. Ya está, Javier, me tranquiliza la jefa, ¿quieres el sedante ya?, por favor, respondo. Utilizan la vía abierta en mi mano para suministrarme un líquido transparente. A los 20 segundos me siento como si llevara tres días sin dormir, a la vez que muy relajado. Todo es maravilloso. Ahora me da igual lo que me hagan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;Sin saber cómo me encuentro boca abajo en la otra camilla. Alguien me pone un plástico sobre la pierna mala. ¿Notas esto, Javier?, me preguntan al tiempo que me hincan algo punzante. Sí, reacciono, temiendo que me empiecen a rajar antes de que el anestésico cumpla con su trabajo. ¿Más sedante?, escucho, pero ya no sé si es mi cabeza o alguien me lo ofrece. Venga, ponme otro chupito. A partir de ahí me deslizo en un limbo silencioso, ya no se oyen voces, ni siquiera percibo mi respiración, sin límites ni recuerdos buceo en la nada sin consciencia y me dejo llevar. Continuará... &amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-2718833645372333386?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/2718833645372333386/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=2718833645372333386' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2718833645372333386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2718833645372333386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/08/operacion-aquiles-vi.html' title='Operación Aquiles VI'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-byH81PazHmM/Tl7AicjmyyI/AAAAAAAAAJA/H7UlVUd90mU/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-9066683985211924329</id><published>2011-08-31T03:53:00.000-07:00</published><updated>2011-09-01T02:05:48.376-07:00</updated><title type='text'>Relato vacacional</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-E_CQAsu3hNs/Tl4O71b__bI/AAAAAAAAAI8/yRjnkolZ6dI/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-E_CQAsu3hNs/Tl4O71b__bI/AAAAAAAAAI8/yRjnkolZ6dI/s1600/images.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Por fin llegaron las vacaciones. En pleno corazón pirenaico habíamos alquilado una bonita casa rural, amplia y con una decoración rústica de vigas de madera, chimenea en el salón y unas enormes piedras como paredes. Nuestros hijos fueron deportados a un campamento de verano, así que mi mujer me miró como diciendo: ya era hora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Fiel a mi impulsividad enfermiza, y tras convencer a mi santa esposa de que sería muy romántico cenar al calor de las brasas de la chimenea, me interné en el bosque dispuesto a explorar el terreno en busca de ramas secas. Al principio pude avanzar sin problemas, sin embargo, a medida que me adentraba en la espesura el recorrido se hacía más difícil. Seguí caminando y arañando mis lechosas pantorrillas. Iba muy mal equipado y cumplía, por así decirlo, todos los requisitos que definen a un auténtico dominguero: alpargatas, calcetines blancos con raya roja y azul, pantalón corto con bolsillos, camisa a cuadros y un ridículo sombrero de playa. Y en esas estaba cuando todo se torció.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;El detonante fue un panal de abejas, o eso creo, porque de repente me vi envuelto en un oscuro enjambre. Huí como pude y tropezando perdí la alpargata del pie derecho, no me importó, sólo quería alejarme de la nube asesina. A trompicones y con el corazón a mil por hora, pude llegar a un claro del bosque y despistar a mis perseguidoras. Hice recuento de daños: la camisa rota debajo de la manga izquierda, la alpargata perdida, un bolsillo del pantalón arrancado de cuajo y una picadura en el pómulo derecho, que ya empezaba a latir con insistencia. En breve estaría hinchado como un globo. Pero lo peor no era eso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Lo más lamentable era que me había perdido. Miré el reloj, aún tenía tiempo para arreglar mi enésima estupidez. Bien, voy a regresar, se acabó el romanticismo, pronuncié hablando ya en voz alta. No quería atravesar la zona abejil, así que me desvié por un lado de la explanada. A estas alturas, mi ojo derecho estaba casi cerrado e iba como un tuerto buscando su bastón. De forma inesperada me hundí en un abismo, sin más, la altura de la maleza ocultaba una abertura hacia las entrañas de la tierra. Sufrí un tremendo golpe; aturdido, miré hacia un sucio tragaluz que calculé estaría a unos cuatro metros de altura. Mi caída se produjo por unas empinadas escaleras o eso creí ver en la oscuridad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Me dolían todos los huesos, vi sangre en mis rodillas y raspones en los brazos. Me incorporé a duras penas. Apoyé una mano en la pared y enseguida la retiré con asco al sentir una especie de masa blanquecina, húmeda y viscosa que cubría algunas zonas de la estancia, ¿arañas gigantes?, pensé, no seas imbécil, me reproché casi al instante. Hay que salir, ¡ya!&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Aparte de la luz que entraba por la abertura e iluminaba una zona de la mugrienta pared, el resto de la cueva estaba sumido en las tinieblas. Escuché un ruido a mi espalda. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Imaginé que quizá había caído en un antiguo búnker o una trampa para osos. Ya podía ver los titulares: “Muere un turista devorado por un oso en el Pirineo Aragonés”. Por suerte localicé a tientas los peldaños de la escalera. Al rato salí por mi propio pie y llegué dando tumbos hasta la casa. Empujé la puerta de la entrada y recibí un brutal golpe en la boca. Pude ver a cámara lenta como un diente salía propulsado desde mi hocico hasta caer encima de un trozo de tarta de chocolate. Me desplomé en el suelo. Cuando me giré vi a mi compañera sentimental dispuesta a aplastarme la cabeza con una pala. ¡¡Noooo!!, ¡¡que soy yo cariño!!, grité desde el suelo. La pobre se asustó, luego me reconoció, me pidió perdón, después me abofeteó por haberla dejado sola tanto tiempo y tras esto me curó. Al final nos reímos con el calor de un buen vino en el cuerpo. No hubo brasas ardiendo en la chimenea y prometí mil veces no volver a imitar a Indiana Jones, al menos durante unos días.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-9066683985211924329?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/9066683985211924329/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=9066683985211924329' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/9066683985211924329'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/9066683985211924329'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/08/relato-vacacional.html' title='Relato vacacional'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-E_CQAsu3hNs/Tl4O71b__bI/AAAAAAAAAI8/yRjnkolZ6dI/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-963383993071075391</id><published>2011-08-29T16:09:00.000-07:00</published><updated>2011-08-29T16:09:34.951-07:00</updated><title type='text'>Operación Aquiles V</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-kImQxWJsbs8/TlwcBM8oT5I/AAAAAAAAAI4/tLxq6m5Eq-c/s1600/aguja+chachi.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-kImQxWJsbs8/TlwcBM8oT5I/AAAAAAAAAI4/tLxq6m5Eq-c/s1600/aguja+chachi.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Me explican las tres modalidades de anestesia: general, raquídea o local. Las tres suenan fatal, pero si puedo elegir prefiero la última. También tengo que firmar un consentimiento sobre los riesgos que conlleva este proceso. Leo el papel, mala idea, es como revisar las&amp;nbsp;contra indicaciones&amp;nbsp;de un medicamento.&amp;nbsp;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; color: #797979; font-family: Arial, Helvetica, Verdana, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 14px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; line-height: 14px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;Lo firmo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; line-height: 14px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;Ahora no soy consciente, pero el equipo de anestesiólogos será el encargado de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;proteger y regular mis funciones vitales antes, durante y después de la intervención. Su misión es mantenerme con vida. Menudo oficio.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;Un apunte. Para convertirse en anestesista se deben completar los seis años de estudios de Medicina y pasar el examen que permite acceder a los estudios de postgraduado, iniciando así un programa de formación y entrenamiento específicos de ¡cuatro años!, durante los cuales se aprenden las bases científicas y técnicas de la especialidad. Así de fácil.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Times, 'Times New Roman', serif;"&gt;Regresa el celador. ¡Vamos pallá!, comenta jocoso mientras empuja el camastro rodante. Entramos en el quirófano, &amp;nbsp;muy espacioso y con una solitaria camilla de acero inoxidable en el centro. Al fondo se ve una cristalera y de espaldas un supuesto cirujano lavándose las manos. Aparcamos al lado de la camilla. La actividad a mi alrededor se acelera por momentos. ¿Le pones la anestesia aquí o le subimos a la camilla?, déjalo aquí, responde otra voz. Veo la escena como espectador y protagonista a la vez. Una enfermera sujeta mi pierna y comienza a cortar las vendas que amarran la escayola. Una vez liberada la extremidad entra en la escena la siempre temida aguja gigante. ¡Joooder!, ¡Por dios!, ¿qué es eso?, ¿la lanza de Don Quijote? Continuará...&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-963383993071075391?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/963383993071075391/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=963383993071075391' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/963383993071075391'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/963383993071075391'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/08/operacion-aquiles-v.html' title='Operación Aquiles V'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-kImQxWJsbs8/TlwcBM8oT5I/AAAAAAAAAI4/tLxq6m5Eq-c/s72-c/aguja+chachi.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-531318396895274064</id><published>2011-08-28T16:26:00.000-07:00</published><updated>2011-08-28T16:47:01.959-07:00</updated><title type='text'>Operación Aquiles IV</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-1OgWO5jOfQA/TlrPjiu7ASI/AAAAAAAAAIw/Nd1lHPGbyqo/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="146" src="http://1.bp.blogspot.com/-1OgWO5jOfQA/TlrPjiu7ASI/AAAAAAAAAIw/Nd1lHPGbyqo/s320/images.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;En la misma cama en la que me he achicharrado por la noche salimos rumbo a los quirófanos, es la ventaja de los catres con ruedas. El celador-conductor va saludando a compañeros de profesión por el camino. Entramos en el área quirúrjica. La temperatura desciende. El trasiego de enfermeras, anestesistas, cirujanos y demás personajes es incesante. Avanzamos por un corredor con estancias a un lado y a otro. Una puerta gris con un ojo de buey en el centro se abre de forma lateral con un ruido de aire comprimido.Penetramos en una habitación o almacén. Bueno, Javier, aquí tienes que esperar unos minutos, ¿vale?, vale, respondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Giro la cabeza y veo las típicas lámparas articuladas del quirófano, muy parecidas a los ojos de las naves en 'La guerra de los mundos'. Estos trastos reciben el nombre de luminarias de alta cirujía (algunas pueden costar más de 6.000 euros). Aquí todo es moderno y caro. Me sudan las manos. Cuanto antes mejor, por favor, pienso, tranquilo, todo va a salir bien; idiota, seguro que te extirpan un ojo. Tengo una discusión entre un angelito y un mini demonio dentro de mi cabeza. ¡Basta!, ¡callaos los dos de una puñetera vez!, ¿perdón?, dice una voz detrás de mi. Sin darme cuenta estaba hablando en voz alta. Los siento, digo, estoy un poco nervioso. La enfermera se situa frente a mí. No pasa nada, responde, ¡Jo!, ¡vaya cara de susto que tienes!, me espeta. Sí, respondo, ya me lo han dicho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me coloca una vía intravenosa en el dorso de la mano izquierda. Hasta luego, se despide. A los dos minutos entra otra enfermera. Hola, Javier, me saluda, hola, respondo mientras me fijo en sus formas bajo la ropa. ¡Vaya cara de susto que tienes!, me suelta con alegría. Joder, ¿no hay otra frase disponible? Entra otra mujer, muy seria, delgada y con unos inmensos ojos azules. Buenos días, Javier. Me siento como un niño pequeño, todo el mundo se sabe mi nombre y yo no conozco a nadie. Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-531318396895274064?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/531318396895274064/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=531318396895274064' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/531318396895274064'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/531318396895274064'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/08/operacion-aquiles-iv.html' title='Operación Aquiles IV'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-1OgWO5jOfQA/TlrPjiu7ASI/AAAAAAAAAIw/Nd1lHPGbyqo/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-9191418537742103267</id><published>2011-08-27T01:37:00.000-07:00</published><updated>2011-08-27T01:42:41.327-07:00</updated><title type='text'>Operación Aquiles III</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Lng9s7hi6tQ/TlistUK3VBI/AAAAAAAAAIg/-I9iSFGCvuE/s1600/aquiles.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-Lng9s7hi6tQ/TlistUK3VBI/AAAAAAAAAIg/-I9iSFGCvuE/s320/aquiles.jpg" width="246" /&gt;&lt;/a&gt;A las siete de la mañana entra una auxiliar de enfermería. Buenos días, Javier, me saluda, tienes que ducharte antes de la operación. En el baño te he dejado una toalla sobre una silla, ¿vale?, vale, contesto medio dormido. Me incorporo, cojo mis muletas y alcanzo el cuarto de baño. Es más grande que nuestra habitación. Aquí hay espacio para asear a un elefante. Austero y forrado con azulejos verdes, resulta un lugar frío, como casi todo en un hospital. Meo a la pata coja. Si continuo mucho tiempo así es posible que me contraten en el Circo Price. ¡Atención niños y niñas, señoras y señores, el meón equilibristaaaa!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la zona central una silla ortopédica sirve para lavarse sentado. Me pongo una bolsa de plástico en la pierna escayolada, la apoyo en un taburete y tomo asiento. Abro el grifo, ajusto la temperatura del agua y me mojo. Qué placer. Bajo el chorro templado cierro los ojos y olvido mi situación y este entorno industrial; los pensamientos se difuminan con el vapor. Si pudiera me quedaría aquí todo el día hasta arrugarme como una pasa. Luego pasarían las enfermeras, ¿no se estaba duchando un chico hace una hora?, pero...y descubrirían un fruto seco en medio de la silla, una pasa pequeña y feliz que les diría: ¡ahora vais a operar a vuestra pu.. madre! Después de lavarme me miré al espejo mientras me secaba y le hablé en voz baja a mi reflejo: ¿por qué siempre se te va la olla?, ¿una pasa?, estás fatal, Javier, me dije cuando abrió la puerta la auxiliar, ¿va todo bien?, me preguntó, sí, sí, perfecto, respondí, bueno, me miré otra vez en el espejo, ya es hora de volver a la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en la habitación me encuentro con mi madre y su invariable cara de angustia. La mujer viene para ayudar, pero sólo consigue agobiarme: ¡tápate el pie!, ¿te duele mucho, hijo?¿te has tomado la pastilla?, ¿a quién se le ocurre hacer deporte en agosto?, ¿estás nervioso? Menos mal que aparece un celador. Son las ocho y veinticinco. ¿Javier Díaz?, pregunta, aquí, digo, mientras levanto la mano derecha. Vaya cara de susto que tienes, bromea; pues sí, respondo, aborrezco que me pinchen o me anestesien, que me rajen como a un cerdo, que hurguen dentro de mi cuerpo y luego me vuelvan a coser y encima se olviden unas tijeras dentro de mi pierna. Oye, Javier, ¿no tendrás unas tijeras por ahí?, hombre, cómo no, siempre llevo unas de repuesto bajo la piel de mi pantorrilla. Pues no, oiga, no me mola. Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-9191418537742103267?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/9191418537742103267/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=9191418537742103267' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/9191418537742103267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/9191418537742103267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/08/operacion-aquiles-iii.html' title='Operación Aquiles III'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Lng9s7hi6tQ/TlistUK3VBI/AAAAAAAAAIg/-I9iSFGCvuE/s72-c/aquiles.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-7755037043369397408</id><published>2011-08-25T16:05:00.000-07:00</published><updated>2011-08-25T16:07:33.749-07:00</updated><title type='text'>Operación Aquiles II</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-wkr5eu8MVI8/TlbJQy5D0fI/AAAAAAAAAIc/lgxeNmP_JkQ/s1600/kunichfoto2.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-wkr5eu8MVI8/TlbJQy5D0fI/AAAAAAAAAIc/lgxeNmP_JkQ/s1600/kunichfoto2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Odio esta sensación de inutilidad, de indefensión en manos de los médicos. Mañana dependeré de su buen o mal día, de su práctica, de su experiencia, de su profesionalidad. Sin embargo, a veces no queda otro remedio. Supongo que debo aprender a ser más&amp;nbsp;dócil&amp;nbsp;y aceptar cuanto antes mis momentos de debilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abro mi tercera botellita de agua. La etiqueta incorpora un chiste bajo el epígrafe 'Sacia tu risa'. Leo la broma y solo consigo una sonrisa fofa a medio camino entre la imbecilidad y el asco. Ya no se puede ni beber agua sin tener que leer bobadas. Sí, hoy no estoy de buen humor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miro a mi compañero&amp;nbsp;de roturas. Qué pasa Gonzalo, le increpo, cómo lo llevas. ¡Jodido!, me responde. ¿Quieres ver cómo se desbrava un caballo?, me suelta, bueno, digo, no tengo otra cosa mejor que hacer. Resulta que mi amigo trabaja con cuadrúpedos. Tiene una finca, al sur de Madrid, donde también utilizan a estos animales en la hipoterapia,&amp;nbsp;una actividad rehabilitadora que aprovecha los movimientos del caballo para estimular músculos y articulaciones en niños con daño cerebral. Vemos un vídeo en su ordenador. Miro por la ventana. Anochece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me recuesto en la cama, incómodo, si no fuera por los hierros que rodean el colchón se me saldrían los pies. Pero bueno, ¿aquí quién dormía antes un pitufo? ¡Buf! Tranquilo, me digo, todo pasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué calor!, ¡aquí no corre el aire, por dios benditooo! Para colmo una enfermera nos avisa de que guardemos a buen recaudo los objetos de valor porque los robos son algo habitual. ¡Qué bonito!, hurtar a un cojo y a un manco mientras duermen. Al instante mi mente calenturienta ya imagina una escena de película. Una mano se acerca a mi mochila, finjo dormir, agarro una muleta escondida debajo de las sábanas y ¡zas!, ¡en toda la boca! Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-7755037043369397408?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/7755037043369397408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=7755037043369397408' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/7755037043369397408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/7755037043369397408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/08/operacion-aquiles-ii.html' title='Operación Aquiles II'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-wkr5eu8MVI8/TlbJQy5D0fI/AAAAAAAAAIc/lgxeNmP_JkQ/s72-c/kunichfoto2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-4964531425236813981</id><published>2011-08-24T10:22:00.000-07:00</published><updated>2011-08-24T10:22:27.981-07:00</updated><title type='text'>Operación Aquiles</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-2Q0-3fh_el0/TlUrn-MQarI/AAAAAAAAAIY/zKRJ1vf0Zhg/s1600/2rzyz48.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-2Q0-3fh_el0/TlUrn-MQarI/AAAAAAAAAIY/zKRJ1vf0Zhg/s1600/2rzyz48.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Voy a intentar plasmar mi reciente experiencia en el hospital. Algunas cosas las exageraré, bien porque sea pertinente o porque me apetezca. Escribir una crónica sobre una operación en el tendón de Aquiles no reviste demasiado interés, así que es mejor aderezar un poco el tema. Dejemos los dramas para los dramaturgos. Tecleo estas líneas desde el sofá del salón en casa de mi santa madre. Me hallo en plena fase de recuperación. El tiempo corre, vuela y las hojas caen del calendario demasiado rápido. Ya ha pasado una semana desde la intervención, pero jamás voy a olvidar los tres días que pasé allí. Tres jornadas a mediados de agosto, en medio del infierno veraniego de la capital de España. K-mon!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El martes 16 de agosto de 2011 ingreso por la puerta de urgencias en el Hospital Universitario de la Princesa. Al día siguiente me operan para rehacer mi partido tendón de Aquiles. Me ha traído mi hermano en su coche. Madrid sufre una invasión bobalicona de jóvenes religiosos con gorritos, mochilitas, guitarras y crucifijos. Siempre nos toca todo a nosotros. En fin. Paso los trámites y me suben a la habitación 822 en una silla de ruedas. Me instalo en mi nuevo hogar hasta nueva orden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entra mi compi de habitación. Se llama Gonzalo, debe pasar de la cincuentena, con una espesa barba canosa, piel morena y ojos azules, me mira con gesto canalla y sonríe. Me cuenta que tuvo la feliz idea de encaramarse a una escalera de madera para recolectar unas ciruelas. El resultado fue una caída tremenda y rotura del brazo izquierdo. Mala suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entra un enfermero. Me mira y sonríe. Debo de tener cara de idiota, sobre todo desde que me enfundé este horroroso camisón de lunares azules. Nos cuenta el orden para entrar al quirófano. Yo voy primero, a las ocho y media. Ya me entran los nervios y me lo reprocho. No seas nenaza, pienso, si se confunden de pierna, pues palante; si se pasan con la anestesia y mueres, pues palante, si te quedas medio tonto, pues palante. Venga, palante!! Que no se diga. Respiro, me calmo, observo la forma de mi pierna bajo las sábanas. ¡Joder! Continuará...&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-4964531425236813981?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/4964531425236813981/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=4964531425236813981' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/4964531425236813981'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/4964531425236813981'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/08/operacion-aquiles.html' title='Operación Aquiles'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-2Q0-3fh_el0/TlUrn-MQarI/AAAAAAAAAIY/zKRJ1vf0Zhg/s72-c/2rzyz48.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-6194368938103194827</id><published>2011-08-15T12:31:00.000-07:00</published><updated>2011-08-15T12:31:57.277-07:00</updated><title type='text'>Precario</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-r5j1SAlSwNQ/Tkl0HbTxnqI/AAAAAAAAAIU/3AA-xVdvHyQ/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-r5j1SAlSwNQ/Tkl0HbTxnqI/AAAAAAAAAIU/3AA-xVdvHyQ/s1600/images.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Me acabo de duchar. Poco a poco voy añadiendo tareas que antes pasaban desapercibidas por rutinarias y ahora se han convertido en hazañas. Moverse con la pierna escayolada tiene su miga. Cambiarse de calzoncillos requiere de habilidades de contorsionista; mear a la pata coja cada día se convierte un&amp;nbsp;máster&amp;nbsp;en equilibrismo; preparar un&amp;nbsp;sándwich&amp;nbsp;o un café con leche supone por lo menos 10 giros, dejar las muletas apoyadas, abrir la puerta del frigorífico, coger el jamón y el queso, depositarlos en la encimera, coger las muletas de nuevo, abrir la despensa, sacar el pan de molde, apoyar la pierna mala en una silla y elaborar el plato y comer en una postura incómoda, ni sentado ni de pie, ¿&amp;nbsp;senpié? En fin, cualquier cosa es una proeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuestión es que me he dado cuenta de lo precario de mi situación laboral. No es que no fuera consciente antes, pero más que nada sentía un&amp;nbsp;runrún, un malestar tenue bajo la piel, una sensación de provisionalidad. Vale, todo es provisional, efímero, sí, pero me gustaría que esta situación temporal fuera mejor. ¿Cómo me he dado cuenta de mi estado profesional? Pues porque mañana tengo que hablar con mi jefe y decidir si voy o no al trabajo. Sigo sin decidir qué voy a hacer. Me he visto dando vueltas por la casa en busca de una papelera para simular mi posición en el escritorio de la redacción y me ha parecido todo tan cutre. Carezco de contrato, ni siquiera soy autónomo y perder una semana de trabajo resulta una putada. La historia es: si curras cobras, si no curras no cobras. Así de sencillo. Precario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-6194368938103194827?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/6194368938103194827/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=6194368938103194827' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/6194368938103194827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/6194368938103194827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/08/precario.html' title='Precario'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-r5j1SAlSwNQ/Tkl0HbTxnqI/AAAAAAAAAIU/3AA-xVdvHyQ/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-733063206493690808</id><published>2011-08-14T16:11:00.000-07:00</published><updated>2011-08-14T16:11:34.220-07:00</updated><title type='text'>Relajarse sí o sí</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-aWD6mRuB-uk/TkhWAde60lI/AAAAAAAAAIQ/fJaRYt2dTlY/s1600/imagesCAF0DPOZ.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" naa="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-aWD6mRuB-uk/TkhWAde60lI/AAAAAAAAAIQ/fJaRYt2dTlY/s1600/imagesCAF0DPOZ.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Sí, desde el jueves pasado veo el mundo en posición horizontal. Me rompí, por primera vez. Una vez más veo como la vida gira en décimas de segundo. Aquello que conoces, las rutinas diarias se difuminan en la niebla. Cuando el humo se disipa el paisaje es diferente. Las dudas se acumulan y ya nada vuelve a ser igual que antes. Que antes de que me rompiera el talón de aquiles.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;El jueves pasado, tras un mes amagando con reservar una pista de tenis para maltratar una pelota con una raqueta barata, alquilé un campo tenístico de tierra batida en el Polideportivo de El Canal de Isabel II. Madrugamos, Santiago, mi compañero de piso, y yo, con ganas de sudar, correr y recuperar alguna sensación de la niñez. Un momento sin pensar en el trabajo, sin problemas domésticos, recuperar el recreo, un espacio para el juego, nada más. Vaya si lo conseguimos. &lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;El día amaneció espléndido, soleado, veraniego. Agosto, mi mes, el de Leo, con la energía inundando todo mi ser, sinónimo de plenitud. Llegamos a las instalaciones y tras pagar 16 euros por dos horas comenzamos el peloteo. Media hora para calibrar nuestro estado de forma y afinar los golpes. Para acoplar el cuerpo a los movimientos de la bola y el peso de la raqueta, las dimensiones del campo, la estrategia del oponente...Joder, me lo estaba pasando en grande. Luego nos pusimos serios: ¡Eh, que empiece el juego! A eso de las 10:00 yo iba ganando por&amp;nbsp;cinco juegos a cuatro. Lleno de confianza me lancé a por una pelota que botó muy bajo, al frenar escuché un chasquido, como el de una madera seca al partirse, mi pie izquierdo se ablandó sin fuerza y caí al suelo. Al instante supe que me había jodido bien, el instinto nunca falla. Efectivamente, mi tendón de aquiles se cansó y ahora escribo esto tumbado en la cama con la pierna escayolada hasta la rodilla. El miércoles me operan. Tengo ganas, no de que me abran en canal, sino de empezar la recuperación. Aprovecharé para pensar qué quiero hacer con mi vida. Quizá,&amp;nbsp;incluso me venga bien esta relajación obligatoria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-733063206493690808?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/733063206493690808/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=733063206493690808' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/733063206493690808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/733063206493690808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/08/relajarse-si-o-si.html' title='Relajarse sí o sí'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-aWD6mRuB-uk/TkhWAde60lI/AAAAAAAAAIQ/fJaRYt2dTlY/s72-c/imagesCAF0DPOZ.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-7649708467378298528</id><published>2011-08-13T03:15:00.000-07:00</published><updated>2011-08-14T15:41:10.385-07:00</updated><title type='text'>Los huesos mojados X</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-wJCyqkMfh5I/TkZXep3J4WI/AAAAAAAAAIM/oB9UsJpeY60/s1600/imagesCA9MQ9VS.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" naa="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-wJCyqkMfh5I/TkZXep3J4WI/AAAAAAAAAIM/oB9UsJpeY60/s1600/imagesCA9MQ9VS.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Como y me largo de aquí, pensé. Me desabroché el cinturón. Con el pincho de la hebilla golpeé la parte superior de la lata hasta que logré abrir un pequeño agujero. Luego utilicé el mango de la linterna para agrandar la abertura. Iluminé&amp;nbsp;el interior del recipiente. Grandes trozos de carne con tomate. Bien. Proteínas. Metí la mano, cogí un puñado de carne goteante y me lo metí en la boca. Eché la cabeza hacia atrás y me acomodé contra la pared. Mastica, saborea, traga, rumiaba mi cabeza, quién sabe cuándo volverás a ingerir algo. Apagué la luz de la linterna. Respiré. Sólo quiero saborear. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé en la procedencia de la carne enlatada. Imaginé a una vaca, primero saliendo del interior caliente de su madre y luego trotando alegre por un prado verde. Una vida tranquila, pastando&amp;nbsp;al aire libre, hasta que un día aparece un viejo camión&amp;nbsp;y el pastor le aparta del grupo junto con otros congéneres. El viaje, largo y tedioso, encajonada en una estrecha celda de hierro oxidado, viendo paisajes extraños a través de los barrotes de la cárcel rodante. La llegada de noche. Gritos y mugidos se mezclan con los golpes hasta el&amp;nbsp;establo de espera. El ambiente resulta denso, ni rastro de los olores del campo, de la hierba fresca. Más bien se palpa el miedo, la inquietud, algo instintivo que clasifica ese lugar como peligroso. También se escuchan ruidos raros, metálicos, chirriantes. Las máquinas se quejan, trabajan a destajo cortando, despedazando, limpiando...Y la noche se alarga. En el horizonte, el resplandor naranja de alguna ciudad brilla como una nave espacial a punto de despegar. Un perro se acerca al vallado. Olisquea con curiosidad entre las tablas sucias. Levanta las orejas buscando entre las reses alguna mirada, pero sólo la oscuridad y el roce de un cencerro alteran la escena. Muy temprano, con las luces del alba apenas filtrándose por las ventanas, un vehículo todoterreno aparca frente a la puerta. De él bajan tres hombres con maletines. Se visten con monos blancos. Veterinarios. La inspección de sanidad. Se encienden las luces de golpe, blancas, potentes, como un amanecer violento y frío. Una a una las reses son testadas. Buen género para los restaurantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien penetra en la estancia. Las bestias, aún somnolientas, reciben un chorro de agua helada a presión. Tras esto comienza el desfile por los pasillos. Voces humanas, ruidos de aire comprimido, lamentos. Ahora sí,&amp;nbsp;la meta se puede ver. Las reses son levantadas por las patas traseras en el fragor industrial de la mañana. Varios operarios deguellan a las vacas que vierten su sangre sobre unos canales convertidos en ríos viscosos, pues también recogen los excrementos y demás fluidos que expulsan los bóvidos en su agonía. Aquellos que sobrevivan a la fase de desangrado caerán en la operación de escaldado, sumergidos en agua caliente. Luego los cuerpos se desollan y se trocean. Algunas partes van a parar a una lata y esa lata a la estantería de un supermercado. Allí alguien la compra para depositarla en un almacén, a la espera de tiempos de hambruna, como el de ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valoré mi capacidad para tomar decisiones, para no esperar a que&amp;nbsp;un viejo camión me secuestrara y me llevara a un matadero. Agarré la linterna y me largué de allí. Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-7649708467378298528?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/7649708467378298528/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=7649708467378298528' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/7649708467378298528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/7649708467378298528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/08/los-huesos-mojados-x.html' title='Los huesos mojados X'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-wJCyqkMfh5I/TkZXep3J4WI/AAAAAAAAAIM/oB9UsJpeY60/s72-c/imagesCA9MQ9VS.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-7910951122187946257</id><published>2011-06-04T18:19:00.000-07:00</published><updated>2011-06-04T18:21:49.528-07:00</updated><title type='text'>Los huesos mojados IX</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-ob7-hksishk/TerZl7UhoMI/AAAAAAAAAII/0WdCZljoO2Y/s1600/ba%25C3%25B1os.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/-ob7-hksishk/TerZl7UhoMI/AAAAAAAAAII/0WdCZljoO2Y/s320/ba%25C3%25B1os.jpg" t8="true" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Me incorporé en medio de las tinieblas. Deambulé en ese mundo sin formas, a tientas pisaba cascotes de ladrillo, papeles, las tripas de aquel edificio esparcidas por el suelo. La deshidratación se impuso a cualquier dolor. Alcancé un muro. Con las manos dibujé sus formas hasta dar con una entrada, otra puerta que daba a un pasillo. Al final del mismo la luz hendía la oscuridad. Caminé decidido hasta ella. Eran unos baños. Sobre las baldosas descansaba una linterna que iluminaba una botella de plástico llena de agua. ¿Estaba soñando? Me abalancé sobre ella, la abrí y comencé a beber sin pensar. Mi cuerpo revivió. Noté como mi estómago absorbía cada gota de líquido. Me atraganté, tosí y&amp;nbsp;un resplandor creció&amp;nbsp;detrás de mí. ¡Tranquilo!, me dijo el tipo de la pistola, bebe más despacio o o te sentará mal. Me volví jadeando&amp;nbsp;y pude verle de pie, vestido con un uniforme de camuflaje, enorme; debía de medir unos dos metros. Llevaba un gorro&amp;nbsp;negro y un candil en la mano. Lucía una cicatriz en la barbilla de la que colgaba una perilla vigilada de cerca por una nariz de boxeador y unos ojos pequeños. Ahora me debes una, soltó mientras me miraba, me lanzó una lata envuelta&amp;nbsp;en una bolsa de tela azul, ábrela y come un poco, sin fuerzas no me sirves. Regresaré en un par de horas y...bueno...no intentes hacer ninguna tontería, ¿ok? ¡Eh!, cómo abro esto?, dije, no tengo...Ya encontrarás la forma, respondió, ya sabes, la necesidad agudiza el ingenio. Y se marchó. Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-7910951122187946257?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/7910951122187946257/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=7910951122187946257' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/7910951122187946257'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/7910951122187946257'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/06/los-huesos-mojados-ix.html' title='Los huesos mojados IX'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-ob7-hksishk/TerZl7UhoMI/AAAAAAAAAII/0WdCZljoO2Y/s72-c/ba%25C3%25B1os.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-2938669320577366651</id><published>2011-03-26T08:35:00.000-07:00</published><updated>2011-03-26T08:39:58.194-07:00</updated><title type='text'>Pipas</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh4.googleusercontent.com/-akekfqTns_o/TY4IUaEUXFI/AAAAAAAAAIE/-v6kGM6HVbc/s1600/Pipas.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" r6="true" src="https://lh4.googleusercontent.com/-akekfqTns_o/TY4IUaEUXFI/AAAAAAAAAIE/-v6kGM6HVbc/s1600/Pipas.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Todo comenzó con una pipa, un crujido y una mirada de asombro. Intentar leer el periódico en el autobús mientras tu compañero de asiento come y escupe pipas como un aspersor en un jardín&amp;nbsp;resulta cuanto menos complicado. Sobre todo cuando sin requerimiento alguno el colega te dirije la palabra y suelta un monólogo como el que sigue:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues sí, todo empezó con una pipa, pero no una pipa vulgar, sino una bañada en un sabor agridulce, joder, deliciosa, ¿conoces las pipas Tijuana?, son adictivas, ¿no?, pues éstas son mejores. La idea fue de mi padre, el pobre no sale de la fábrica de pipas, creo que perdió la cabeza cuando su hermano cayó a la tostadora; jamás encontraron sus restos, bueno, a lo que voy, resulta que esos cabronazos de Facundo le robaron una idea genial: las pipas peladas, sí, la idea era de mi padre, pero en este cochino mundo no puedes fiarte de nadie, ni siquiera de tu mejor amigo, bueno, a lo que voy, el caso es que el negocio flaqueaba, la urgencia de encontrar algo, una cometa que remontara el vuelo, un sabor nuevo y en esas llegó la salsa agridulce. Mi viejo, gran aficionado a la comida china, siempre pide lo mismo: arroz tres delicias, cerdo agridulce y rollito de primavera. Siempre come en&amp;nbsp;ese despacho viejo&amp;nbsp;y, mientras traga la comida sin&amp;nbsp;masticar, como un cocodrilo con traje y corbata,&amp;nbsp;se le puede ver vigilando a sus empleados desde el&amp;nbsp;gran ventanal que da a la planta de envasado. La cuestión es que un día, cuando estaba sorbiendo la famosa salsa rojiza china, un golpe de viento volcó un tarro lleno de pipas sobre el plato. El revoltijo ofrecía un aspecto vomitivo, algo así como un charco de sangre espesa con trozos de huesos, pero mi padre es un pit bull, una vez le vi comerse una langosta con piel y todo y jamás tuvo ardores de estómago, el hijo puta es&amp;nbsp;una hormigonera, sus tripas mezclan todo, sin orden y ni concierto, a lo bestia, un faquir, te lo digo yo, bueno, pues el caso es que tenía hambre y una cosa así no iba a ehcar a perder su mejor momento del día, así que se zampó el mejunje y ¡bingo!, la suerte llamó a la puerta: la fusión de sabores funcionaba, dulce y salado, copón, cómo no lo había visto, jodidos chinos, qué listos son&amp;nbsp;gritaba en su despacho. Así que llevó la mezcolanza a los laboratorios; allí los técnicos sintetizaron el sabor de la salsa mediante un proceso químico y consiguieron las pipas más adictivas del mercado, tanto, que los trabajadores de la fábrica tuvieron que vestir escafandras, pues el simple olor de los frutos del girasol les volvía locos; algunos se lanzaron a la gran tostadora que era como un embudo metálico gigante; también hubo robos por las noches y mi padre tuvo que contratar más personal de seguridad, pero aún así la cosa se desmadró. Siempre había gente dispuesta a jugársela por unos cuantos billetes: comenzó el contrabando. Al principio sólo entre pueblos cercanos, luego&amp;nbsp;en las barriadas marginales de las grandes cuidades, polígonos industriales, ongs, instituciones políticas, comisarías de policía...el mundo se corrompía sólo por engullir una pipa agridulce. Se hablaba de sus efectos afrodisíacos, sus beneficios para la piel y los huesos, era la fórmula de la eterna juventud, la píldora mágica. Pronto las calles se llenaron de zombis con los ojos rojizos por el insomnio, siempre en busca de cáscaras&amp;nbsp;de pipa por el suelo o algo similar que calmara su síndrome de abstinencia. Una noche la fábrica de mi padre ardió en llamas y los laboratorios y la fórmula magistral con ellos, ahí se acabó todo y el planeta y los seres humanos retomaron su vida normal con sus disputas, la liga de fútbol los fines de semana, las guerras, la miseria y las carreteras solitarias. Ahora sólo quedo yo y mi secreto, soy el amo del mundo, la persona más rica aunque lo disimule, viajo gratis, donde quiero y cuando quiero, tengo todo cuanto un hombre puede desear y con un chasquido de los dedos las mujeres se postran a mis pies, ¿quieres saber cómo lo hago? En ese momento afirmé que sí, hipnotizado por&amp;nbsp;una historia que aunque tenía un 99,9% de probabilidades de ser una gran mentira sonaba a verdad. El tipo me miró sin pestañear y me ordenó que cerrara los ojos. Obedecí. Abra la boca, susurró, acto seguido cayó en mi lengua una pipa y al contacto con mis papilas gustativas noté una sensación de placer indescriptible, de felicidad, como si todos los sabores y las mejores fragancias del mundo se derramaran por mi garganta; se trataba de un néctar agridulce, suave, aromático, una droga sin la cual ya me sería imposible vivir pues nada de lo que me ofrecía la vida se le podría comparar. De repente la noche me absorbió, abrí los ojos y el asiento de al lado estaba vacío, como mi alma, hueca, en busca de lo invisible, ahí es cuando supe que la pipa ya no volvería.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-2938669320577366651?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/2938669320577366651/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=2938669320577366651' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2938669320577366651'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2938669320577366651'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/03/pipas.html' title='Pipas'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh4.googleusercontent.com/-akekfqTns_o/TY4IUaEUXFI/AAAAAAAAAIE/-v6kGM6HVbc/s72-c/Pipas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-6948989507556543641</id><published>2011-03-13T13:04:00.000-07:00</published><updated>2011-03-13T13:04:35.970-07:00</updated><title type='text'>Los huesos mojados VIII</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="https://lh5.googleusercontent.com/-MG1izEKzzw4/TX0iXZoWzPI/AAAAAAAAAH8/pAuZN14I9hg/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" q6="true" src="https://lh5.googleusercontent.com/-MG1izEKzzw4/TX0iXZoWzPI/AAAAAAAAAH8/pAuZN14I9hg/s1600/images.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Comencé a temblar de nuevo, me sentía al borde de un abismo, como si en cualquier momento pudiese&amp;nbsp; dejarme&amp;nbsp;arrastrar a&amp;nbsp;un pozo sin fondo. Ya no encontraba las palabras, ¿para qué? Hablar era inútil. Tenía razón, ahora la moneda de cambio era la fuerza bruta. Mientras divagaba noté&amp;nbsp;un cambio&amp;nbsp;en el ambiente; el tipo se había ido. Entré en un estado de ensoñación. Me vi a mi mismo, desde fuera, acurrucado entre los escombros. Me vi hablando con un amigo, en un bar de Malasaña al que acudiamos todos los jueves después del trabajo. Yo le decía que algo malo iba a pasar. Que todas las generaciones tienen su porción de sufrimiento adjudicado. Era algo normal. Nuestros abuelos vivieron dictaduras, revueltas, hambre; nuestros padres la guerra, las privaciones, ¿y nosotros?, me preguntó mi colega. Pues nosotros el cambio climático, los desastres naturales, la superpoblación, respondí, está claro, así no podemos continuar, con tanta contaminación, deforestando selvas y bosques, el planeta tiene un límite, jugamos a ser dios o no sé, jugamos con algo que no sabemos dónde nos puede llevar o las consecuencias que tendrá en un futuro. Es una inercia destructiva, llena de egoismo, de avaricia y la gente no se da cuenta de que sólo hay una tierra, que es algo limitado, que debemos cuidarlo o se encargará ella de cuidarse a sí misma, como dicen los de la teoría de Gaia.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--¿Y qué dice esa teoría?, inquirió mi amigo.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--Pues esa teoría dice que el planeta tierra puede ser considerado un ser vivo y los seres vivos precisan de un equilibrio entre sus partes. El cambio climático podría considerarse como una infección, una reacción a los ataques externos. Lo bueno es que el paciente, nuestro planeta,&amp;nbsp;tiene recursos suficientes para sobrevivir, es un perro viejo. Lo malo es que los virus, es decir, la humanidad, puede ser eliminados y la tierra seguirá girando, tranquilamente.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--¿Somos virus?, preguntó mi amigo.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--Más o menos, respondí.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--¿Somos lo peor?&lt;/div&gt;--Lo peor del mundo, ¿otra cerveza? Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-6948989507556543641?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/6948989507556543641/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=6948989507556543641' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/6948989507556543641'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/6948989507556543641'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/03/los-huesos-mojados-viii.html' title='Los huesos mojados VIII'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh5.googleusercontent.com/-MG1izEKzzw4/TX0iXZoWzPI/AAAAAAAAAH8/pAuZN14I9hg/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-6657930282913685837</id><published>2011-03-06T15:21:00.000-08:00</published><updated>2011-03-06T15:36:46.644-08:00</updated><title type='text'>Los huesos mojados VII</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh5.googleusercontent.com/-Ya3Fyir9PBo/TXQWQjiC4hI/AAAAAAAAAH0/MFVLfbwlFXE/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" l6="true" src="https://lh5.googleusercontent.com/-Ya3Fyir9PBo/TXQWQjiC4hI/AAAAAAAAAH0/MFVLfbwlFXE/s1600/images.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;--Escucha un momento, ¿por qué no hablamos tranquilamente?, balbucí, no sé ni cómo te llamas. Puedo preguntarte...&lt;br /&gt;--Aquí las preguntas las hago yo, ¿estamos?,&amp;nbsp;cortó tajante la voz, para eso tengo una FMK de 9 milímetros Parabellum. Es una máquina americana, ¿sabías?&lt;br /&gt;--No, no sabía, no sé nada de armas, respondí tratando de ganar tiempo, trabajo, bueno, trabajaba en una oficina. Lo mío es hacer números en una notaría...&lt;br /&gt;--No me interesa tu puto trabajo, ni lo que hacías antes, ni&amp;nbsp;cuál es el nombre que te pusieron tus padres o si eres&amp;nbsp;de Madrid o de la&amp;nbsp;China. Me importa una puta mierda todo; ahora sólo vale la fuerza bruta, ¿comprendes?, y yo de eso sé bastante, además,&amp;nbsp;tengo una máquina de matar jodidamente buena,&amp;nbsp;pronunció como esbozando una sonrisa de satisfacción. Luego empezó a explicar con minuciosidad las distintas partes que componían la pistola.&amp;nbsp;La escena se me antojó patética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento recordé mi último día delante del ordenador. Dos semanas antes habían despedido a Leyre, la mejor compañera que uno pueda imaginar. Ella me ayudó cuando empecé mis prácticas y se quedó toda la noche conmigo para arreglar el marrón de los ficheros. Al final me enamoré de ella, pero su corazón ya tenía dueño. Un tipo chulo, con el cuerpo esculpido por muchas horas de gimnasio y bastante ignorante, tanto, que incluso alardeaba de cometer infinidad de faltas de ortografía a la hora de escribir un mail. Sin embargo era guapo; yo lo reconocía por dentro, lo pensaba con mi propia voz en off, menudo hijo de puta. Era todo lo contrario a la personalidad de Leyre. A ella le encantaba leer, estar al día de lo que pasaba en el mundo, pero la belleza le aturdía, al igual que ella me aturdía a mí. Al final estábamos todos un poco aturdidos. Bueno, pues tras dos semanas tristes sin verla por la oficina apagué mi ordenador con desgana, como quien da una patada a una piedra en un descampado. Tuve la sensación de que esa sería la última vez que vería el despacho de mi jefe, aquellas ventanas sucias, el ruido de las impresoras vomitando papel y sobre todo la luz de los fluorescentes, una luz enfermiza, como de ambulatorio antiguo. Claro que luego pensé que esa sensación era producto de mi anhelo de cambio, de dar un giro a una vida invadida por la monotonía. Luego resultó que la intuición o como quieran llamarlo acertó de pleno. No sé dónde acabaría mi cuerpo, ni siquiera sabía si&amp;nbsp;seguiría con vida dentro de cinco minutos pues el tipo de la pistola seguía hablando; estaba hipnotizado enumerando las características de su juguete. Y a mí qué me importaban cuántas balas escupía por minuto o el tacto de la empuñadura; necesitaba ingerir líquidos, me sentía débil y el dolor del tobillo&amp;nbsp;retomó su siniestro latido.&lt;br /&gt;--Oye, perdona que te interrumpa, necesito agua, supliqué, por favor, necesito beber.&lt;br /&gt;--¿Y por qué debería darte agua?, ¿cómo sé que no eres uno de esos hijos de puta de las lanchas?&lt;br /&gt;--¿Cómo?, oye no sé de qué me estás hablando, dije tratando de ponerme de pie.&lt;br /&gt;--¡No te muevas!, gritó el hombre.&lt;br /&gt;--Vale, vale, perdona, no me muevo, tranquilo, tranquilo...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-6657930282913685837?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/6657930282913685837/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=6657930282913685837' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/6657930282913685837'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/6657930282913685837'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/03/los-huesos-mojados-vii.html' title='Los huesos mojados VII'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh5.googleusercontent.com/-Ya3Fyir9PBo/TXQWQjiC4hI/AAAAAAAAAH0/MFVLfbwlFXE/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-5888166870326464201</id><published>2011-02-22T15:26:00.000-08:00</published><updated>2011-02-23T10:52:55.168-08:00</updated><title type='text'>Los huesos mojados VI</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-03HYNKW64cM/TWRGHLzUGVI/AAAAAAAAAHw/IoaA379nhyA/s1600/pistolalinterna.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" j6="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-03HYNKW64cM/TWRGHLzUGVI/AAAAAAAAAHw/IoaA379nhyA/s1600/pistolalinterna.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;La tensión se podía tocar, respirar incluso. ¿Por qué no contesta?, pensé. Ahora el silencio sólo era interrumpido por el goteo incesante del agua al caer desde una tubería rota dentro de la habitación. Podía distinguirla a duras penas asomando entre la pared agrietada, como la cabeza de una serpiente petrificada. Mientras, el frío me obligaba a permanecer en una posición fetal; indefenso aguardaba un golpe en la cabeza o un tiro de gracia. Me sentía condenado.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;¡Hola! Vibró una voz desde el otro lado del tabique. El susto me&amp;nbsp;anudó las tripas. La entonación sonó neutral, casi amable.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--¿Quién eres?, pregunté por decir algo. Transcurrieron lo que calculé serían unos cuatro minutos. ¿A qué espera?, pensé.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--¡Estoy armado!,&amp;nbsp;bramó la voz, ¡así que no intentes joderme!&amp;nbsp;Una luz cegadora me golpeó la cara. Un cañón de pistola aguardaba cerca del foco de la linterna.&lt;/div&gt;--¡Oye tranquilo, qué vas a hacer!, ¡estoy herido y&amp;nbsp;no tengo armas ni nada parecido! En ese instante el tipo amartilló el revolver.&amp;nbsp;Me cubrí el rostro con las manos.&amp;nbsp;Tragué saliva, apreté la mandíbula y cerré los ojos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-5888166870326464201?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/5888166870326464201/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=5888166870326464201' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/5888166870326464201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/5888166870326464201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/02/los-huesos-mojados-vi.html' title='Los huesos mojados VI'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-03HYNKW64cM/TWRGHLzUGVI/AAAAAAAAAHw/IoaA379nhyA/s72-c/pistolalinterna.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-534072547620195074</id><published>2011-02-14T14:44:00.000-08:00</published><updated>2011-02-14T14:46:28.619-08:00</updated><title type='text'>Futuribles</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ZuYsE5nRcw0/TVmwAVfsA7I/AAAAAAAAAHs/V9IhcFVn6TM/s1600/imagesCAVVUSEQ.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" h5="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-ZuYsE5nRcw0/TVmwAVfsA7I/AAAAAAAAAHs/V9IhcFVn6TM/s1600/imagesCAVVUSEQ.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Ramón Román tenía&amp;nbsp;una titulación&amp;nbsp;universitaria. No es que&amp;nbsp;hubiera sido&amp;nbsp;un gran estudiante, pero tras muchos esfuerzos, a base de repetir los mismos exámenes y copiar a otros compañeros, logró su propósito. Vivía con otro compi de facultad, Perico Bruno. De éste personaje se burlaba todo el mundo. Pero vamos a ver, le increpaban en&amp;nbsp;la oficina,&amp;nbsp;¿te llamas Perico o Bruno?, a lo que él respondía, ¿y tu te llamas gilipollas o gilipollas perdido? Y la cosa siempre acababa mal.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--¡Tío, pasa de responderles, le aconsejaba&amp;nbsp;Ramón, son unos&amp;nbsp;acomplejados! Haz como yo, sigue estudiando.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--Sí claro, para tí decirlo es muy fácil, respondía Perico, pero yo necesito ese trabajo, no quiero estar toda mi vida compartiendo piso.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--¿Y qué tiene de malo?&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--¡Pues que estoy hasta los huevos!&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--Joder macho, ¿pero qué mosca te ha picado?&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--¡Que&amp;nbsp;friegues los platos de una puta vez, que te toca a tí!&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--Ah, bueno, era eso...bien, ¡pues saca tu la basura!&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--Ramón tío, ¿en qué mundo vives?, ¿es que no tienes ambición?, ¿no ves que aquí nos come la mierda?&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--Vaya, ¿y qué propones que haga?&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--¡Pues no lo sé, pero algo, salir de aquí, marchar al extranjero, trabajar en una plataforma petrolífera, montar un bar de tapas, masturbar ratones en un laboratorio, lo que sea! Ramón se quedó mudo sin saber qué decir.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--Perico volvió a la carga, ¿sabes una cosa?, estoy ahorrando pasta, en cuanto amase lo suficiente voy a desaparecer.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--Oye, ¿lo de los ratones lo decías en serio?, preguntó Ramón.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;--¡Vete a la mierda!, le espetó Perico mientras se levantaba del sofá y salía por la puerta&amp;nbsp;dando un portazo. Continuará...&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-534072547620195074?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/534072547620195074/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=534072547620195074' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/534072547620195074'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/534072547620195074'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/02/futuribles.html' title='Futuribles'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-ZuYsE5nRcw0/TVmwAVfsA7I/AAAAAAAAAHs/V9IhcFVn6TM/s72-c/imagesCAVVUSEQ.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-3423167531536580784</id><published>2011-02-12T06:35:00.000-08:00</published><updated>2011-02-12T06:37:37.961-08:00</updated><title type='text'>Los huesos mojados V</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-cEgwrDz1Hwc/TVaZX6T69uI/AAAAAAAAAHo/-VKBMEDPscA/s1600/habita.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" h5="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-cEgwrDz1Hwc/TVaZX6T69uI/AAAAAAAAAHo/-VKBMEDPscA/s1600/habita.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Salí del agua apoyándome con los brazos, a pulso saqué mi cuerpo empapado y quedé tendido boca arriba sobre el suelo de la habitación. Notaba mi&amp;nbsp;tobillo&amp;nbsp;derecho&amp;nbsp;hinchado como un pedazo de plástico duro y&amp;nbsp;deforme. También temblaba de frío incapaz de detener el tamborileo de los dientes. Me deslizaba hacia la nada,&amp;nbsp;herido y despojado de identidad. La cartera, con mi documentación,&amp;nbsp;se perdió; siempre la llevaba en el bolsillo delantero del pantalón, abultaba mucho, pero ahí la sentía a todas&amp;nbsp; horas y me proporcionaba seguridad, pensaba, si alguien quiere robarme tendrá que venir de frente. Menudo iluso.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Hasta ese momento no había tenido tiempo de pensar en mi familia, en mi madre, en mis hermanos, en mis amigos. Tomé conciencia del desastre. Me aferraba a la esperanza de que ellos hubieran escapado a algún lugar lejano. Pensé en todos ellos, esperándome para darme un abrazo y arroparme con una manta, para compartir un plato de comida, sí, sentí una punzada en el estómago. Comida.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Escuché un ruido detrás de mí.&amp;nbsp;Venía del hueco donde antaño hubo una puerta y ahora sólo era una gran boca que daba paso a&amp;nbsp;la negrura.&amp;nbsp;Me apoyé contra la pared y contuve la respiración.&amp;nbsp;El miedo me paralizaba. Sentí una mirada sobre mí, como cuando alguien te observa&amp;nbsp;por la espalda&amp;nbsp;y te giras incómodo. Una sensación de escalofrío recorrió mi cuerpo. Creía haber silenciado mi presencia pero el castañeteo de mis dientes me delataba. ¡Joder! Algo pesado se situó al otro lado del tabique. Una espalda se apoyó en él. Debo hacerlo, pensé, ya me da igual todo: ¿Hola?, pregunté a la oscuridad. Algo se removió, un sonido de ropas rozando la pared. Esperé.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-3423167531536580784?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/3423167531536580784/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=3423167531536580784' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/3423167531536580784'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/3423167531536580784'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/02/los-huesos-mojados-v.html' title='Los huesos mojados V'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-cEgwrDz1Hwc/TVaZX6T69uI/AAAAAAAAAHo/-VKBMEDPscA/s72-c/habita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-5909374792215231989</id><published>2011-01-09T15:10:00.000-08:00</published><updated>2011-01-09T15:48:11.905-08:00</updated><title type='text'>Ese móvil</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TSpHgGSzv7I/AAAAAAAAAHg/oSbbrWsmBIY/s1600/imagesCAVAN8L4.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" n4="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TSpHgGSzv7I/AAAAAAAAAHg/oSbbrWsmBIY/s1600/imagesCAVAN8L4.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Quien sabe cuándo comenzó la moda de llevar la música del móvil a todo trapo, de compartir con el resto de los mortales el reggaeton o los grandes éxitos de Azúcar Moreno, así, sin pedir permiso. Esto, que a algunos les resulta simpático a otros les pone muy nerviosos. Precisamente ayer nos despertamos con una noticia en la sección de sucesos del diario &lt;em&gt;La verdad;&lt;/em&gt; noticia que para los amantes de la música enlatada puede suponer un serio aviso, una advertencia de que están jugando con fuego.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;La historia trancurre como sigue. En la línea 6 del Metro de Madrid un viajero, conocido como M.P.G, pasaba las estaciones imbuido en la lectura de una interesante novela. En la estación de Pacífico, un muchacho de gorra torcida, pantalones XXL y zapatillas sin cordones entró en el vagón, miró a ambos lados y en unos pasos situó su cuerpo frente al pasajero M.P.G. Hasta ahí todo correcto, pero según pudo saber la policía, este joven quiso matar su aburrimiento con unos buenos temas de salsa caribeña al máximo volumen que daba su moderno teléfono móvil. &lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;En un principio, la mirada desafiante del chaval provocó que M.P.G aguantara el tipo intentando concentrarse en&amp;nbsp;un capítulo de &lt;em&gt;Crimen y castigo, &lt;/em&gt;de Dostoievsky. Pero por lo visto la situación se tornó insoportable. Resultaba imposible leer a un clásico ruso a ritmo de salsa, ¡qué absurdo!, pensó M.P.G. Según los testigos,&amp;nbsp;de entrada&amp;nbsp;primó la cortesía. Disculpa, ¿podrías bajar el volumen de la música?, sugirió M.P.G. El muchacho hizo oidos sordos. ¡Perdona, te estoy hablando a tí!, continuó el lector, pero el chico lo miró como quien observa un gusano. A partir de ahí el tono cambió. Oye, ¿además de sordo estás ciego o es que eres imbécil? Entonces el chico se ajustó la gorra, escupió en el suelo y soltó: ¡yo escucho la música que me sale de la polla!, ¿me oyes viejo?&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;M.P.G se quedó mudo, sin saber&amp;nbsp;cómo reaccionar,&amp;nbsp;con el libro apenas sujeto entre las piernas. El tren llegó a una estación, abrió sus puertas, y nadie subió porque era muy tarde. Los pasajeros que estaban dentro ya eran como una pequeña familia, todos miraban de reojo la escena entre aquel trabajador amante de los libros y el joven salsero. Las puertas se cerraron. El tren entró en el túnel y entonces pasó. M.P.G se levantó de su asiento y tiró del freno de emergencia. Por alguna nefasta coincidencia, las luces se apagaron (dicen que debido a la falta de mantenimiento de la línea 6) y todo quedó en la más absoluta oscuridad. Se escuchó un grito, de una señora, y depués, solo la música del móvil.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Lo siguiente que&amp;nbsp;aconteció fue un forcejeo a ritmo de salsa, como si una pareja de bailarines ensayara un número arriesgado pero mezclado con insultos y jadeos. Luego el sonido de los cristales rotos y después, el silencio. Cuando regresó la luz al vagón, los pasajeron vieron una escena dantesca. El jovenzuelo yacía en el suelo, la sangre le salía a borbotones de la boca y lucía magulladuras por toda la cara. También había restos del teléfono, pero ¿dónde estaba?, y por cierto, ¿adónde fue M.P.G? &lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;De éste último no se volvió a saber nada, pero sí del muchacho, que acabó en el Hospital de la Princesa ingresado de urgencias. Los médicos consiguieron recuperarle al cabo de unos días aunque algo llamó la atención de una enfermera. Cada vez que se acercaba al chico para cambiarle los vendajes escuchaba una música de salsa, como si el muchacho se hubiera transformado en una radio de carne y hueso. Resulta que tenía el teléfono alojado en el estómago, un móvil que no paraba de vomitar su música atronadora desde sus entrañas. Y otra vez al quirófano, donde fue operado entre los bailes y el cachondeo de los cirujanos porque el aparato no dejaba de sonar. &lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Ahora el chico de la gorra torcida está ingresado en un manicomio. Dice que no puede dejar de oir salsa dentro de su cabeza, que&amp;nbsp;odia la música&amp;nbsp;y que escucha voces que le incitan a matar a&amp;nbsp;los salseros y a los fabricantes de teléfonos móviles. Uno de los médicos que le tratan en este centro mental manifestó que todo se podría haber evitado mediante una fórmula muy sencilla, la cual las nuevas generaciones parecen desconocer: el uso de los cascos. Sí, ese artilugio que tapa las orejas y tiene un cable conectado a los aparatos reproductores. Así de simple.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-5909374792215231989?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/5909374792215231989/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=5909374792215231989' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/5909374792215231989'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/5909374792215231989'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2011/01/ese-movil.html' title='Ese móvil'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TSpHgGSzv7I/AAAAAAAAAHg/oSbbrWsmBIY/s72-c/imagesCAVAN8L4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-6611027261681776435</id><published>2010-12-18T13:06:00.000-08:00</published><updated>2010-12-18T13:12:30.801-08:00</updated><title type='text'>Fiebre</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TQ0fyZx_w4I/AAAAAAAAAHY/Hur1YhfqnHc/s1600/imagesCAURGKFR.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" n4="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TQ0fyZx_w4I/AAAAAAAAAHY/Hur1YhfqnHc/s1600/imagesCAURGKFR.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Mi habitación es espaciosa. Un viejo armario de madera oscura cubre toda una pared, ahora caben todos mis cachivaches, incluso tengo un hueco sólo para los zapatos. Me gusta. Mi sofá-cama&amp;nbsp;reposa enfrente de la ventana y, por las noches,&amp;nbsp;cuando lo estiro antes de dormir se encajona de forma milimétrica entre la pared y el escritorio. Me gusta mi habitación.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Hoy he tenido mucho tiempo para observarla, para memorizar los detalles, para medir las distancias con la mente y para sorprenderme con la cantidad de cosas que fui acumulando a lo largo de los años: una maleta vieja, un baúl vacío, una máscara africana, un flexo, decenas de libros...material de mudanza, peso para los traslados, porque aunque siempre provoca mucha pereza pensar en una nueva mudanza, es mejor saber que ningún lugar es para siempre. Así lo disfruto más.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Y decía que hoy tuve tiempo para acumular detalles de este rincón que ahora es mi casa porque sufro un gripazo potente, con todos los ingredientes: tos, malestar, congestión nasal y sobre todo fiebre. Mi cuerpo está relleno de lava y mocos. Sí, es desagradable, pero también aprovecho para leer algún cómic o un buen libro. Es como desconectar del frenesí diario, un baño de calma. Por eso le doy la bienvenida a la fiebre, esa&amp;nbsp; gran amiga que aparece sin avisar, se mete en tu cama y colma tus sueños de pesadillas e imágenes oscuras porque, menuda nochecita la de ayer: un monstruo viscoso me perseguía entre los andamios de un edificio para devorarme (mejor no buscar significados ocultos). No sé en qué quedó la historia pero por la mañana me levanté como si regresara de un campo de batalla, ojeroso, sucio, pálido...Un espectáculo. Pero mira,&amp;nbsp;hoy aproveché para hablar con un amigo largo y tendido, reirme con las historias de los Freak Brothers y dedicar un rato a algo que llevaba mucho tiempo posponiendo: escribir. Aunque sea esta chorrada. Fiebre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-6611027261681776435?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/6611027261681776435/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=6611027261681776435' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/6611027261681776435'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/6611027261681776435'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/12/fiebre.html' title='Fiebre'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TQ0fyZx_w4I/AAAAAAAAAHY/Hur1YhfqnHc/s72-c/imagesCAURGKFR.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-151846330130015337</id><published>2010-11-09T08:16:00.000-08:00</published><updated>2010-11-22T15:01:05.059-08:00</updated><title type='text'>Los huesos mojados IV</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TNlvTpMA6MI/AAAAAAAAAHQ/ydSNkCMJ95E/s1600/imagesCA5IZP6X.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" px="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TNlvTpMA6MI/AAAAAAAAAHQ/ydSNkCMJ95E/s1600/imagesCA5IZP6X.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Me senté en el borde de la azotea. Corría una ligera brisa y el sol calentaba mi cara. Era un día perfecto. Intentaba no pensar en nada pues presentía que el aluvión de pensamientos, hipótesis y e imágenes traumáticas me paralizarían sin remedio. Sabía que esta situación de shock duraría poco y que en unos minutos algo se rompería dentro de mí. Estar solo en el mundo, así, de repente, resulta desolador, y uno se pregunta, como muchas de las víctimas de los campos de exterminio nazis que sobrevivieron a las cámaras de gas, por qué yo, por qué yo sigo con vida y los demás perecieron. Y después de darle muchas vueltas llegas a la conclusión de que es pura suerte, que en este gigantesco puzzle tu pieza no se perdió en el abismo y encajó en algún lugar, completó una figura y después del caos tus ojos se llenaron de lágrimas. ¡Vive!, porque ellos también lo habrían querido y si hubieran estado en tu lugar no dudarían. Quién sabe lo que pasará dentro de 30 segundos, quizá otro cataclismo silencie tu voz y entonces ya no habrá más fichas para jugar; así que juega y deja de lamentarte, juega, ¡juega de una puta vez!, ¡levántate!, ¡ya!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una voz, dentro de mi cabeza. ¿Era un sueño?, jamás lo sabré, la cuestión es que logró despertarme, es cierto, debo moverme. Intenté tragar saliva, imposible, mi garganta no encontró nada parecido a la humedad. Agua, dios, estoy rodeado de agua y me muero de sed. Dicen que una persona puede funcionar varios días sin comer, pero sin beber la cuestión se reduce a tres días. Bien, ¿cuánto tiempo llevaba sin ingerir líquidos?, ¿quizá un día? Reacciona, pensé, vamos, tienes que salir de aquí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese instante vi algo que se movía en la superficie del mar. Entre los islotes de cemento una balsa con varias personas a bordo iba buscando algo, ¿supervivientes? No lo pensé, grité con todas mis fuerzas, ¡eh, aquí!, ¡estoy aquí! La embarcación que se encontraba a unos 150 metros de distancia viró en redondo y puso la proa en dirección hacia donde me encontraba. Suspiré aliviado, la forma de la barca se agrandaba, había algo extraño en ella, a ambos lados colgaba una especie de red oscura con restos de comida o telas naranjas, no podía distinguirlo bien. ¡Eh chico!, ¿estás bien?, ¡no te muevas, enseguida llegamos!, gritó uno de los hombres puesto en pie sobre una caja de madera. Me pareció ver una escopeta de caza colgando de uno de los tripulantes, todos vestían unos impermeables marrones, sucios,&amp;nbsp;aspecto desaliñado&amp;nbsp;y gafas oscuras. ¡Tranquilo chaval, ya estamos ahí!, repitió de nuevo el que parecía el jefe. Entonces me dió un vuelco el corazón, algo en su actitud me asustó. El instinto tomó las riendas de los músculos. Dudé unos segundos, la barca estaba a escasos metros. El tipo que permanecía de pie se percató de mi reacción, se dio la vuelta para abroncar a sus compiches, pero no pude entender lo que dijo. Intenté correr y en seguida recordé mi espantosa lesión como una lámina incandescente adherida a mi pierna. El grupo alcanzó la azotea, escuché un disparo, ¡eh, adónde crees que vas!, chilló el energúmeno. Salté por el otro lado y me zambullí en el agua. Un frío glacial penetró en mi cuerpo como mil cuchillas clavándose al mismo tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pude ver como&amp;nbsp;las balas dejaban una estela de espuma al contacto con el agua. Buceé, sin saber donde dirigir mis brazadas. Los ojos me escocían por la sal marina. Estaba en un mundo borroso, una pesadilla líquida. Encontré una ventana, una abertura negra como un pozo sin fondo, parecía la entrada de una oficina o una vivienda. Me introduje por el hueco y ascendí, probé, tan asustado estaba que ni siquiera reparé&amp;nbsp;donde&amp;nbsp;me llevaría&amp;nbsp;esa cueva urbana, pero tuve suerte: alcancé una burbuja de aire. Mi frenético jadeo resonaba en la estancia con un eco metálico. Me encontraba cerca de la azotea, eso seguro, y por tanto cerca de esos tipos.&amp;nbsp;Cuando la mis ojos se acostumbraron a las tinieblas, pude distinguir un conducto de aire acondicionado y un tubo fluorescente colgando del techo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora la amenaza&amp;nbsp;era la&amp;nbsp;hipotermia. En el agua el cuerpo pierde calor muy deprisa y&amp;nbsp;sabía estas cosas por mi obsesión por las historias de supervivencia. Menudo idiota, parece que el destino se divierte contigo, pensé, ¿no querías emociones fuertes?, ¿no decías que tu vida era pura monotonía?, pues hala, ya tienes una hoja en blanco para rellenar con tus ocurrencias, pero amigo, cada fallo cuenta, una mala mano de cartas y el castigo&amp;nbsp;será irreversible.&amp;nbsp;Y la voz acudió a su cita: ¡piensa, rápido, sal de agua o te hundirás como&amp;nbsp;el ancla de un buque mercante!, sí, tenía razón, el frío agarrotaba mis brazos, ya casi no sentía los dedos, empecé a buscar una salida. Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-151846330130015337?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/151846330130015337/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=151846330130015337' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/151846330130015337'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/151846330130015337'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/11/los-huesos-mojados-iv.html' title='Los huesos mojados IV'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TNlvTpMA6MI/AAAAAAAAAHQ/ydSNkCMJ95E/s72-c/imagesCA5IZP6X.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-7942676268636556050</id><published>2010-09-18T09:07:00.000-07:00</published><updated>2010-09-18T09:15:57.597-07:00</updated><title type='text'>Los huesos mojados III</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TJTlhc8cpwI/AAAAAAAAAHI/y1n150uaflQ/s1600/stargate-atlantis-19.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" qx="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TJTlhc8cpwI/AAAAAAAAAHI/y1n150uaflQ/s320/stargate-atlantis-19.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Desperté dolorido y mareado&amp;nbsp;en lo que parecía ser la azotea de un edificio. Apenas recordaba lo sucedido y menos cómo habría llegado hasta allí. Cuando traté de incorporarme el tobillo herido me recordó la caída. Una descarga eléctrica recorrió mi pierna.&amp;nbsp;Está bien, despacio, cálmate, me dije.&amp;nbsp;Un silencio de mortal&amp;nbsp;flotaba en el ambiente. Me incorporé con cuidado y a la pata coja, dando pequeños saltos, me acerqué hasta el borde de la estancia. Lo que vi me dejó pasmado. La&amp;nbsp;ciudad estaba bajo las aguas. Solo sobresalían los techos de los edificios más altos, &amp;nbsp;islas de cemento cuadriculadas. Lo demás era una inmensidad líquida y oscura que se extendía hasta los picos de la sierra, la única porción de tierra visible.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-7942676268636556050?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/7942676268636556050/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=7942676268636556050' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/7942676268636556050'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/7942676268636556050'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/09/los-huesos-mojados-iii.html' title='Los huesos mojados III'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TJTlhc8cpwI/AAAAAAAAAHI/y1n150uaflQ/s72-c/stargate-atlantis-19.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-2418769229240554406</id><published>2010-07-21T15:40:00.000-07:00</published><updated>2010-07-21T15:43:18.444-07:00</updated><title type='text'>A veces</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TEd3NDD9xuI/AAAAAAAAAG4/ShUB0HAciR0/s1600/universo04.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" hw="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TEd3NDD9xuI/AAAAAAAAAG4/ShUB0HAciR0/s320/universo04.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;A veces los pensamientos se agolpan dentro de la mente, se atropellan unos a otros, no forman imágenes definidas, es un torbellino, un zumbido constante. A veces uno escribe para sacarlos a pasear, para que se plasmen en un papel o en la pantalla del ordenador y así calmar los latidos del alma. Hoy es un día de esos, de niebla, de sentimientos difusos y tecleo de forma compulsiva, sin dejar que los prejuicios me coarten, sin pensar en quién leerá estas líneas. Mejor, así todo resulta más limpio. Eso es lo que hago, limpiarme, no sé hasta cuando, de momento necesito que esta noche los sueños sean amables conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces me pregunto qué porción de la vida controlamos, cuánta culpa tenemos en lo que nos sucede. El azar, esa palabra que define sucesos que ocurren sin un orden concreto; una corriente invisible que vuela a nuestro alrededor. En algunas fases de nuestra existencia nos acercará o alejará&amp;nbsp;de los bueno y de lo malo, evitará que te pierdas en un bosque y que encuentres una cabaña en medio de una ventisca, o bien dejará que te duermas al volante de tu coche y sufras un accidente.&amp;nbsp;Tendríamos que estar tan despiertos, en todo momento, alertas, atentos a lo que ocurre aquí y ahora, pero es tan difícil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces pasamos por esta vida sin vivirla, comemos sin saborear, respiramos sin ser conscientes, hablamos con la gente que amamos sin valorar el instante. Existimos llenos de ruido, dentro de un murmullo absurdo de palabras sin sentido. Nos covertimos en autómatas: suena el despertador, en pie, desayuna, a la ducha, coge el metro de los zombies, trabaja, ¿cuántas horas?, da igual, vuelta a casa, hola cariño, ya he llegado, te quiero, me voy a dormir, estoy cansado, muy cansado...y vuelta&amp;nbsp;a empezar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces pienso en la muerte, sobre&amp;nbsp;todo cuando me&amp;nbsp;roza, cuando pasa muy cerca y me enseña sus armas. No pienso en justicia ante ella: morir es morir, un fin de ciclo. Punto. Lo que me desconcierta son las formas de morir. Es un momento, junto con el nacimiento, tan importante, que todos deberíamos aprender a morir, prepararnos a fondo. Vivir con miedo a este trance no es vivir. Aceptar que&amp;nbsp;algunos de nosotros caminará por un sendero más corto, sin buscar culpables, puede que nos libere. Pero vaya, también duele,&amp;nbsp;uno solo conoce esta realidad, trabas amistad, ries, compartes cosas, te dejas influir y te influyen: ¡léete este libro, es cojonudo!,&amp;nbsp;¡este fin de semana tomamos unas cervezas!, ¡tenemos que planear un viaje de los grandes!, qué piensas de esto y de lo otro. Y todo se pasa y queda en el recuerdo. Pero ¡joder!, yo sólo conozco este mundo. Quizá existen otros. Lo ignoro. ¿Debería ser más duro?, ¿más insensible?, ¿cómo adoptar la máxima budista del vivir sin apego?, ¿acaso el apego por las personas y por las cosas no es algo&amp;nbsp;humano? Sin embargo, siento que tienen razón, que todo pasa, que nada es inmutable y que lo único cierto en este mundo es que todo cambia. Nada permanece y quizás es mejor así.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-2418769229240554406?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/2418769229240554406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=2418769229240554406' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2418769229240554406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2418769229240554406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/07/veces.html' title='A veces'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TEd3NDD9xuI/AAAAAAAAAG4/ShUB0HAciR0/s72-c/universo04.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-2914088052775206043</id><published>2010-07-17T09:39:00.000-07:00</published><updated>2010-07-17T09:40:57.947-07:00</updated><title type='text'>Los huesos mojados II</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TEHcm61y6tI/AAAAAAAAAGw/VFEvntAhy2M/s1600/ola+gigante.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" hw="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TEHcm61y6tI/AAAAAAAAAGw/VFEvntAhy2M/s320/ola+gigante.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Entré en las aguas turbulentas de la forma más brutal, de espaldas; sentí como si hubiera atravesado una pared de ladrillos. Ahora la fuerza de la corriente me arrastraba en una lavadora gigante, mis pulmones pedían auxilio, necesitaban aire, estaban a punto de estallar; no recuerdo cómo, pero saqué la cabeza y abrí la boca instintivamente. Tragué agua. Me revolví, subí, nadé, luché...Un pensamiento fugaz, un rayo de consciencia me indicó que iba a morir. Me rebelé ante la situación. Esta vez cogí aire. Agité los brazos en dirección a la orilla derecha. Vi una rama flotante, ¡ahora o nunca!, me abalancé con todas mis fuerzas. Mi cuerpo frenó su inercia. Jadeaba agotado y miraba al horizonte sin pensar.Y ahora qué.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Era incapaz de reconocer dónde me hallaba. Ya no se veían casas, ni edificios lejanos, ninguna referencia familiar, solo árboles y una tormenta furiosa. A través de la rama alcancé la orilla. El río se desbordaba. Pensé que sería mejor subir a un árbol. Localicé uno fácil de trepar. Ascendí por el tronco apoyándome solo en la pierna sana. Llegué casi hasta la copa y lo que ví me asustó tanto que me hizo temblar. Una montaña de agua negra&amp;nbsp;estaba sepultando el&amp;nbsp;parque, solo tuve tiempo para pensar en cómo estaría mi familia y mis amigos, me acordé de mi novia, no sé por qué pero me sentí culpable, ¡lo siento mucho mi amor, te quiero, siempre en mi corazón!...y la luz desapareció. Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-2914088052775206043?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/2914088052775206043/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=2914088052775206043' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2914088052775206043'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2914088052775206043'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/07/los-huesos-mojados-ii.html' title='Los huesos mojados II'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TEHcm61y6tI/AAAAAAAAAGw/VFEvntAhy2M/s72-c/ola+gigante.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-268816581686186146</id><published>2010-07-15T04:39:00.000-07:00</published><updated>2010-07-15T04:42:11.877-07:00</updated><title type='text'>EL PERRO NEGRO por Jonathan Acosta</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TD7zQEQ3wGI/AAAAAAAAAGo/iguUE_ecaQg/s1600/perro_negro-1280x1024.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" rw="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TD7zQEQ3wGI/AAAAAAAAAGo/iguUE_ecaQg/s320/perro_negro-1280x1024.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Gabriel tiró al suelo sus guantes protectores. Arrancó de su antebrazo una astilla clavada al arrastrar una enorme plancha de madera. Una gota de sangre salió y se secó rápidamente entre el abundante pelo del brazo. La mancha de sangre seca se confundía con la suciedad de un día de trabajo en el almacén: polvo de las cajas y grasa de la carretilla mecánica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿A dónde vas, Gabriel? Quedan cinco minutos para las ocho —gritó Ramón, el jefe de almacén —.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—He entrado diez minutos antes esta mañana. ¿Me los vas a pagar como parte de horas extra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Por supuesto que no —le respondió Ramón—.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pues hasta mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No, Ramón. No vengas mañana. Ve a la ETT y diles que ya no queremos que vengas por aquí. Ya estoy harto de tus tonterías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Esto no es ninguna tontería, mamón: es justicia. Yo trabajo ocho horas y ya te he regalado cinco minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Prefiero a alguien con un poco más de ganas de trabajar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pues contrata a tu puta madre —cerró la conversación con un escupitajo a los pies del jefe de almacén y se fue renegando de otra mierda de trabajo perdido—.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a casa, Elena lo esperaba acostada en el sofá. Su enorme barriga estaba tapada con una mantita. Ella tenía los ojos hundidos y bajo ellos había unas marcadas ojeras. No era una chica guapa, ni tampoco se preocupaba demasiado de parecerlo. Al llegar, Gabriel la miró intentando ocultar el asco que le producía contemplarla. Antes cuidaba de su apariencia. Ahora tenía el pelo enredado, estropeado; olía a perro encerrado y no movía un dedo salvo para cambiar de canal en la televisión. Entonces Gabriel dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡No fumes, coño! ¡Vas a tener un hijo! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Yo también te quiero, cariño. Bienvenido a nuestra dulce casa. ¿Has aguantado en tu trabajo más de tres días? ¡Impresionante! Te estás haciendo un hombre de provecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gabriel la miró y ni siquiera quiso gastar energías en explicarle nada. Fue al baño, se metió en la ducha y se pasó veinte minutos quieto bajo el agua caliente. Se sentó en el suelo mientras seguía cayéndole el agua y lloró en silencio. Nunca nadie lo había visto llorar. Siempre lo hacía en la ducha y con la puerta del baño cerrada por dentro. Recordó los golpes que le daba su padre en plena cara, recordó también a su padre, a sus profesores… Nunca lloró. Eso le hizo ganarse el respeto de todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió del baño, se vistió y se marchó a la calle sin despedirse de Elena. Fue al bar de la esquina a tomar unas cervezas. Bebió muchas. Vio entrar a Pedro en el baño y lo siguió para pedirle un poco de coca. La esnifaron los dos allí mismo. Gastó sus últimos billetes. Entonces Pedro le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Quieres que te invite a una copa, Gabriel? Veo que te has quedado sin blanca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Nunca acepto invitaciones. Cuando no tengo dinero no lo tengo y me voy. Gracias, Pedro. Me largo. Adiós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gabriel no quería volver a casa y decidió dar un paseo. Al llegar al parque, las luces no estaban encendidas. Caminó en la penumbra durante unos minutos adentrándose entre los árboles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La silueta de un perro comenzó a recortarse en la oscuridad. Sus ojos brillantes lo delataron antes de que se pudiera ver bien. Era enorme y de color negro. Un gruñido largo y temible terminó de hacer comprender a Gabriel lo que tenía enfrente. El susto hizo que la adrenalina recorriera su cuerpo. El ataque del animal era inminente, pero cuando parecía que iba a saltar sobre él, se acercó lentamente observándolo. Se acercó tanto que podía tocarlo, pero la mirada del perro ya no transmitía rabia. Se había convertido en curiosidad. Tras unos instantes de reconocimiento el perro pareció sonreír a Gabriel, que seguía inmovilizado de terror. El animal se dio la vuelta y desapareció en la sombra. Una luz cegó entonces a Gabriel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué haces ahí? —le preguntó un policía que iba con su compañero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pasear —respondió Gabriel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Sueles pasear a estas horas por el parque cuando se apagan las luces? —dijo el guardia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No. Pero hoy me apetecía. ¿Hay algún problema?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡No te nos pongas chulo, amigo! ¡Enséñanos tu documentación!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No la tengo —respondió Gabriel—. Vivo por aquí cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos policías se acercaron tratando de intimidarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Ponte contra el árbol! Vamos a registrarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Por qué me vais a registrar? ¿No me podéis dejar tranquilo? ¿Tengo que estar aguantando a todo tipo de gilipollas que me tocan los huevos continuamente? ¿Pero qué coño queréis de mí? Estoy paseando; he tenido un mal día. Bueno, la verdad es que no es solo un día. ¡Mi vida es asquerosa! ¿Qué más queréis? ¿Humillarme un poquito más? ¡Pues no me vais a registrar, os lo aseguro!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los policías se abalanzaron sobre Gabriel. A priori era una presa fácil. Sin embargo, el chico notó sus músculos tensos y potentes, preparados para la acción. Se mantenía alerta por la adrenalina. Gabriel golpeó al primero con tanta fuerza que le hundió la nariz. Sus dedos se partieron con el golpe, pero no lo notó. Se agachó para coger una piedra y se la lanzó al otro policía en plena cara. Luego se precipitó sobre él y lo golpeó repetidamente. Había acabado con aquellos dos policías en cuestión de segundos. Cuando vio lo que había hecho huyó lo más lejos que pudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras corría se preguntó de dónde había salido aquella fuerza demoledora. Nunca había sentido sus músculos tan vigorosos. Notaba sus sentidos en pleno funcionamiento. Era como una máquina de ataque perfecta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quería volver a casa, pero tampoco tenía dinero para ir a tomar algo. No podía quedarse en la calle y no sabía a dónde dirigirse. Decidió ir a casa de Sergio Páez, un actor al que conoció al hacer unas obras en su casa. Sergio era un intelectual de izquierdas, casi anarquista. Le gustaba mezclarse con gente de toda categoría social. Se podía ver claramente cómo observaba a todos y se los imaginaba como futuros personajes de una de sus novelas. También pintaba y no era mal músico. Era un tipo con el que se podía hablar. Y, sobre todo, era una de esas personas que te abrirían la puerta a las tres de la madrugada porque podía resultar interesante. Cuando oyó el telefonillo se asomó a la ventana del primer piso, y al ver a Gabriel, dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Joder!, ¿qué haces aquí a esta hora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Necesito refugio. Necesito hablar con alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Sube! ¡Hay que joderse!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergio abrió la puerta y sirvió dos güisquis. Se sentó y esperó a que Gabriel hiciera lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué es lo que ocurre? —preguntó Sergio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No sé qué está pasando, Sergio. Quiero estar tranquilo; quiero relajarme y no darles vueltas a las cosas en mi cabeza. Pero es como si todos se hubiesen puesto de acuerdo para llevarme al límite. Y creo que estoy llegando. Me siento muy raro. ¡Cómo explicártelo…! Es como si el cuerpo fuera tomando control sobre la mente. Me noto muerto de cuello para arriba y nunca he sentido mi cuerpo tan vivo. Acabo de machacar a dos policías en el parque; y si llegan a ser cuatro también los habría tumbado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergio se quedó mirando la mano de Gabriel. Tenía los nudillos hundidos y sangraba en abundancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ven aquí; tienes que curarte eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergio limpió las heridas y vendó la mano de Gabriel. Le preparó algo de comer y le ofreció pasar la noche en su casa. Vieron una película; escucharon música; fumaron unos porros y hablaron durante horas. No durmieron. Parecían dos amigos de toda la vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, Gabriel lo vio claro: aquella no era su casa; aquel no era su amigo; aquella no era su vida. Quizás por eso se sintió bien por unos minutos. Salió de casa de Sergio a las siete de la mañana. Estaba amaneciendo. Hacía frío. No quería ir a su casa. Fue al parque y observó a tres o cuatro personas mirando algo en el suelo. Se acercó, y en medio de la gente se hallaba el perro negro. Estaba muerto. Tenía la cabeza machacada a golpes. Estaba tan destrozado que atraía la curiosidad de todos. Algunos sacaban fotos. Uno de sus ojos estaba aplastado y el otro parecía seguir mirándole con curiosidad y, esta vez, también con algo de decepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gabriel fue a un descampado tras la arboleda y cavó una pequeña zanja para el perro. Cuando fue a buscarlo, la policía se lo había llevado para tirarlo a la basura. Sintió rabia. No quería ir a casa. Caminó en dirección a la oficina de trabajo temporal para ver si lo mandaban a alguna descarga o a algún trabajo duro en el que desahogarse. La directora de la oficina le dijo que no iban a darle trabajo porque habían recibido quejas de uno de sus mejores clientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gabriel se sintió, de repente, muy cansado. No tuvo fuerzas para defenderse o discutir con la directora de la agencia. Se levantó en silencio y decidió volver a casa. Al llegar, miró a Elena y vio que tenía la mirada ausente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿De dónde vienes? —le preguntó ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—De la calle. No quería estar en casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Por qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Quieres la verdad? Hoy sólo soy capaz de decir la verdad. Se me ha acabado el puto maquillaje. Hoy me importan una mierda los demás y sus sentimientos. Solo quiero estar tranquilo sin rendir cuentas a nadie. ¿Quieres la verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Sí —respondió Elena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pues Elena: ¡no soporto mirarte! Ya no encuentro ningún atractivo en ti. ¡Más bien me repele lo que eres! No tienes ningún tipo de ilusión o interés. Solo vives para ver la televisión. Por ti ya no siento nada. Lo único que me importa de ti es ese pequeño perro que tienes dentro. ¡Ese niño debe tener alguna oportunidad! Quiero que al nacer tenga algo. No quiero que sufra ni que reciba ningún golpe hasta que pueda defenderse por sí mismo. No quiero que tenga lo que yo he tenido: ¡nada!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elena siguió con la mirada ausente. Unas lágrimas cayeron por sus mejillas llegando hasta su boca. Cuando tuvo bastantes lágrimas se las tragó, las mezcló con flema en su garganta y escupió a Gabriel en la cara. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Lárgate de aquí, cerdo, miserable mierda! ¡No eres nada!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ya lo sé —dijo Gabriel— : es lo que trato de explicarte. Es lo que me está matando. No soy nada; tú tampoco. Pero nuestro hijo sí puede serlo. Y para que tenga una oportunidad tengo que apartarlo de ti y de todo aquello en lo que te has convertido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gabriel se fue a la ducha. Estuvo horas bajo el agua. Lloró. Salió del baño y se acostó en la cama. Estaba agotado. El baño caliente, las sábanas suaves y la tenue luz que se colaba por las cortinas lo hicieron sentirse bien. Se quedó dormido con una agradable sensación de evasión que hacía mucho tiempo que no sentía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un dolor agudo en el abdomen lo despertó. Tenía un cuchillo de cocina clavado y la sangre bañaba toda la cama. Le pareció ver al perro negro gruñendo, pero cuando sus ojos se acostumbraron a la luz y su cerebro se aclaró pudo ver la cara desencajada de Elena sacando el cuchillo de su abdomen. La sangre salió entonces a borbotones de la barriga de Gabriel. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué es lo único que te importa, Gabriel? ¿Es el bebé que tengo dentro? ¡Pues jódete, hijo de puta¡&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elena metió violentamente el largo cuchillo en su vagina y lo clavó varias veces en su vientre hasta notar cómo atravesaba el débil cráneo del bebé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡A mí lo único que me interesa en esta vida es que te jodas! Entiendo que todo el mundo disfrute jodiéndote porque es muy divertido. ¡Cabrón! —gritaba Elena mientras se desinflaba lentamente, desangrándose sobre la alfombra de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Gabriel notó otra vez sus músculos en tensión. Sintió un vigor distinto, más poderoso, pero supo que sería el último. Se incorporó ignorando el dolor de la herida en su abdomen, cerró el puño con los dedos rotos y golpeó la cabeza de Elena hasta matarla. Luego cogió el cuchillo del suelo y le abrió el vientre para sacar el feto. Cuando lo tuvo en sus brazos miró a su alrededor y solo vio sangre. Todo estaba teñido de rojo. Le pareció que por su frente bajaba la sangre y casi no veía. Salió en dirección al parque. Eran las tres de la madrugada. Llegó a la zanja que había cavado para el perro y metió al niño dentro. Cubrió con tierra el agujero y trató de escribir algo en memoria de su hijo. Recordó que su hijo no llegó a tener memoria. Inventó un nombre y lo escribió en la piedra junto con la fecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento dos policías lo alumbraron con sus linternas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Tira ese cuchillo, hijo de puta! —gritó uno de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Yo no hago nada de lo que tú me digas, mamón! —contestó Gabriel mientras se levantaba con el cuchillo en la mano avanzando hacia los agentes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los policías no lo dudaron ni un segundo. Dispararon hasta vaciar sus cargadores. Una bala baja reventó el ojo izquierdo de Gabriel. Él se mantuvo en pie. Sus músculos soportaron su vigor y su tensión. Los policías no se explicaban lo que sucedía. La sangre fue saliendo de sus heridas y descendiendo por su cuerpo. Gabriel estaba en el centro de un enorme charco rojo. Su cuerpo se quedó rígido. Su corazón dejó de latir, pero permaneció de pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los policías tardaron horas en atreverse a acercarse al cadáver erguido de Gabriel. Estaban aterrorizados. Cuando le hicieron la autopsia no encontraron ni una gota de sangre en su interior. La dejó toda en aquel parque, sobre la tumba de su hijo. Era como si hubiera escrito sus memorias íntegras con su sangre. Ese era el mejor tributo que podía rendir a su hijo nonato: el recuerdo de su sufrimiento sobre la tumba de un perro; un nombre, una fecha y un cuchillo para defenderse de aquello a lo que nunca se enfrentaría.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-268816581686186146?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/268816581686186146/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=268816581686186146' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/268816581686186146'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/268816581686186146'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/07/el-perro-negro-por-johnatan-acosta.html' title='EL PERRO NEGRO por Jonathan Acosta'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TD7zQEQ3wGI/AAAAAAAAAGo/iguUE_ecaQg/s72-c/perro_negro-1280x1024.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-2780039105073310051</id><published>2010-07-14T06:18:00.000-07:00</published><updated>2010-07-14T06:21:34.665-07:00</updated><title type='text'>A MENOS DE DIEZ METROS por Óscar Pastor</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TD247m5rlaI/AAAAAAAAAGg/K-XWhfhNznw/s1600/la+rojaaaa.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" rw="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TD247m5rlaI/AAAAAAAAAGg/K-XWhfhNznw/s320/la+rojaaaa.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Los videos son pésimos, pero me lo pasé pipa. Primero en Moncloa a las 19:00 y como se retrasaban y yo me había escapado del trabajo me tuve que volver sin verlos. Pero al salir de trabajar los adelanté por debajo en metro y los esperé en Callao. Los vi pasar muy cerquita, pero ahí no acabó la cosa: me cogí el metro en Sol hasta Banco de España para volver a esperarles allí en Cibeles y verles pasar otra vez.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;En realidad, estos dos encuentros me dejaron una sensación algo desagradable, la que se tiene siempre que se intenta grabar y ver algo al mismo tiempo: que al final ni te has enterado de lo que tenías delante ni has apuntado bien con la cámara. Y más con ésta, que es un móvil bastante limitado para estas cosas y, en realidad, ni aun centrándome hubiera podido grabar algo decente. Así que, dada mi insatisfacción, me reservé una tercera tentativa ya sólo para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho y hecho: me fui a coger la RENFE a Recoletos y en Atocha enlacé con otro tren a Embajadores para salir allí en medio justo momentos antes de que pasaran de nuevo. Esta vez fue diferente. Guardé el móvil, avancé hasta casi la primera fila y el vehículo pasó a menos de diez metros, se paró delante, continuó muy lento... Pude ver a los que iban de pie en ese flanco, saludándonos, muy comunicativos: Arbeloa, Capdevila, Alonso, Casillas... Pensar que en ese momento, a las 22:15, hacía veinticuatro horas que el árbitro estaba pitando el final del tiempo reglamentario e iban a la prórroga con la incertidumbre de saber qué pasaría. Que veinticuatro horas antes estaban en la República de Sudáfrica y aún no había acabado el Mundial. Y que ahora estaban delante, a menos de diez metros, y pasando ante las casas y los bares desde donde se les siguió cuando la distancia era tan insalvable y esos lugares parecían no tener nada que ver con ellos...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-2780039105073310051?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/2780039105073310051/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=2780039105073310051' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2780039105073310051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2780039105073310051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/07/menos-de-diez-metros-por-oscar-pastor.html' title='A MENOS DE DIEZ METROS por Óscar Pastor'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TD247m5rlaI/AAAAAAAAAGg/K-XWhfhNznw/s72-c/la+rojaaaa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-3407647962015391752</id><published>2010-07-07T05:59:00.000-07:00</published><updated>2010-07-07T05:59:40.946-07:00</updated><title type='text'>POEMA A FECHA DE HOY por Gonzalo Enamorado</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TDR6GuSpgVI/AAAAAAAAAGY/5j8LDzZkTFg/s1600/mirandoalmardf4.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" rw="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TDR6GuSpgVI/AAAAAAAAAGY/5j8LDzZkTFg/s320/mirandoalmardf4.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Luz pretende ahogarse en las dudas&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Camino se vuelve sobre sus mismos pasos&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Realidad se aparece en sueños&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Muerte se pasea por el cementerio&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;de los vivos &lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Noche resplandece, agazapada, bajo una luna&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Quien se pregunta cuando&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Cuando ha visto a Quien cruzando la acera&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Olvido se ha construido una máquina del tiempo&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Musa es la excusa de un genio prohibido&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Mirada rota de amor, de golpe&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Océano ha perdido un mar&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Mar se siente perdido&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Quien murió en el camino&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su luz, noche y musa en los océanos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando apenas el mar devuelva la mirada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cruda realidad de que todo es olvido&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-3407647962015391752?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/3407647962015391752/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=3407647962015391752' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/3407647962015391752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/3407647962015391752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/07/poema-fecha-de-hoy-por-gonzalo.html' title='POEMA A FECHA DE HOY por Gonzalo Enamorado'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TDR6GuSpgVI/AAAAAAAAAGY/5j8LDzZkTFg/s72-c/mirandoalmardf4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-7270154854430957674</id><published>2010-06-27T03:51:00.000-07:00</published><updated>2010-07-07T06:15:11.549-07:00</updated><title type='text'>Los huesos mojados</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TCctMtcUbbI/AAAAAAAAAGQ/_SKmhQPs7F0/s1600/imagesCAO41M12.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ru="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TCctMtcUbbI/AAAAAAAAAGQ/_SKmhQPs7F0/s320/imagesCAO41M12.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Comenzó a llover, primero una gota, fría, que me golpeó en la nuca; después fue una ducha gigante, a presión; el viento zarandeaba los toldos de las terrazas veraniegas mientras una pareja devoraba incrédula un helado en un kiosko convertido en un barco en medio de un mar furioso. Siguió el diluvio, resultaba difícil creer que apenas media hora antes disfrutábamos de un tórrido verano y de repente unas nubes, salidas de nadie sabe dónde, se meaban sobre la humanidad; parecía que llevaran aguantándose las ganas durante siglos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie salió de casa preparado. Yo tampoco, unas simples bermudas, una camiseta amarilla, las zapatillas y la mochila al hombro. Había decidido aprovechar mi día libre para tumbarme bajo la sombra de algún pino del Parque del Oeste y leer una novela del tirón, como debe ser, sin pausa, metido en la historia hasta las orejas; pero el clima de este planeta, incontrolable y cada vez más imprevisible, arruinó mis planes. En cinco minutos nacieron decenas de pequeños ríos, que luego formaron lagos en medio de los caminos, cascadas de agua arcillosa, corrimientos de tierra, profundos barrizales...Imposible escapar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé en la ridícula situación. Estaba a&amp;nbsp;diez minutos de mi casa, de mi habitación, de mi cama, de mis cosas y aquella guerra meteorológica había maltratado el terreno hasta dejarlo irreconocible; el bombardeo era tan intenso que difuminaba los contornos de las cosas, parecía como si estuviera en un bosque perdido del Pirineo. Calado hasta los huesos, con la ropa pegada al cuerpo y tembloroso intenté analizar la situación: de acuerdo, piensa, estás en plena cuesta, subir hacia la carretera es imposible, bien, baja hasta la estación eléctrica y que espera a que escampe. Así de fácil. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí de mi escondite. Moverme me vino bien para desentumecer mi cuerpo. Mis zapatillas desaparecían a cada paso entre el barro. La cuesta se empinaba, entre hierbajos, matorrales y árboles; cuando intenté saltar para esquivar una rama caida sentí un crujido y acto seguido una descarga hirviente en el tobillo derecho. ¡Oh, dios, jodido imbécil!, grité, ignoraba la gravedad de mi lesión, sólo supe que a partir de aquel instante apoyar la pierna derecha significaba un agudo dolor que me desgarraba por dentro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve un momento de parálisis mental, allí, sentado y embadurnado de barro, mientras observaba como mi tobillo se hinchaba como un pez globo. Tan absorto estaba que no reparé en un pequeño movimiento, la rama que un minuto antes intenté saltar quedaba más atrás, casi a mi espalda, solo había una respuesta posible: me estaba deslizando, caia por mi propio peso en aquella cuesta abajo sin fin, cada vez más rápido, ayudado por las chorreras de agua. Intentaba agarrarme a cualquier cosa, mis manos se abrian y cerraban en el aire ansiosas por asir algo. Me deslizaba cada vez más deprisa, me hallaba en un tobogán gigante; además, el tobillo lesionado se enganchaba en las raíces salientes lo que provocaba continuas puñaladas de dolor, a cada enganchón un grito, ¡oh dios, por favor, para, paraaaa!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y paró, pero no como hubiera querido sino porque mis pies flotaban en el aire, un saliente rocoso enganchó mi camiseta, frenó mi carrera y dejó mi cuerpo colgado frente a un abismo. Miré hacia abajo, donde debían de estar las vías del tren sólo se veía un mar de barro. Escuché un primer aviso, la tela de la camiseta se rasgaba; desde mi posición, con un brazo atrapado por la forma caprichosa de los tejidos y el talón apoyado en la pared del barranco, no podía girarme, cualquier movimiento significaba desplomarse. ¡Ayuda, por favor, que alguien me ayude!, chillé desesperado, sin embargo, estaba claro que era el único idiota que quedaba por aquellos parajes de dios. La tela cedió, se desgarró en dos pedazos y liberó mi cuerpo. Me preparé para el impacto. Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-7270154854430957674?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/7270154854430957674/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=7270154854430957674' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/7270154854430957674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/7270154854430957674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/06/los-huesos-mojados.html' title='Los huesos mojados'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TCctMtcUbbI/AAAAAAAAAGQ/_SKmhQPs7F0/s72-c/imagesCAO41M12.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-3822221534716555710</id><published>2010-06-24T16:36:00.000-07:00</published><updated>2010-06-24T16:36:48.029-07:00</updated><title type='text'>In vino veritas por Víctor Javier Moreno</title><content type='html'>Al salir de Plassans, a la derecha de la carretera de Niza, se encuentra el siniestro ejido de San Mittre. Es un rectángulo de cierta extensión que, a la derecha, es bordeado por una hilera de casuchas; a la izquierda y al fondo, lo cierran dos muros roídos por el musgo que dan a una gran finca. Así cerrado por tres lados, el ejido es como un plaza que no lleva a ninguna parte y que sólo cruzan los paseantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a mis años, guardo con todo detalle en mi memoria, la imagen del cementerio que antes ocupaba ese lugar, ya en tiempos anteriores a Napoleón III. Estaba bajo la protección de San Mittre, un santo provenzal muy honrado en la comarca. El terreno se hartaba de cadáveres por lo que abrieron otro sacramental al otro extremo de la ciudad. Pero la muerte seguía habitándolo. Abandonado, el viejo cementerio se había cubierto de una vegetación negra y espesa. Su suelo era una alfombra verde oscura salpicada de flores anchas y de un húmedo y singular esplendor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces cuando la ciudad pensó en sacar partido de la propiedad comunal. Pensaron que podrían plantar cepas de vid para fabricar vino y venderlo a otros arrabales lejanos. Arrancaron las malas hierbas y después se trasladó el cementerio. Excavamos hasta que conseguimos que la tierra vomitara los restos. Un carro transportó, durante una larga semana, despojos humanos que se iban diseminando por el pavimento mal nivelado, cruzando Plassans de punta a punta. Los niños despertaron de su quietud y se pusieron contentos y jugaron a los bolos con las calaveras; otros no tan niños colgaron fémures y tibias a las campanillas de la ciudad, dejando las callejuelas llenas de sombras agigantadas con los restos de los antepasados de Plassans.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudad, demasiado abúlica para comenzar tan ardua empresa, encomendó la tarea de hacer prosperar el negocio del vino a los hermanos Pelloutier que tenían fama de comerciantes honrados. Ellos quisieron mantener en secreto los antecedentes del terreno para que no cayera una maldición sobre la uva. Los hermanos asignaron a otros amigos de Plassens, a mí entre ellos, la tarea de almacenar el vino en barricas de roble. Y tal era nuestro esmero que daba igual que hora fuera, incluso de madrugada, el vino siempre estaba acompañado por alguno de nosotros, ya fuera por los hermanos Pelloutier o por alguno de nosotros. Tardaron dos años en darse cuenta de que de la vid, a pesar de ser una parra joven e inmadura, manaba un sabor único. Tres años más pasaron hasta que se confirmaron nuestras sospechas. Se sabe que las uvas del sur de Francia no son ni muy dulces ni muy ácidas o secas, pero parecía que éstas del ejido de San Mittre rozaban la perfección. Separaron el terreno: una parte para los vinos más jóvenes y otra para la Gran Reserva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudad entera estaba contenta de poseer un elixir semejante, aunque no podían evitar sentir un profundo asco por ese vino deliciosamente diabólico. Pero había algo más que el propio vino, porque lo que realmente llenaba de gozo era el regocijo de mantener el secreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces empecé a darme cuenta de que la ciudad comenzaba a cobrar vida: la gente cogió gusto a hablar en doble sentido, jugando con las palabras; también se les avispó la mirada, intentando desentrañar con suspicacia algún incauto que traicionara el secreto de San Mittre. Los artesanos enlazaron unas cuerdas a los árboles convirtiéndolas en varios columpios y los niños se mecieron animados. Un carpintero y un tallista construyeron, en su honor, una estatua de Baco saboreando una copa de vino. La madera se colocó en la puerta de la bodega y el atractivo fue tan conseguido que las mujeres quedaron prendadas como un flechazo embriagador. Los hombres no se pusieron celosos, llegaban a la bodega y les hechizaba el olor de ese vino del demonio y lo achacaban al dios. Pero todos, absolutamente todos, venían a escondidas a pedir su trago, muy de vez en cuando. Y nosotros guardábamos el secreto de su reservado asco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras, el vino edificaba su fama, boca a boca, como si poseyera espectros a su servicio para arengar sus cualidades sugerentes. Jamás hubo mejor vino joven en las posadas, pero pronto hasta éste pasó a ser adquirido por la nobleza. En el primer año, la riqueza del pueblo se vio multiplicada por tres. Los hermanos Pelloutier estaban tan pendientes de disfrutar con la creación y cuidado de la vid y de mejorar las añadas, que se sentían privilegiados y agradecidos al pueblo y se mantuvieron incorruptibles ante las tentaciones de algunos habitantes de Plassens y siguieron respetando la parte correspondiente de cada uno. Pero poco más pudo San Mittre hacer por nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un marqués de Niza quiso hacerle un regalo a Napoleón III y se presentó ante él con un Gran Reserva del ejido de San Mittre. Llegaron unos soldados a Plassens dirigidos por el teniente Rian con tres carros vacíos dispuestos a llevarse todo el vino y con una orden del Emperador que obligaba al mantenimiento del viñedo a su servicio. -“Nuestro Emperador sabe que este elixir sólo puede ser de emperadores y exige lo que es suyo por naturaleza”, dijo el teniente Rian. - “La etiqueta -prosiguió- tendrá que cambiar y decir lo que dice en esta carta que le entrego en su nombre. Ya no se llamará 'El ejido de San Mittre', sino 'Emperador Napoleón III'”. Ordenó que le sirvieran una copa y le sorprendió su sabor extraordinario, pude ver cómo se dilataban sus pupilas y se le caía la mandíbula en éxtasis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo Plassens observó cómo cruzaban la ciudad con esos tres carros cargados con todas las botellas y se iban colocando detrás, como en un funeral de alguien muy querido por todos. Los soldados empezaron a ponerse nerviosos al ver que todos se iban incorporando a su paso con las caras largas, tocando los carros y despidiéndose para sus adentros. Aligeraron el paso y el pavimento mal nivelado meneaba las botellas hasta que una cayó al suelo, rompiéndose y derramando todo el líquido. Su fragancia hizo que muchos se quedaran oliendo el vino. Y vieron a lo lejos cómo los carros torcían a la derecha por la carretera que va a Niza. En Plassans se quedó solamente el secreto del antiguo cementerio y un sentimiento de desdicha. Cuando vuelven los soldados, el pueblo cierra las ventanas para no ver llevarse las botellas de vino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pueblo se quejó de que San Mittre había sido robado, pero en realidad se sentía desgraciado de no beber a escondidas, con la complicidad de sus amigos de la bodega. Asco era lo máximo que podían reconocer públicamente y, por supuesto, el robo a su santo protector. Durante esos días, eso fue lo único que nos atrevimos a hacer -sí, yo también me incluyo-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguimos trabajando y la ciudad decidió cargar con nuestro sustento. Nuestra tarea no era producto de riqueza y empezamos a perder la amistad conseguida con los cautelosos bebedores que venían a la bodega, porque ya no se atrevían a venir. Baco era el único que se mantenía pétreo y con una serenidad majestuosa. Todo el pueblo se estancó paulatinamente: los columpios no mecían a los niños; las mujeres se desenamoraron de Baco; los hombres se volvieron celosos pensando equivocadamente que sus mujeres ya no les querían, pero tampoco hicieron nada, salvo sentirse profundamente tristes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezamos a descuidar la bodega. Ya nadie se quedaba por la noche cuidando al vino como si fuera un eterno recién nacido. De noche no se veía ni un alma, las sombras iban extendiéndose como unas tinieblas. A veces me imaginaba que si pudieran hablar, nos recriminarían dejar que ese vino exquisito, ese elixir diabólico y, en parte, presente de nuestros antepasados, nos fuera arrebatado sin lucha y luego despreciado con un asco hipócrita. Pero no, era solamente una suave brisa que se perdía en un gran agujero nocturno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El miedo paralizaba a Plassens, su única valentía era haber criado a sus hijos con disciplina, y enfrentarse a los soldados no cabía en su pensamiento. Pero, como si San Mittre me hubiese inducido ese menester dándome fuerzas, sentí que debía hacer algo, que debía poner fin a esta cobardía. La misma fama del vino tornaría en su contra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomé la carretera hacia Niza e hice lo que tenía que haber hecho desde el principio. Conté el secreto del vino al primer desconocido que me despertó desconfianza al entrar en la ciudad. Le pregunté si conocía la historia y me respondió con otra pregunta: “¿Quién no conoce, en toda Francia, el vino poderoso de Napoleón III?”. Le dije, para incrementar su inquietud y deseos de extener el secreto, que necesitaba desprenderme de una pesada carga y que tenía que prometerme no contárselo a nadie. Tanto fue su morbo que, al revelarle de dónde procedía el abono del viñedo, no atiné a ver asco en su rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos meses tardó en retornar la noticia a Plassens, pero con nuevos añadidos. Además, el Emperador había caído enfermo al tomar su propio vino y se decía por todos lados que se debía a una maldición de unos muertos del sur de Francia echada por un santo llamado San Mittre. Hasta ahí podemos decir que había sido cosa mía. Pero no los demás rumores extendidos por la imaginación de la gente que, por su falta de importancia y numerosas contradicciones, no voy a decirles. Sin embargo, uno anunciaba que -no sabíamos si era cierto- había ordenado a destruir el viñedo de San Mittre. En Plassens esto se convirtió en pánico y pensaron en que los soldados iban a cargar contra ellos. Se culparon unos a otros de revelar el secreto, pero cada vez se ponían más nerviosos y decidieron recoger sus cosas y abandonar la ciudad. Pero ese mismo día llegaron los soldados a Plassens y se encerraron en sus casas y cerraron las ventanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando los soldados estaban destruyendo el terreno, se toparon con restos humanos y huyeron escandalizados, tal vez creyendo que la maldición caería sobre ellos y que contraerían la enfermedad del Emperador o alguna peor. Esta mañana he cogido la estatua de Baco y la he enterrado en el antiguo cementerio, junto a lo que queda de la vid. In vino veritas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-3822221534716555710?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/3822221534716555710/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=3822221534716555710' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/3822221534716555710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/3822221534716555710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/06/in-vino-veritas-por-victor-javier.html' title='&lt;b&gt;In vino veritas&lt;/b&gt; por Víctor Javier Moreno'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-8997360819213525521</id><published>2010-06-02T15:52:00.000-07:00</published><updated>2010-07-07T06:05:25.744-07:00</updated><title type='text'>El asesino del Retiro</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TAjG9iG3VRI/AAAAAAAAAGA/0rhIw3Un_ME/s1600/images.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5478847707126125842" src="http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TAjG9iG3VRI/AAAAAAAAAGA/0rhIw3Un_ME/s320/images.jpg" style="cursor: hand; float: left; height: 97px; margin: 0px 10px 10px 0px; width: 129px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Un día soñé que asesinaba a un cliente. ¡Maldito asesino! Era ya tarde y la luz del sol se tornaba débil, dando la última oportunidad a los seres diurnos para buscar su alimento antes de que las alimañas nocturnas salieran de caza. Yo trabajaba en una caseta de la Feria del Libro de Madrid, en el Parque del Retiro. Aquel día el calor envolvía cualquier movimiento, como una manta caliente invisible que no dejaba resquicio para el paso de un aire ausente. Yo miraba el reloj y veía como las agujas se derretían y se pegaban a la esfera; por mi espalda hacían carreras las gotas de sudor, eso siempre me ponía de mal humor; me lamentaba en solitario y me preguntaba por qué me había tocado estar allí, cuando la mayoría de mis amigos trabajaban en oficinas con aire acondicionado, aire artificial, contaminado, sí, pero aire fresco. Es difícil respirar cuando apenas queda aire. En esas estaba, cavilando y retorciéndome como un pollo en un asador hasta que una sombra se acercó sigilosa, una serpiente entre la arena de una playa. La inquietud llenó la estancia, ya no se escuchaba sonido alguno, el planeta se quedó mudo, ni voces de niños ni cantos de aves, solo la sombra y yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su voz surgió cavernosa, trémula, impulsada por un aliento infernal, mezcla de pimientos del piquillo y ajos crudos: "¿tienen ustedes el último libro de Jiménez Losantos?". En esos momentos mis músculos se tensaron, listos para el combate; el corazón bombeó sangre con urgencia a todas las arterias, repartió oxígeno en cada rincón, las venas se hinchaban, las pulsaciones se aceleraban, es él, pensé, he aguantado a muchos, tuve infinita paciencia pero amigo, te tocó el gordo de Navidad. Sin embargo, quise darle una oportunidad, ese guiño que el destino a veces nos pone delante de las narices y que no siempre sabemos ver: "Mire, somos una librería de viajes y solo trabajamos con libros de nuestra especialidad". Ahí tuvo su opción, pero la valentía de los ignorantes desconoce los límites. "¿Y qué me quiere decir con eso?, insistió el energúmeno, usted está aquí para servir a los clientes, además, deberían tener siempre algo de este autor aunque no sea de su especialidad; es de interés general". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Interés general? Las palabras rebotaban dentro de mi cabeza, mi mente era una mesa de billar con bolas de colores que chocaban entre sí. Tardé un rato en reaccionar, asfixiado por la falta de oxígeno y la imbecilidad que flotaba en el ambiente. Caí en la cuenta de que, en todo ese proceso rutinario, evité el contacto visual con el recién llegado, pues estaba demasiado ocupado con el caos que invadía aquel microondas gigante. Levanté la vista hasta que mis ojos quedaron a la altura del roedor bípedo, pues de eso se trataba; era una rata, calva, con gafas oscuras y un bigotillo fino como un hilo de pescar. El individuo llevaba un traje de color crema, antiguo, arrugado, demasiado grande para un cuerpo huesudo y rechoncho, con la enseña de una orden militar incrustada en el ojal derecho de la chaqueta y un pañuelo azul con los bordes dorados que colgaba como una enredadera en el bolsillo superior izquierdo. Ese rostro desagradable, peleado con la belleza natural, lucía una mirada desafiante detrás de los cristales tintados. Mi cara de espanto debía de ser evidente pues acto seguido recibí una andanada más agresiva: "¡Qué cojones le pasa!, ¿¡por qué me mira así!?, ¿¡tengo monos en la cara o qué!?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces ocurrió, las palabras salieron sin permiso de mi boca, ahora que recuerdo, dije hipnotizado: creo que tenemos un ejemplar en una caja detrás de la caseta; ayúdeme a buscarlo y se llevará la última venta del día, pronuncié convencido. El hombre me miró sorprendido, hubo un atisbo de duda en sus movimientos, como si el subconsciente le alertara desde las profundidades de los instintos humanos más primitivos. Pero se trata del libro que yo le he pedido, ¿no?, exclamó desconfiado; por supuesto, repuse, olvidé que a mi jefe le gusta este autor y de vez en cuando lo incluye en el catálogo. El discurso brotaba de forma automática, como si lo tuviera memorizado desde siempre. Así, el último dique del miedo cedió y la figura desapareció mientras caminaba hacia la parte trasera de la caseta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando escuché los pasos cerca de la puerta apagué la luz, la sombra habló: ¿hola?, está usted ah...no pudo terminar su frase, un golpe seco en la cabeza y un crujir de huesos, eso fue todo. Un cuerpo inerte en una posición retorcida yacía sobre la hierba. A esas horas, apenas quedaban visitantes y parece que nadie se percató de lo que había ocurrido. Miré aquella figura, sin pena ni angustia, como un animal que mira al horizonte después de comer. Pensaba en cómo iba a cambiar todo. Primero intentaría disimular, adoptar una pose inocente; después algún policía perspicaz preguntaría de nuevo, el cerco se estrecharía, las pesadillas nocturnas, los pensamientos obsesivos, el comportamiento extraño, las ideas de suicidio, de locura, de despedida de un mundo que había construido con esfuerzo, una personalidad forjada con amistades, estudios y empleos diversos; luego el arresto, en plena calle, delante de los incrédulos vecinos, "era un chico muy normal", dirían unos, "jamás causó problemas", asegurarían otros, "qué vergüenza para su familia" pensarían muchos, y de ahí a los calabozos, el juicio y la cárcel donde conocería a otros seres humanos que no supieron mantenerse dentro de los márgenes de la normalidad, la paliza en la ducha, la sangre en los labios, el dolor en un camastro duro y el compañero de celda tatuado hasta el último centímetro de su maltrecha anatomía, con sus reflexiones sobre los peligros de la mujeres, las drogas y las malas compañías; su discurso de barrio, su filosofía callejera y así llegaría el acto final; no le gustas al capo, ese cabrón que controla los destinos de los condenados a galeras y una noche el compañero de celda se ausenta, te deja solo; alguien se encarga de dejar la puerta abierta y entonces, cuando todos duermen, algunos hombres entran, te sacan arrastras por el pasillo y con un fogonazo de literna muestran tu rostro aterrado ante el capo, el señor de las sentencias; el veredicto sale de un pulgar que gira hacia abajo, vuelta a los baños, para no manchar el suelo, para limpiar de forma rápida los restos humanos y así se acaba la historia, y no despiertas, ni estás en tu cuarto con fiebre, porque esto es real y tú ya no existes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-8997360819213525521?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/8997360819213525521/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=8997360819213525521' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/8997360819213525521'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/8997360819213525521'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/06/el-asesino-del-retiro.html' title='El asesino del Retiro'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/TAjG9iG3VRI/AAAAAAAAAGA/0rhIw3Un_ME/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-4934455792629157626</id><published>2010-05-17T16:30:00.001-07:00</published><updated>2010-05-17T16:33:29.644-07:00</updated><title type='text'>La ciencia de la felicidad</title><content type='html'>Aquí os dejo esta maravillosa entrevista. A ver si con un poco de suerte aprendemos algo y evitamos el gran tsunami.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="font:bold 23px/24px arial, sans-serif;letter-spacing:-0.5px;color:#333333;margin:4px 0 0;"&gt;&lt;a style="padding-bottom:8px;" href="http://www.rtve.es/mediateca/videos/20100516/redes-16-05-10-ciencia-compasion/773091.shtml"&gt;Redes (16/05/10): La ciencia de la compasión&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br&gt;&lt;object classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" id="RTVEPlayer7515" width="425" height="300"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.rtve.es/swf/v2/embed/773091_es_videos/RTVEPlayer.swf"/&gt;&lt;param name="allowScriptAccess" value="always"/&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"/&gt;&lt;embed src="http://www.rtve.es/swf/v2/embed/773091_es_videos/RTVEPlayer.swf" width="425" height="300" name="RTVEPlayer7515" allowFullScreen="true" allowScriptAccess="always" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-4934455792629157626?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/4934455792629157626/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=4934455792629157626' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/4934455792629157626'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/4934455792629157626'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/05/redes-160510-la-ciencia-de-la-compasion.html' title='La ciencia de la felicidad'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-7644016548643469457</id><published>2010-05-16T06:44:00.000-07:00</published><updated>2010-05-16T15:27:33.127-07:00</updated><title type='text'>Monstruo spagueti volador</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S_BugS7GhSI/AAAAAAAAAFg/WqYsFhqThN0/s1600/250px-Monesvol.png"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 250px; FLOAT: left; HEIGHT: 234px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5471995048369751330" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S_BugS7GhSI/AAAAAAAAAFg/WqYsFhqThN0/s320/250px-Monesvol.png" /&gt;&lt;/a&gt;Yo sólo creo en el monstruo spagueti volador. Otros rezan a figuritas de belén, algunos incluso doblan el espinazo para besar el suelo, los hay que cantan o pintan sus caras y entrelazan sus dedos mientras sus ojos se tornan blancos, como zombis; decenas de procesiones ocupan las calles, mareas humanas, miles de cabezas apiñadas en un racimo gigante que se comprime alrededor de una virgen llorosa, espaldas que sangran, expulsan su savia, latigazos, caras de éxtasis. Son creyentes, aquellos que piensan que una mano mágica diseña cada capítulo de sus insignificantes vidas. Pero insisto, yo sólo creo en el monstruo spagueti volador. Claro que muchos se preguntarán, ¿qué diablos es eso?&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pues es una parodia de la religión surgida como protesta en Estados Unidos contra el llamado &lt;em&gt;diseño inteligente&lt;/em&gt;, esa verdad divina que los conservadores norteamericanos, con Bush a la cabeza, quieren inculcar a todo bicho viviente. Dicha teoría afirma que todo lo que vemos en este mundo es obra de un ser superior y que esta hipótesis tiene tanta validez, o más, que la de la evolución biológica. Pero cualquiera con algo parecido al razonamiento se preguntará, vale, y ¿cómo sabemos que existe un ser superior que planea cada paso que damos? Es algo que palpita dentro del corazón, responderán los acólitos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces, ¿qué problema hay en creer en el unicornio rosa invisible? o ¿en la hamburguesa cuneiforme? ¡Oh!, por favor, qué gilipollez, te dirán ofendidos, una hamburguesa no piensa; pues no amiguitos, resulta que la hamburguesa etérea sí que piensa, de manera profundísima; muchos de nosotros hablamos con unicornios o espaguetis voladores, que nos apoyan, calman nuestra angustia (y nuestro hambre), nos dan fuerzas y guían nuestro denenir en esta tierra de lágrimas. Claro, demuéstre usted la inexistencia de la hamburguesa cuneiforme, es imposible, porque se siente dentro del alma y del estómago. En fin. Continuará...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-7644016548643469457?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/7644016548643469457/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=7644016548643469457' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/7644016548643469457'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/7644016548643469457'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/05/monstruo-spagueti-volador.html' title='Monstruo spagueti volador'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S_BugS7GhSI/AAAAAAAAAFg/WqYsFhqThN0/s72-c/250px-Monesvol.png' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-4256755486466990532</id><published>2010-04-29T15:04:00.000-07:00</published><updated>2010-05-09T15:00:08.618-07:00</updated><title type='text'>Se busca jefe, enrollado</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9y24IlBngI/AAAAAAAAAFY/EZly82yAUcA/s1600/imagesCA8VNZ7D.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 116px; FLOAT: left; HEIGHT: 116px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5466445123212647938" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9y24IlBngI/AAAAAAAAAFY/EZly82yAUcA/s320/imagesCA8VNZ7D.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; ¿Algún jefe/a sabe lo que significa ser eso, jefe/a? Suponemos que sí, que los habrá, aunque, por experiencia propia, la mayoría suspende en dotes de liderazgo. Quizá en los cursillos de altos mandos les enseñan cómo solucionar problemas técnicos o las mejores recetas para convertir la empresa en una fábrica de dinero. Sin embargo, ¿aprenden algo sobre las relaciones humanas?, ¿se tiene en cuenta la inteligencia emocional o la creación de un buen ambiente de trabajo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora todo el mundo habla de psicología, de derechos, de empatía pero por lo que me cuentan muchos amigos, a la cima siguen llegando los privilegiados, gente a la que sólo le interesan los números de la cuenta, inválidos en habilidades sociales. Pero de lo que se trata es de romper con las ideas preconcebidas, rechazar los tópicos: ni todos los que visten traje y corbata son tiburones ni todos los que viven en Orcasitas trafican con cocaína. Sin duda, cultivar una visión más amplia ayuda al entendimiento, que no al optimismo ciego. Lo importante es ser optimista, sí, pero con buenas dosis de realismo y para ello las posiciones radicales o encastilladas deben erradicarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esta razón debemos hacer memoria, estrujar nuestras neuronas hasta dar con esa cara, la imagen imborrable del jefe bueno, porque, digo yo, que alguno habrá habido en algún momento de vuestra puñetera vida laboral, ¿no? De ser así ¿cuál fue el mejor?, ¿quién dejó una sensación de comprensión, de estímulo?, ¿alguno os hizo sentir importantes? Invito a todo el que lea estas líneas a que nos sorprenda y nos dibuje el perfil de un jefe ejemplar. Yo aún lo estoy esperando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás hay que buscarlos, insertar anuncios en la sección de clasificados de los periódicos: "Se busca jefe para empresa . Se Valorará experiencia en puesto similar, sobre todo empatía y capacidad para motivar a sus trabajadores, etc. Abstenerse megalómanos, egocéntricos y gente de personalidad inestable. Sueldo a convenir con los empleados". Si los marineros pudieran elegir a su patrón, ¿llegaría el barco a buen puerto? Quién sabe. Lo que está claro es que no cogerían a un hijo de puta, o sí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-4256755486466990532?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/4256755486466990532/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=4256755486466990532' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/4256755486466990532'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/4256755486466990532'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/04/jefes.html' title='Se busca jefe, enrollado'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9y24IlBngI/AAAAAAAAAFY/EZly82yAUcA/s72-c/imagesCA8VNZ7D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-9106725493994332901</id><published>2010-04-28T14:14:00.000-07:00</published><updated>2010-05-01T05:06:04.291-07:00</updated><title type='text'>Corazón tan blanco</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9imBQy_hjI/AAAAAAAAAEw/7TMj6CY7gvo/s1600/250px-Carcharodon_carcharias.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 250px; FLOAT: left; HEIGHT: 188px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5465300688433022514" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9imBQy_hjI/AAAAAAAAAEw/7TMj6CY7gvo/s320/250px-Carcharodon_carcharias.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Máquinas de devorar, trituradoras de carne, flechas deslizantes, rápidos, agresivos, bellos, gráciles, tiburones; y mejor aún, tiburones blancos (Carcharodon Carcharias). Pienso en ellos, sueño que floto en aguas tranquilas y algo se mueve bajo mis pies trémulos. Reconozco mi torpeza. No tengo posibilidades si me ataca y entonces asumo mi muerte, pero antes me invade el terror. Miro hacia abajo y espero que el mar dibuje varias filas de dientes aserrados, a toda velocidad, como un cohete espacial, y rezo porque sea rápido; una dentellada, un latigazo con todo el cuerpo y ¡silencio!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, las imágenes de &lt;em&gt;Océanos&lt;/em&gt;, convertido ya en el documental más caro de la historia (más de 50 millones de euros)&lt;em&gt; &lt;/em&gt;desmontan el mito del pez asesino, ese monstruo con el que Spielberg alimentó nuestras pesadillas. Y se cae el mito porque en una de las escenas aparece un buceador nadando a escasos centímetros de un gran tiburón blanco, así, sin más, como dos amigos que pasean y hablan sobre sus próximas vacaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que la imaginación, la mente humana a veces falsea la realidad. La memoria nubla lo vivido, aquello que ocurrió cambia cuanto más tiempo pasa. Así, muchos pescadores cuentan relatos sobre descomunales monstruos marinos que al cabo del tiempo la ciencia se encarga de reducir en tamaño y peligrosidad. Pero cuidado, la inexistencia de animales como los de la película de Spielberg no quiere decir que un bicho de siete metros (que sí habitan nuestros mares, incluido el Mediterráneo) armado con tres filas de dientes y una potencia de mandíbula 300 veces superior a la del ser humano, sea para tomárselo a broma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo adoro a estos escualos. Por norma general, me caen bien aquellos animales que no temen al hombre y que infunden respeto, poder; que imponen su físico apabullante y sus cualidades de superviviente: que nadie olvide que los tiburones moran en este planeta desde hace más de 450 millones de años, es decir, antes de que los dinusaurios poblaran la tierra. Sin duda, se han adaptado bien a los cambios. Una proeza del diseño biológico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso solo puedo sentir admiración y deseo que la conciencia general proteja estos tesoros de la evolución. A ver si la inercia destructiva del llamado homo sapiens echa el freno y conservamos el único refugio que tenemos para respirar (algunos creen que cuando acabemos con este planeta haremos las maletas para mudarnos a una base terrícola en Marte, en fin). Este verano espero visitar los dominios del gran blanco: las costas sudafricanas. Dudo de mi valor para meterme en una jaula bajo el agua y darle los buenos días a un ejemplar excitado por la carnaza y la sangre. Veremos. De momento, hago un llamamiento conservacionista desde lo más profundo de mi corazón, un corazón tan blanco como la panza del Carchadoron Carcharias.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-9106725493994332901?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/9106725493994332901/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=9106725493994332901' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/9106725493994332901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/9106725493994332901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/04/amigo-tiburon-blancoooo.html' title='Corazón tan blanco'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9imBQy_hjI/AAAAAAAAAEw/7TMj6CY7gvo/s72-c/250px-Carcharodon_carcharias.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-3404372423324627685</id><published>2010-04-25T05:04:00.000-07:00</published><updated>2010-04-26T14:10:50.508-07:00</updated><title type='text'>Tinta-letras-yonkies</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9TCIV14P2I/AAAAAAAAAEY/cXNPqpMMIiM/s1600/libros.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 77px; FLOAT: left; HEIGHT: 78px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5464205696465125218" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9TCIV14P2I/AAAAAAAAAEY/cXNPqpMMIiM/s320/libros.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ando estos días sumergido entre las páginas de cuatro libros diferentes y sí, lo reconozco, siempre me puede la ansiedad, quiero leerlo todo; veo una portada o leo una crítica o una simple sinopsis y ¡zas!, caigo de forma irremediable presa del embrujo de las historias, de los sueños inalcanzables, de personajes a los que me gustaría parecerme o de paisajes que intuyo, ¡ay!, que jamás pisaré...No son las ganas de soñar ni de evadirme, es el ansia de conocer, esto sí que engancha.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El primero de los títulos, &lt;em&gt;Firmin&lt;/em&gt;, de Sam Savage (Seix Barral. Barcelona, 2007) me acaba de dejar decenas de imágenes imborrables. Páginas repletas de originalidad, pues la perspectiva del protagonista gravita a nivel del suelo, en un mundo ratonil. Firmin es una rata que, por obra y gracia de la literatura, se vuelve inteligente y lo consigue leyendo libros. Este hecho, más que una ventaja, se convierte en una malicia del destino: su mente ya no encaja en el universo de las alcantarillas y tampoco puede acceder al nivel humano. Su coranzonzito, emocionado por las palabras, flota en un limbo de soledad donde la única compañía son sus propios pensamientos y las historias de la letra impresa. Es un relato de amor por la literatura, que rezuma ternura, humor y nostalgia a raudales. Un gran descubrimiento.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Otra de los obras degustadas a medias o en proceso de digestión es &lt;em&gt;El club de los supervivientes, &lt;/em&gt;de Ben Sherwood (Paidós. Barcelona, 2010), sí, me va el morbo, qué pasa, las visiones apocalípticas y las olas gigantes me acojonan pero también me atraen. Qué se le va a hacer. Mis pesadillas recurrentes siempre incluyen un mar tenebroso, oscuro, con tsunamis a punto de devorar pueblos costeros indefensos en medio de una tormenta. Y este libro resulta idóneo para adoptar una buena actitud y aptitud frente a la adversidad. Cuenta, a través de investigaciones y testimonios de personas que sobrevivieron a los escenarios más terribles: accidentes de aviación, ataques de osos, desastres naturales, etc, por qué unos viven y otros mueren o cómo actuar de forma adecuada en medio del caos. Respuestas científicas, consejos, historias de superación increíbles... Imprescindible.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Historias de Nueva York&lt;/em&gt; e &lt;em&gt;Historias de Londres &lt;/em&gt;(RBA)&lt;em&gt;, &lt;/em&gt;forman dos títulos del periodista Enric González, columnista habitual del diario El País. González escribe como los ángeles, con gracia, con ese estilo desenfadado que parece ligero, que fluye sin esfuerzo pero que deja poso y tiene profundidad de forma e ideas. Una delicia de la llamada literatura de viajes que apasionará a todos aquellos que pretendan darse un paseo por cualquiera de estas dos míticas ciudades: personajes escalofriantes (Jack el destripador), arquitectura (la competición de los rascacielos en Nueva York), deporte (el origen de equipos como el Chelsea o el Liverpool), y mucho más. Un viaje alucinante sin moverse del sillón y sin salir de la habitación. Barato, sustancioso y saludable para las neuronas, ¿existe una droga mejor?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-3404372423324627685?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/3404372423324627685/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=3404372423324627685' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/3404372423324627685'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/3404372423324627685'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/04/adictos-la-letra-impresa.html' title='Tinta-letras-yonkies'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9TCIV14P2I/AAAAAAAAAEY/cXNPqpMMIiM/s72-c/libros.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-6761874019121952937</id><published>2010-04-22T02:23:00.000-07:00</published><updated>2010-04-22T02:38:34.388-07:00</updated><title type='text'>¡Piensa, piensa, piensa!</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9AYoEvqVVI/AAAAAAAAAEQ/x9fAIap8mpI/s1600/images.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 111px; FLOAT: left; HEIGHT: 111px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5462893424747894098" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9AYoEvqVVI/AAAAAAAAAEQ/x9fAIap8mpI/s320/images.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;A veces resulta que te esfuerzas y todo cae en un pozo negro. Ayer en el periódico sufrí más de lo recomendable, quizá también es culpa mía por intuir acontecimientos funestos y quedar inerme ante ellos. Supongo que la falta de experiencia tiene algo que ver. La cuestión radica en un reportaje, escrito con el acelerador pisado a fondo, sin reflexión, cero pausa. Odio carecer de tiempo para repasar lo escrito, al contrario que aquí, donde sólo me leo y me releo yo y algún amigo que cae en el blog como quien se tropieza con un trozo de gravilla; decía que aquí me da igual, escribo, casi de forma automática y no repaso nada, bueno algo, pero mínimo, dejo que sea mi subconsciente el que teclee a su aire. Sin embargo, cuando lo que plasmas en el papel se publica en los quioscos de toda una provincia, amigo, eso es otra historia.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Si lo has hecho mal, uf, un terremoto sacude tu cabeza. Ayer dormí incómodo, inquieto, consciente de que la culpa también es de otros, pero sabiendo, ¡ay!, que la solución a muchos errores es anticiparse a ellos. Y me gustaría cambiar esta parte de mí, este caos que zancadillea mi cuerpo y confunde mis pensamientos; todo sale a presión, como el agua de una presa por una grieta, sin control. Falta de organización, ya lo sé, es mi problema, mi descontrol organizativo lo suple la fuerza bruta. Pero eso, la fuerza bruta no dura siempre y habrá que pensar en algo. ¡Piensa, piensa, piensa!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-6761874019121952937?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/6761874019121952937/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=6761874019121952937' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/6761874019121952937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/6761874019121952937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/04/piensa-piensa-piensa.html' title='¡Piensa, piensa, piensa!'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9AYoEvqVVI/AAAAAAAAAEQ/x9fAIap8mpI/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-4593600361745898267</id><published>2010-04-04T14:27:00.000-07:00</published><updated>2010-04-04T15:23:23.359-07:00</updated><title type='text'>Semana Santa, Santo Coñazo</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S7kPF1vCpVI/AAAAAAAAAEI/raVlEjpowvQ/s1600/imagesCA0P3SG2.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 140px; FLOAT: left; HEIGHT: 142px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5456409016534213970" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S7kPF1vCpVI/AAAAAAAAAEI/raVlEjpowvQ/s320/imagesCA0P3SG2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;A veces los días desfilan de forma monótona, sin ruido, como una caravana de orugas en procesión (qué bueno que ya agoniza la Semana Santa). Las manillas del reloj, incansables, giran en una rueda sin fin y no ocurre nada reseñable. Son las jornadas anodinas que de vez en cuando nos anestesian, como la de hoy domingo. ¿Tiempo perdido? Quizá. Veamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí los ojos a eso de las diez de la mañana, sin prisas; vi las carreras de coches en el ordenador, Alonso eliminado, en fin. Sin ducharme salí a la calle para que el sol me calcinara un poco el cartón, compré una baguette pequeña en una panadería de barrio, desayuné, me rasqué los huevos y volví a la cama. Al rato me preparé una ensalada que devoré con ansia en cinco minutos, me encerré en la habitación, encendí mi computadora y busqué en internet remedios contra el cáncer, hasta que llegó la hora del partido del Racing de Santander-Real Madrid.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Introduje mi vaguería en un bar llamado La Goleta, donde la decoración marinera brilla por su ausencia, y resultó una experiencia curiosa. La fauna allí reunida daba para una buena exposición de freaks. Sentadas a mi derecha, dos viejas opinaban a gritos sobre táctica futbolística mientras fumaban un cigarro tras otro. Delante de mí, apoyado en la barra, un abuelo con una gorra marrón se giraba de vez en cuando para decirme: "no puede haber cinco tíos detrás del balón". Y yo le miraba extrañado y pensaba que qué puñetas querría decir con eso. Digo yo que, en un partido de fútbol, en algún momento habrá cinco tíos detrás del balón, ¿no?, incluso puede que más de cinco. Curioso deporte.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Además, el tipo del bar me servía las cañas lanzándomelas desde la distancia. El hombre había aprendido a deslizar las cervezas sin que se cayera ni una gota, pero a nadie parecía impresionarle. Cuando el vaso llegaba a mi altura el lanzador de cañas me miraba, quizá esperando un aplauso o un ¡oooohh!, el pobre se sentía ignorado y entonces pasaba de servirme una tapita. A los cinco minutos, cuando ya me resignaba a tomar el zumo de cebada sin acompañamiento, un platillo con un trozo de pan y una loncha de jamón serrano patinaba a lo largo de la barra y se detenía delante de mis ojos. Qué tío más raro, pensé.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero no, qué va, el raro-raro era uno situado en primera fila, con pinta de cliente habitual, que bebía vino y tiraba las patatas fritas a la papelera. Me extrañó mucho, ¿pero que hace este majara? Amigo, qué poco sales de casa en días de puente, resulta que el colega escondía un perrito dentro de la papelera, sí, sí, un chucho de esos de raza indescifrable producto de un sinfin de cruces, con unos desconcertantes ojos saltones y un cuerpo de roedor neozelandés. Tras ver esa terrible escena y finalizado el partido, pagué mi cuenta y huí. Arribé en mi casa, fabriqué un insulso sandwich de jamón, de nuevo me enchufé a la red, leí las crónicas deportivas y me puse a escribir esta gilipollez, y esto es lo que salió.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-4593600361745898267?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/4593600361745898267/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=4593600361745898267' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/4593600361745898267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/4593600361745898267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/04/veces-los-dias-desfilan-de-forma.html' title='Semana Santa, Santo Coñazo'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S7kPF1vCpVI/AAAAAAAAAEI/raVlEjpowvQ/s72-c/imagesCA0P3SG2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-4727649375918927595</id><published>2010-01-03T12:25:00.000-08:00</published><updated>2010-01-03T13:23:06.287-08:00</updated><title type='text'>Viaje a Orebro, Suecia, VI</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S0EKFMelLSI/AAAAAAAAAEA/XAVm9VK6Sjc/s1600-h/estocolmo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5422626510695902498" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 124px; CURSOR: hand; HEIGHT: 93px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S0EKFMelLSI/AAAAAAAAAEA/XAVm9VK6Sjc/s320/estocolmo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hay que decir que Santiago es un maestro de los fogones en lo que respecta a la gastronomía mexicana, ¡siempre tan picantona ella! La cuestión es que cenamos en su pisito y salimos a dar una vuelta por el campo. El cambio de paisaje es radical. Sales de un barrio obrero y en 10 minutos te adentras en un bosque que rodea un lago inmenso. Te cruzas con ranas, luchas contra los mosquitos y te arañas las pantorrillas con la maleza. ¿Hay algo mejor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras el paseito nocturno vimos un película neozelandesa cuyo nombre olvidé. En inglés y sin subtítulos, alegría, ¡ah, ¿qué ocurre?, ¿no sabes inglés?, bueno, no hay problema, la tenemos disponible con subtítulos en finlandés y en sueco. No gracias, prefiero en el idioma de Gordon Brown. Resulta que me sorprendí, pues pude seguir la trama y reirme con los personajes. En otros momentos me dormí y hasta creo que ronqué; eso no tiene tanta gracia, sobre todo para los que no roncan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente partimos hacia Estocolmo. Antes de llegar a la estación de tren nos propusimos autohomenajearnos con un desayuno pantagruélico, pero nos venció la dejadez, localizamos un puesto de kebab y pedimos un falafel. El tipo se lo tomó con calma: tardó 25 minutos en prepararlo, ¡viva el fast food! Óscar se mordía los nudillos, ¡pero este tío de qué coño va!, gruñó el amigo. Sin embargo, la jornada no había hecho más que empezar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a la estación, Óscar, como todo buen ciudadano que se precie, decidió colarse. Y en su lamentable intento de saltar el torniquete se enganchó con los pantalones y quedó atascado como un elefante en un probador de ropa. Por supuesto, acompañó la situación con un mecagoendiós y la putavirgen a grito pelado, para demostrar al cajero, que estaba absorto en la lectura de dios sabe qué, que iba a conseguir su propósito sí o sí. Mientras, yo disimulaba mi azoramiento intentando poner cara de ¡yo no le conozco, oiga, a mí no me mire!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando consiguió traspasar el obstáculo se giró y me animó como mejor sabe hacerlo: ¡venga pekas, salta de una puta vez! Me armé de valor, arrimé mi cuerpo hinchado de falafel y sorpresa, quedé atascado. ¡Pero qué puta mierda de torniquete de los cojo...! Alto amigo, estás chillando, pensé, está bien, respira hondo, saca esa pierna de palo e impúlsate con los brazos. ¡Salgamos de aquí por dios! Y es que estas barreras están pensadas para los suecos amigo, sí, eso es, gente de talla superior y nosotros en nuestra profunda idiotez pensábamos que sería pan comido, en fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuestión es que conseguimos alcanzar el andén y ahí Óscar preguntó a una jovencita de ojos azules si el tren que entraba en esos instantes iba a Estocolmo. La chica, asustadiza y vergonzosa dijo un casi inaudible &lt;em&gt;yes &lt;/em&gt;y por eso tomamos aquel tren. Pero resulta que no iba a la capital sueca sino a la quinta puñeta. A medida que pasaban las estaciones el paisaje se espesaba con árboles y más árboles. ¿Pero dónde mierda vamos?, le pregunté a Óscar, y él respondió, ¡me cago en su puta madre!, ¡esta niñata nos ha tomado el pelo! Nos bajamos en la siguiente estación, pero antes mi amigo localizó a la sueca y le soltó unas cuantas lindezas en inglés. La chica se convirtió en pepita pulgarcita.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Cuando llegamos al barrio de Söder eran ya las doce y media. La zona presentaba una aspecto muy animado con multitud de tiendas de ropa, estudios de tatuaje, músicos tocando en las aceras, pequeños cafés, borrachos en los parques...Reconozco que esta segunda visita a Estocolmo me gustó más que la primera pues descubrí rincones alejados de las rutas turísticas, fue como captar la esencia de la ciudad. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;A la hora de comer elegimos un bufé vegetariano en el que por solo ocho euros te ponías como Obélix. Tras llenar la panza decidimos visitar el museo Vasa, pero en nuestra infinita imbecilidad nos perdimos y estuvimos dando vueltas por la isla de los museos como un hamster en un columpio. No llegamos a ningún lado. Pero nos esperaba la noche, ¡ja!, las huestes españolas siempre dispuestas a quemar los bares y beberse el agua de los floreros. Continuará...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-4727649375918927595?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/4727649375918927595/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=4727649375918927595' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/4727649375918927595'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/4727649375918927595'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2010/01/viaje-orebro-suecia-vi.html' title='Viaje a Orebro, Suecia, VI'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S0EKFMelLSI/AAAAAAAAAEA/XAVm9VK6Sjc/s72-c/estocolmo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-2854109941275850414</id><published>2009-12-04T14:50:00.000-08:00</published><updated>2009-12-04T15:53:48.476-08:00</updated><title type='text'>Viaje a Orebro, Suecia V</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/Sxmg_jj5JRI/AAAAAAAAAD0/VKr_yECDQSM/s1600-h/DSCN4469.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5411533441000350994" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/Sxmg_jj5JRI/AAAAAAAAAD0/VKr_yECDQSM/s320/DSCN4469.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;De nuevo en pie a las siete de la mañana. Esta vez no pude dormir más. Quizá, mi subconsciente se sentía solidario con los miembros de la banda o albergaba un complejo de culpa horrible. Por eso, cuando cesaron los ruidos intenté cerrar los ojos con la esperanza de engañar a mi aturdido cerebro y enviarle un mensaje soporífero: ¡duerme amiguito!, ¡olvídate de estos músicos idiotas que pagan para que les torturen! No dio resultado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Menos mal que nos íbamos de excursión a Estocolmo. Así, Óscar y yo abandonamos el campamento militar de Orebro y cogimos un tren regional a las nueve de la mañana. Y de nuevo, el calor asfixiante de los trenes suecos. Claro que esta vez con el cansancio nos quedamos dormidos como dos marmotas (¿las marmotas duermen?). Seguro que ronqué a tumba abierta porque, cuando me desperecé, una pareja de suecos me miraba con una mezcla de asco y pena. Pensarían: ¡Pobrecito, ronca como un cerdo y no se da cuenta, aunque, por otra parte, también tengo deseos de matarlo!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Tras dos horas y media de viaje, arribamos en la estación de trenes de Estocolmo. ¡Ah!, qué bellos recuerdos, qué linda ciudad, con sus canales, sus museos, sus parques rebosantes de verdor y...sus mujeres, por dios, sus mujeres. ¡Qué frescura! En fin, que dejamos las mochilas en la consigna de la estación y paseamos por la ciudad hasta la hora de comer. Entramos en un bufé oriental cuyo cartel llamó nuestra atención: "All you can eat". A Óscar le convenció en seguida, vamos pallá, dijo, y entramos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Bueno, no estuvo mal, por nueve euros qué más se puede pedir. Tuvimos que soportar a un ejecutivo mal encarado, un tipo grandote, torpón, con aspecto mafioso, que comía como si estuviera cerca el fin de la raza humana. A dos manos, me recordaba al espíritu maligno de &lt;em&gt;El viaje de Chihiro, &lt;/em&gt;con esa bocaza negra como un pozo sin fondo que se tragaba todo lo que le ponían por delante. ¿Por qué cortarse? Viva la libertad. ¿Quiénes somos nosotros para interrumpir un acto obsceno lleno de ruidos de aire comprimido en las tripas, babas colgantes y sudores rancios? ¡Alegría, chavales, que estamos de vacaciones!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Cuando salimos de nuevo a la calle empezó a chispear, así que buscamos refugio en un moderno bar sueco ubicado dentro de un centro comercial. Pedimos dos cervezas y nos sentamos al lado de dos mujeres hermosas. La casualidad quiso que una parejita que estaba en la mesa de al lado sintiera deseos de comunicarse con unos compatriotas. Eran madrileños: Félix y María. El chico vestía como un rockero, con una cazadora con parches de grupos heavies, pantalones de pitillo, pelo largo y zarzillos plateados en las orejas. La chica tenía un aspecto más hippie.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Félix nos contó que trabajaba como chófer de autobús en Noruega y nos confesó, entre cerveza y cerveza, que nació en el barrio de Carabanchel.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;--Un barrio chungo, dije yo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;--Sí, un poco, respondió Félix, yo tenía unos colegas un poco gamberros. ¿Te suena &lt;em&gt;El cadenas&lt;/em&gt;?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;--Hombre claro, menudo elemento, respondí. En ese momento no sabía si sonreir o empezar a temblar. El llamado cadenas fue un delincuente habitual de la zona.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Cuando nos despedimos la camarera nos trajo otras dos cervezas. Le dijimos que no habíamos pedido nada, pero nos indicó que un chico con el pelo largo y pintas de jevorro nos había pagado una ración extra de zumo de cebada. Qué chaval más majo. Este hecho contradice esa actitud tan española de repelerse entre compatriotas en el extranjero. Es cierto, que cuando visitas otro país lo último que deseas es toparte con una horda de españoles gritones. Pero nunca se sabe dónde puede uno encontrar buena gente y Félix y su novia, sin duda, eran encantadores.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;A las cinco y media nos reunimos con Santiago, nuestro mexicano favorito (bueno, yo sólo tengo a éste). Compramos unas cervezas y un vino verde portugués. Cogimos un tren regional y en quince minutos llegamos a su zona residencial. Un montón de bloques de cemento, grises y feos, que parecían las típicas construcciones de la antigua URSS. Sin embargo, todo lo que tienen de austeridad cambia en el interior. Son pisos acogedores, calentitos, funcionales, aunque su precio es abusivo: 680 euros al mes por una cocina, un baño diminuto y un dormitorio-salón.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Suecia provoca una sensación extraña. Es como tomarse una tónica, al principio saboreas el dulzor y al final siempre te inunda un regusto amargo: casas acogedoras, alquiler caro; barrios deprimentes, bosques con lagos llenos de patos; tías impresionantes, no te comes un rosco y como me toques te doy una hostia. Este país es una putada.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-2854109941275850414?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/2854109941275850414/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=2854109941275850414' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2854109941275850414'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2854109941275850414'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2009/12/viaje-orebro-suecia-v.html' title='Viaje a Orebro, Suecia V'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/Sxmg_jj5JRI/AAAAAAAAAD0/VKr_yECDQSM/s72-c/DSCN4469.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-6789621273757398352</id><published>2009-10-12T14:23:00.000-07:00</published><updated>2009-10-13T11:15:56.566-07:00</updated><title type='text'>Viaje a Orebro, Suecia (IV)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/StOrieJ7xiI/AAAAAAAAADs/y_oVxWOtNXU/s1600-h/abba.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5391841787591247394" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 108px; CURSOR: hand; HEIGHT: 136px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/StOrieJ7xiI/AAAAAAAAADs/y_oVxWOtNXU/s320/abba.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¡A madrugar amigos! A las ocho de la mañana el grupo rockero Urban Dux comienza su jornada laboral. Para esa hora deben presentarse duchados, peinados, desayunandos y sonrientes. Qué bello es el mundo de la música. Aquellos que piensen que los músicos llevan una vida de fiestas y mujeres hermosas alrededor están muy equivocados. La existencia de un músico es atroz, con puntuales momentos de felicidad. Las sesiones de grabación son duras, extenuantes; los viajes en furgoneta, penosos; las condiciones de las salas, lamentables. En fin, un frenesí de felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuestión es que puse en práctica mis artes dramáticas para dormir un poco más. A las once salté de la litera e hice tiempo hasta la hora de comer. El &lt;em&gt;sueco, &lt;/em&gt;al que a partir de ahora llamaremos Óscar, es un consumado maestro de los fogones. Cocinó una pasta con verduras suculenta. Así, tras engordar un poco más, fuímos a dar un paseo por la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el estudio al centro de Orebro tardamos 15 minutos en coche. Un paseo bucólico entre frondosos bosques de pino y casitas de madera con jardín. La verdad, es que estas carreteras del interior de Suecia recuerdan a los paisajes de la Norteamérica profunda: almacenes abandonados, vías de tren comidas por la hierba, viejas farolas inclinadas por el viento, caminos de tierra que se pierden en el horizonte... La belleza de la desolación, del abandono, de aquello que brilló en otros tiempos y hoy se mantiene por pura inercia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando entramos en Orebro me sorprendió la paz, era como un pueblo en plena hora de la siesta. Y resulta extraño, porque aquí viven algo más de 130.000 habitantes y es la séptima ciudad más grande de Suecia, según cuentan en su web oficial. Cualquier localidad española con esa población se traduce en barullo y jolgorio asegurado. ¿Qué destacaría entonces? Pues en primer lugar, su llamativo castillo, construido en el siglo XIII. Luego aparece la torre del agua o &lt;em&gt;el hongo, &lt;/em&gt;un curioso depósito erigido en 1958 y que tiene 50 metros de altura. También cabe señalar el casco antiguo, en las orillas de río Svartan, repleto de tiendas de artesanía, exposiciones, talleres, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, si algo miman y respetan los suecos son sus parques. Y Orebro no es una excepción. En las zonas verdes, es fácil encontrarse con parejas en bicicleta, niños corriendo, solitarios con su libro debajo del brazo, gente de paseo... Por eso, Óscar y yo aprovechamos para caminar a la sombra de los árboles. Lo malo es que en cuestión de minutos el cielo se desplomó; a los pocos segundos la tierra se transformó en barro, las explanadas se llenaron de charcos y las gente corría como si les persiguiera un oso polar. Suecia tiene esos detalles, pasas de la primavera al invierno en un pestañeo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto amainó la tormenta, nos internamos en un café para entonar el cuerpo, como decía mi abuela. Mala idea. Cuatro euros por un capuccino, muy rico, sí, pero cuatro euros. Luego decidimos comer una hamburguesa y, sí, muy rica, pero 12 euros. ¿Pero qué demonios pasa aquí?, ¿pero qué poblacho de pijos es este?, ¿aquí no hay bares para obreros? Amigo, qué ignorante españolito. Venimos del tercer mundo, esto es otro nivel. Es el nivel de los rubiales, de ABBA, de Alfred Nobel, de Björn Borg... ¿Qué somos nosotros sino unos gusanos reprimidos del sur de Europa? Continuará...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-6789621273757398352?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/6789621273757398352/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=6789621273757398352' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/6789621273757398352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/6789621273757398352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2009/10/viaje-orebro-suecia-iv.html' title='Viaje a Orebro, Suecia (IV)'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/StOrieJ7xiI/AAAAAAAAADs/y_oVxWOtNXU/s72-c/abba.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-4915239807935608113</id><published>2009-10-11T14:40:00.000-07:00</published><updated>2009-10-12T06:58:22.860-07:00</updated><title type='text'>Viaje a Orebro, Suecia (III)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/StJ4f05T16I/AAAAAAAAADk/Am9EY8-41Cc/s1600-h/garrapata.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5391504192086202274" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 113px; CURSOR: hand; HEIGHT: 118px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/StJ4f05T16I/AAAAAAAAADk/Am9EY8-41Cc/s320/garrapata.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El &lt;em&gt;sueco&lt;/em&gt; llegó en mi rescate. He aquí un extracto de la conversación:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Qué pasa tío, saludó el &lt;em&gt;sueco,&lt;/em&gt; con un fuerte abrazo de oso.&lt;br /&gt;-Pues ya ves, repliqué yo, sudando como un cerdo en los trenes regionales nórdicos.&lt;br /&gt;-Estos suecos son gentuza, espetó mi amigo.&lt;br /&gt;-Sí, sí, gentuza asquerosa, repondí, y te digo más, este mundo es una mierda.&lt;br /&gt;-¡Hombre!, cómo lo sabes, amigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, hechos los saludos de rigor, partimos en dirección al estudio de grabación. Un estudio que, en realidad, era un chalet acondicionado para los músicos y su creatividad. Visto desde fuera, era una casita típica sueca, con un techo a dos aguas, listones de madera blancos, ventanitas y mucha vegetación alrededor. El interior constaba de dos plantas. En la de abajo nos recibía un &lt;em&gt;salón ikea, &lt;/em&gt;un baño minúsculo, una cocina integrada en el salón y el estudio de grabación (con un control y una pecera). La planta de arriba era un espacio cuartelario con literas y dos habitaciones. Por cierto, sólo tenía una ventana que no se podía abrir. Es fácil imaginar el zoo que se montó a los pocos días de convivencia varonil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al poco de llegar me contaron cómo funcionaba el trabajo: a las ocho de la mañana en pie para entrar a grabar, es decir, que tocaban diana a las siete. Yo quedé estupefacto, pero en seguida tramé una estrategia para dormir más que los demás: sufrir dolores de estómago o un &lt;em&gt;jet lag&lt;/em&gt; anormal. Las jornadas terminaban a las cinco de la tarde, que es cuando el productor regresaba a su hogar con su esposa. El resto del día era para beber, comer, ver la tele, hablar, pasear, gruñir, cag...bueno, dejémoslo ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad, es que cualquiera que lea estas líneas pensará que esto no es la descripción de un viaje, y es cierto, porque es una mezcla de viaje y experiencia musical. Yo fuí a Orebro para alejarme de mis rutinas diarias, pero también para colaborar en un disco. Aunque llevaba más de seis meses sin cantar una sola nota, estaba dispuesto a darlo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la llegada de las estrellas al firmamento, Santiago, un amigo mexicano que pernoctaba en la casa sin que lo supiera el productor, consideró que una barbacoa bajo la luz de la luna sería un buen comienzo. Y vaya si lo fue, nos pasamos con el chorizo, la carne de vacuno, las salchichas, sí, una dieta no apta para los adictos al programa &lt;em&gt;Saber Vivir. &lt;/em&gt;Por un momento, parecíamos los leones de Tsavo (Kenia) devorando a los empleados del ferrocarril.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, ¿qué no conocéis la historia de los leones de Tsavo? Bueno hombre, eso no es problema. Lo bueno de escribir en un blog que nadie lee, es que puedes contar cosas que sólo te interesen a tí, sí, me importa muy poco si viene a cuento o no. Bueno, la cuestión es que en 1898, en el parque nacional de Tsavo, Kenia, los ingleses decidieron instalar una vía férrea, con la intención de enviar tropas con rapidez a sus colonias. En 1896 unos 300 peones indios, &lt;em&gt;coolies, &lt;/em&gt;desembarcaron en Mombasa. En noviembre de 1989 ya eran 13.000. La obra marchaba a buen ritmo, pese a las enfermedades (malaria, cólera, tifus, escorbuto...) y la dificultad del terreno. Tuvieron que aparecer dos leones para que los trabajos estuvieran a punto de colapsarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En total, las fieras se merendaron a 140 peones. Tuvo que ser el coronel J. H. Patterson el que acabara con la masacre, no sin antes sufrir lo indecible para darles caza. Los campamentos de los trabajadores estaban muy dispersos y los leones atacaban cada noche en un punto diferente, siempre adelantándose a los movimientos del cazador. No les detenían ni las empalizadas, ni los cercados de espinos, ni las hogueras ni los disparos al aire. Eran fantasmas de la noche. De esta historia, hay una descripición muy buena en &lt;em&gt;El sueño de África&lt;/em&gt;, de Javier Reverte, y en &lt;em&gt;Los fantasmas de Tsavo&lt;/em&gt;, de Philip Caputo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero volvamos a Orebro. Tras la cena leonina, Santiago, El &lt;em&gt;sueco &lt;/em&gt;y yo, fuimos a dar un paseo por el bosque. Una caminata llena de encanto, pero con su parte oscura. Resulta que, como en Tsavo, en estos bellos parajes habitan bestias asesinas de hombres. Una de ellas es el oso pardo europeo o &lt;em&gt;Ursus arctos &lt;/em&gt;(¿alguien entiende los nombres científicos?), un plantígrado que puede llegar a medir 2,95 metros de altura y pesar más de 600 kilos. Y como siempre pasa, a medida que nos internábamos en la espesura, la conversación se centró en los ataques de osos a seres humanos y demás lindezas. Pues eso, para disfrutar del paisaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo ya iba mirando entre los árboles esperando ver unos dientes afilados dispuestos a desgarrarme en cada rincón, pero aun así, seguimos adelante. Y claro, Santiago sintió que tenía que echar más leña a la conversación, para darle emoción al asunto; entonces pasó, habló del monstruo más inmundo que pueda uno encontrarse jamás, habló de la garrapata asesina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero qué coño es eso de la garrapata asesina, increpé yo.&lt;br /&gt;-Bueno, se explicó Santiago, no es que sea asesina a sueldo de otras garrapatas sino que vive de chupar sangre.&lt;br /&gt;-Ah, qué bonito, dije yo.&lt;br /&gt;-Sí, eso es lo más bonito, soltó el &lt;em&gt;sueco&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;-Pero eso no es lo peor, siguió nuestro mexicano.&lt;br /&gt;-Ah, ¿no?&lt;br /&gt;-No amigo, lo peor es que si te muerde una de estas cabronas te provoca una infección, y lo normal es que te llegue al cerebro. Y una de dos: te quedas tonto de por vida...&lt;br /&gt;-¿Y la otra?, increpé yo, continúa ¡por dios!&lt;br /&gt;-Pues que te mueres ¡carajo!&lt;br /&gt;-Vale, muy bien, y ¿dónde veranean esas capullas?, insistí.&lt;br /&gt;-Joder, pues en sitios como los que estamos pisando ahorita mismo -estábamos en un claro del bosque-, así que más vale no llevar pantalones cortos cuando caminas por aquí.&lt;br /&gt;-¡Me cago en la puta!, grité a la vez que salía dando saltos hacia el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, me acojoné, lo reconozco. Ya no me gustaba ni el paisaje ni los árboles ni nada, quería salir de allí a toda costa. Cuando cruzamos la carretera en direción al estudio me sentí aliviado. Este era el panorama, una semana de estudio sin poder pasear tranquilo asustado por un bichejo invisible. Debía encontrar una solución, y rápido. Continuará...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-4915239807935608113?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/4915239807935608113/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=4915239807935608113' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/4915239807935608113'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/4915239807935608113'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2009/10/viaje-orebro-suecia-iii.html' title='Viaje a Orebro, Suecia (III)'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/StJ4f05T16I/AAAAAAAAADk/Am9EY8-41Cc/s72-c/garrapata.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-2379179452733906416</id><published>2009-09-16T14:30:00.000-07:00</published><updated>2009-09-16T14:58:32.698-07:00</updated><title type='text'>Manual de supervivencia en el metro</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SrFbbqhVZYI/AAAAAAAAADc/cT_TJKj6Ems/s1600-h/metro+agobio.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5382183560513152386" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 114px; CURSOR: hand; HEIGHT: 118px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SrFbbqhVZYI/AAAAAAAAADc/cT_TJKj6Ems/s320/metro+agobio.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Si usted vive en una ciudad como Madrid, y está obligado a coger el metro para desplazarse hasta su lugar de trabajo, lea con atención las siguientes instrucciones:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Muchos de los horarios laborales de los habitantes de Madrid coinciden, y esto provoca aglomeraciones en los andenes del metro. Evitar que el viaje sea una tortura es cuestión de saber colocarse en el lugar oportuno y en el momento adecuado. La misión principal es encontrar un asiento libre o al menos una zona más desahogada dentro del vagón del tren. Ello depende de nuestra buena colocación en el andén y nuestra rapidez para entrar en la estancia.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El primer paso consiste en averiguar qué vagones están menos saturados. Si sabemos donde se ubican las entradas de las estaciones anteriores, sabremos también donde se agolpa más gente: lo normal es que los vagones que quedan cerca de los accesos al andén vayan más llenos, pues recogen a los rezagados y a los que llevan prisa. Una vez que averiguamos esto, el siguiente paso es la colocación.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Ya conocemos el vagón que tiene más espacio; ahora es necesario memorizar dónde queda la puerta para acceder a su interior. Podemos usar algunas referencias para no olvidar nuestro sitio: una papelera, un cartel publicitario, una mancha en el suelo… La cuestión radica en recordar nuestro objetivo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En algunas ocasiones no podremos tomar posesión de nuestra plaza, pues el andén estará lleno de gente. En ese caso, debemos acercarnos lo más cerca posible de nuestro lugar de embarque y, con delicadeza, avanzar entre las personas como si se nos hubiera caído alguna cosa de valor a las vías. Una vez constatado que nuestro querido objeto no se halla entre los raíles, ya estaremos en la primera fila y nadie podrá movernos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El tercer paso comienza cuando el tren ya ha llegado a la estación. Es el momento de mayor tensión: habrá empujones, insultos, pisotones, etc. Una buena forma de ganar espacio es llevar una bolsa de deporte colgada del hombro. Con la bolsa como parapeto, se puede empujar de forma disimulada para evitar que nos tomen la delantera o que nos quiten un asiento. Lo ideal es que la punta de nuestra nariz quede enfrentada con la línea de apertura de puertas del vagón. Eso querrá decir que seremos los primeros en entrar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El cuarto paso se desarrolla dentro del vagón. Si entramos los primeros debemos mirar con rapidez a ambos lados para localizar un asiento libre. Si no queda ninguno, lo mejor es dirigirse al espacio que queda entre los dos vagones (la gente no suele ocupar esta zona por su continuo zarandeo) o buscar un apoyo en la pared para descansar la espalda y, al menos, poder leer de pie sin molestar a los demás.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En resumen, para acceder al metro en hora punta sólo hay que seguir cuatro pautas básicas: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;1- Saber qué vagones llevan menos gente. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;2- Situarse en el lugar correcto (enfrente de la puerta). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;3- Ganar espacio entre la muchedumbre. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;4- Actuar con rapidez a la hora de buscar asiento o sitio dentro del vagón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estas instrucciones (que a muchos les parecerán una memez) es un ejercicio de escritura muy útil. Describir una situación y transformarla en un folleto cuasi-industrial, obliga al que escribe a un cambio de registro. Además, sólo cuando uno empieza a teclear y a pensar en las palabras cae en la cuenta de lo complicado que resulta. A fin de cuentas sirve para soltarse, para rebanarse los sesos en busca de lógica, para plasmar una estructura coherente y para divertirse.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No busco lectores interesados en estos temas tan superficiales, pero ahora que he repasado el texto, respiro y digo: "Coño, pues no está tan mal. La verdad es que si hago caso a lo que he vomitado en este triste blog mis trayectos en el suburbano pueden ser menos traumáticos". &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pues eso, feliz supervivencia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-2379179452733906416?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/2379179452733906416/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=2379179452733906416' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2379179452733906416'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2379179452733906416'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2009/09/manual-de-supervivencia-en-el-metro.html' title='Manual de supervivencia en el metro'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SrFbbqhVZYI/AAAAAAAAADc/cT_TJKj6Ems/s72-c/metro+agobio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-7814831173357191020</id><published>2009-09-15T17:38:00.000-07:00</published><updated>2009-09-15T17:56:05.471-07:00</updated><title type='text'>Apartheid alienígena</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SrA3ijFWm-I/AAAAAAAAADU/3BDBC9JP76Q/s1600-h/distrito+9.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5381862621380516834" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 87px; CURSOR: hand; HEIGHT: 134px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SrA3ijFWm-I/AAAAAAAAADU/3BDBC9JP76Q/s320/distrito+9.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Todo lo que produce Peter Jackson se convierte en oro. Hasta ahora, nadie había reparado en Neill Blomkamp, pero el director de &lt;em&gt;El señor de los anillos&lt;/em&gt; tuvo una corazonada con este creador de publicidad, al que todos recordarán por ser capaz de convertir un citröen en un &lt;em&gt;transformer&lt;/em&gt; bailongo. En su primer salto a la gran pantalla acaba de dejar una de las sorpresas del año: Distrito 9. Una original película de ciencia ficción que en Estados Unidos ha recaudado en tres días más de 37 millones de dólares. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde está el truco? Pues en el enfoque. Hasta ahora, el cine mostraba la crueldad de unos extraterrestres invasores (&lt;em&gt;Independence Day&lt;/em&gt;) o de seres verdes con buen corazón (&lt;em&gt;E.T&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Encuentros en la tercera fase&lt;/em&gt;), pero en la cinta de Blomkamp descubrimos a unos alienígenas a los que su nave dejó tirados en el peor sitio posible: Sudáfrica. Allí sufren una discriminación, en un claro paralelismo con el &lt;em&gt;Aparheid&lt;/em&gt;, solo por ser diferentes y terminan como era de esperar, confinados en un gueto.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La trama no deja respirar al espectador, con un ritmo trepidante y unos efectos especiales muy logrados. Además, cuenta con una dosis de realismo que la hace más cercana a la actualidad. Está rodada como una mezcla de documental, con declaraciones de expertos a cámara fija, y aderezada con el devenir del protagonista, Sharlto Copley, un rostro desconocido que borda su papel como brazo ejecutor de la ley y el orden, al que el destino juega una mala pasada y le sumerge en un dilema moral.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Dilemas como el racismo, esa rara pulsión humana de sentirse superior a otros por el aspecto exterior; dilemas como la falta de empatía, esa carencia que nos impide entender lo que sienten los otros. Se sacan muchas lecturas, abundantes imágenes y lo mejor de todo: que el final del largometraje enseña de forma clara que habrá una segunda parte. Esperaremos ansiosos la continuación de este emocionante y oscuro &lt;em&gt;Aparheid&lt;/em&gt; &lt;em&gt;alienígena&lt;/em&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-7814831173357191020?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/7814831173357191020/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=7814831173357191020' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/7814831173357191020'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/7814831173357191020'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2009/09/apartheid-alienigena.html' title='Apartheid alienígena'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SrA3ijFWm-I/AAAAAAAAADU/3BDBC9JP76Q/s72-c/distrito+9.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-3348682059242156297</id><published>2009-09-06T06:57:00.000-07:00</published><updated>2009-09-06T07:50:03.533-07:00</updated><title type='text'>Viaje a Orebro, Suecia (II)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SqPMEmdvfrI/AAAAAAAAADM/_PiC_3ESxPE/s1600-h/Orebro+imagen.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5378366759427342002" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 133px; CURSOR: hand; HEIGHT: 100px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SqPMEmdvfrI/AAAAAAAAADM/_PiC_3ESxPE/s320/Orebro+imagen.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Dormir en un banco del aeropuerto es una dura prueba para el cuerpo. Uno se puede trasladar con la imaginación a su casa, a su habitación, a su acogedora cama y a ratos se consigue la ilusión, pese a que la mochila no es una almohada y el apoyabrazos del asiento no es un somier. Además, cada 20 minutos el sueño se evapora con las llamadas de atención por megafonía: "Recuerden que está prohibido fumar en todo el aeropuerto, para ello, existen puntos para fumadores". Así que lo que se dice dormir, no dormí nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero llegó la hora de embarcar. Localicé mi asiento y me dispuse a mirar por la ventanilla. Siempre pido lugares con visión, para bien o para mal. Y digo esto porque cada vez que subo a un avión pienso en lo peor e intento imaginar lo que se debe sentir cuando un motor explota en pleno vuelo o algo falla. Las mascarillas desplomándose desde el techo en un rápel vertiginoso, la gente gritando, las maletas abriéndose camino entre las cabezas de los pasajeros, y yo ahí, con el cinturón apretado -como si eso sirviera de algo- y esperando el momento en que todo estalle en mil pedazos, sentir el dolor, un instante, el impacto brutal, y antes de eso, mirar la cara del compañero de asiento para ver el pánico en sus ojos. Sí, es lo que hago, ideal para viajar tranquilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sucedió nada de eso y aterrizamos en Amsterdam en dos horas y media. Es más, el trayecto fue una mezcla entre el sopor por la falta de sueño y el aburrimiento por la carencia de turbulencias, cero emoción. Una vez en la terminal localicé mi puerta de embarque con destino Goteborg y me dediqué a la comtemplación de seres humanos. Porque un aeropuerto es un micromundo, un universo del hombre a escala reducida. Gentes de origen muy diverso se agolpan en un espacio aséptico de pasillos interminables y tiendas de ropa, souvenirs...El juego consiste en saber quién es quién e intentar adivinar a qué se dedica ese cuarentón bien parecido, con pantalones de explorador, zapatillas deporte y un maletín de cuero negro, o esa pareja de enamorados, rubios y guapos, con unas mochilas enormes y una ropa andrajosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en Gotemburgo, cambié euros por coronas suecas, subí a un autobús y arribé en la estación de trenes en 25 minutos. Descubrí, para sorpresa mía, que mi infame chapurreo en la lengua de Shakespeare me servía para conseguir cosas: un café, una dirección, un billete de tren, etc. De este modo, me arellané en un viejo asiento del tren con destino Orebro, dispuesto a deleitarme con el paisaje de bosques y lagos. El recorrido duró dos horas y media, en las cuales sufrí un calor espantoso. No sé qué le ocurría al dichoso tren, pero el clima dentro de lo vagones era irrespirable; sin embargo, yo miraba a los suecos y no sudaban -esta gente anhela el calor tanto como los inuit adoran el hielo-, increíble. Cuando ya estaba a punto de gratinarme la locomotora entró en la estación de Orebro. Salí, repiré aliviado, con la camiseta empapada, los pantalones adheridos a mis piernas, el pelo sucio y unas ojeras negras como una cueva. Pero allí estaba. Me dispuse a telefonear al sueco para que viniera a rescatarme. (Continuará)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-3348682059242156297?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/3348682059242156297/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=3348682059242156297' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/3348682059242156297'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/3348682059242156297'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2009/09/viaje-orebro-suecia-ii.html' title='Viaje a Orebro, Suecia (II)'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SqPMEmdvfrI/AAAAAAAAADM/_PiC_3ESxPE/s72-c/Orebro+imagen.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-2426556160571278318</id><published>2009-08-30T16:04:00.000-07:00</published><updated>2009-08-30T16:53:59.591-07:00</updated><title type='text'>Procrastinación</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.procrasting.org/wp-content/uploads/2009/06/solo-me-bebi-una-cervecita-221x300.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 221px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px" alt="" src="http://www.procrasting.org/wp-content/uploads/2009/06/solo-me-bebi-una-cervecita-221x300.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¿Alguién ha oido hablar de la procrastinación? Suena a una mezcla entre procrear y castración. Qué palabra más rara. Pero resulta que muchos de nosotros procrastinamos día tras día. Según la definición de la &lt;a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&amp;amp;LEMA=procrastinar"&gt;RAE&lt;/a&gt;, procastinar significa diferir, aplazar. Y si echamos una ojeada a la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Procrastinaci%C3%B3n"&gt;Wikipedia&lt;/a&gt; la cosa se aclara más todavía: es la acción (o hábito) de postergar actividades o situaciones que uno debe atender, por otras situaciones más irrelevantes y agradables. Esto ya resulta más familiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues en esas estoy yo ahora, procrastinando como un bellaco. Debo terminar un trabajo para la revista, pero como es una tarea algo tediosa, me he dedicado a escribir en el blog, que sin duda es una labor irrelevante, pero mucho más agradable. Así, no sé cuántas cosas más he postergado y luego vienen las prisas, tan malas ellas. Supongo que los españoles somos especialistas en estas lides, dejamos todo para el final, somos adictos al estrés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero puestos a buscar excusas, nos podemos refugiar, por ejemplo, en las condiciones climáticas. Aquí disfrutamos de muchas horas de sol al día, por ello, resulta complicado estudiar en casa mientras los gorriones trinan en el parque o tus amigos toman unas cañas en una terraza. El buen tiempo anima a salir, aunque sea para contemplar como la viejecita del quinto pasea a su perrito Fifí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También se asoma el asunto de la presión. Hay personas a las que les gusta, incluso lo buscan con ahínco. Recuerdo ahora a una compañera de facultad que siempre me decía: "No estudies mucho, disfruta de la vida". A lo que yo respondía: "Pero si quedan dos días para el examen, ahora es cuando debemos darle caña". Su respuesta me dejó pasmado: "Mira, yo siempre estudio el último día, aunque sea me tomo una jarra de café y me quedo sin dormir toda la noche". Lo curioso es que se licenció y en algunas asignaturas con buena nota. Acojonante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojalá existiera una pastilla para mejorar la capacidad de concentración, así podríamos procrastinar sin temor a que nos &lt;em&gt;pillase el toro&lt;/em&gt;. El pasado domingo, viendo a mi querido Punset en su programa &lt;a href="http://www.redes.tve.es/"&gt;Redes&lt;/a&gt;, se planteó una cuestión interesante: ¿cuánto pagarías por una pastilla que te hiciera más inteligente? Punset lo tenía claro: "Posiblemente más que por un iPhone". Pues bien, yo abonaría mi sueldo de un año entero. ¿Para qué? Pues para procrastinar a gusto, para demorar las tareas más engorrosas, para vivir feliz viendo películas, &lt;em&gt;Perdidos, &lt;/em&gt;comer sin prisas, no madrugar...tantas cosas bellas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-2426556160571278318?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/2426556160571278318/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=2426556160571278318' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2426556160571278318'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/2426556160571278318'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2009/08/procrastinacion.html' title='Procrastinación'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-1745385383839127255</id><published>2009-08-27T15:09:00.000-07:00</published><updated>2009-08-28T10:06:23.154-07:00</updated><title type='text'>Viaje a Orebro, Suecia. (I)</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El pasado día nueve de agosto inicié mi tercer viaje a Suecia, pero esta vez fue un viaje algo especial: asistir a la grabación del nuevo disco de Urban Dux -un grupo de rock español exiliado en las gélidas tierras del norte europeo. Sin duda, mi periplo distaba mucho de cualquier plan turístico o de desconexión. Sumergirse en la grabación de un disco es entrar en un mundo de nervios, estrés, trabajo duro, sesiones interminables escuchando la misma parte del mismo tema una y otra vez...cero relax.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Pero con todo, salir de tu casa con la mochila a cuestas ya es un paso hacia la libertad y el cambio de rutinas. Siempre merece la pena, aunque solo sea por escuchar a otros seres hablando en un idioma diferente al tuyo. A veces incluso es necesario. La semana antes de la partida mi cuerpo notó un cansancio atroz, como si todo el trabajo del resto del año se acumulara en la espalda con un peso infinito. Los días desfilaban delante de mí, sin mirarme siquiera; las jornadas en el trabajo se agolpaban de tal forma que costaba distinguir un día del otro. Cuando esto ocurre lo mejor es huir, donde sea, pero huir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Sin embargo, todo llega. El sábado día ocho de agosto metí en la bolsa ocho calzoncillos, diez pares de calcetines, cinco camisetas y dos camisas, dos pantalones, una sudadera, unas zapatillas, dos cargadores de teléfono móvil, un neceser con lo indispensable, tres libros (muy útiles para las escalas en los aeropuertos), seis sandwich (que dejaron mi estómago hecho unos zorros), unas chanclas playeras, dos paquetes de tabaco de liar &lt;em&gt;Cutters Choice&lt;/em&gt;, una libreta, dos bolígrafos, una bolsa de plástico para la ropa sucia, un pasaporte y el DNI. Con este equipaje me presenté, a las once de la noche, en la terminal dos del Aeropuerto de Barajas, puesto que mi vuelo despegaba a las seis de la mañana. Sabía que las salas de los aeropuertos no son recomendables para pernoctar, pero cuando tienes una experiencia viajera por delante la situación es más llevadera. (Continuará)&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-1745385383839127255?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/1745385383839127255/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=1745385383839127255' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/1745385383839127255'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/1745385383839127255'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2009/08/viaje-orebro-suecia-i.html' title='Viaje a Orebro, Suecia. (I)'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-7457975186403280296</id><published>2008-11-11T13:13:00.000-08:00</published><updated>2008-11-11T13:43:12.924-08:00</updated><title type='text'>Una dosis de aburrimiento (si te aburres, léelo)</title><content type='html'>Aburrirse es humano. Un momento de paz en el campo de tiro. Una espera prolongada en la cola del supermercado. Un día con el trabajo hecho y sin planes a la vista. Ahora nada dentro de mí, como un pez que me hace cosquillas con sus escamas. Lleva ahí dentro más de un mes. Casi me he acostumbrado a su presencia pero no logro dar con él. Siempre que quiero localizarlo se escabulle entre los quehaceres cotidianos. Es un gran atleta, un ser competente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que estar vigilantes, estar ocupados. Alerta, oyes eso, el qué, pues eso, el silencio. Vaya, yo no oigo nada, eso es que no estás atento, a lo mejor es que no quiero ver nada, a lo mejor es que soy así de verdad, un tío aburrido. Pero amigos, el aburriemiento debe ser como el ying y el yang,  una visión taoísta, sin él no obtendríamos el contrario: la diversión. ¿Hay alguien que no quiera divertirse continuamente? Si te diviertes eres feliz, tu cuerpo se relaja y para los globulos blancos es como ir al gimnasio. Sí, es una buena cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esto no puede ser permanente. Si sonrío durante una hora es posible que mi mandíbula se desencaje o termine agarrotada. También los viandantes pueden pensar que soy tonto y en ese caso llevarme por la fuerza a un centro especial. La risa, además, puede provocar violencia. Te estás riendo de mí, tengo monos en la cara, no, no, me rio porque me apetece, nadie se rie solo, eso lo hacen los tontos o los que buscan pelea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es. Por lo tanto no te sientas mal cuando te estés aburriendo, sólo intenta dosificarlo. Yo ahora mismo estoy escribiendo porque me aburría. Estaba tirado en el sofá, en una mala postura, viendo todos los canales a la vez, chas, chas, ahora otra vez a empezar, caras, anuncios, bebidas refrescantes, asesinatos, música, gritos, chas, chas, y vuelta a empezar. De repente me levanté, la sensación ya duraba demasiado, hay que dosificar, ya lo he dicho, y me puse delante del ordenador para llenarme de tedio en la red infinita. Empiezo a escribir, escritura automática, y esto es lo que ha salido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-7457975186403280296?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/7457975186403280296/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=7457975186403280296' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/7457975186403280296'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/7457975186403280296'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2008/11/una-dosis-de-aburrimiento-si-te-aburres.html' title='Una dosis de aburrimiento (si te aburres, léelo)'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-1885226574614127298</id><published>2008-11-08T11:38:00.000-08:00</published><updated>2009-09-06T15:50:12.660-07:00</updated><title type='text'>La odisea de Shakelton</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SRdORsrZfwI/AAAAAAAAAB0/NeoGQw5yErg/s1600-h/endurance.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5266764355191013122" style="FLOAT: left; MARGIN: 0pt 10px 10px 0pt; WIDTH: 93px; CURSOR: pointer; HEIGHT: 130px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SRdORsrZfwI/AAAAAAAAAB0/NeoGQw5yErg/s320/endurance.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="txt_resumen prela"&gt;El nueve de agosto de 1914, Sir Ernest Schackleton y una tripulación de veintisiete hombres partieron de Inglaterra hacia la Antártida a bordo del Endurance (un barco rompehielos). El objetivo era atravesar el continente helado desde el Mar de Weddell hasta el Mar de Ross. Casi al mismo tiempo, los británicos entraban en la Gran Guerra. Los aventureros partían en busca de la gloria mientras Europa se transformaba en un paisaje de alambradas, trincheras y muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Shakelton abordaba la última gran exploración polar, después de la tragedia de Scott; quería devolver el orgullo a los ingleses, ganar la partida a los noruegos (recordemos que Amundsen le ganó la partida a Scott conquistando el Polo Sur), y alcanzar la fama como explorador. Una fama que le esquivaba cada vez que se involucraba en una aventura. Primero cuando enfermó de escorbuto en la expedición antártica de Scott de 1901 y luego en 1907, cuando a sólo 180 km de conquistar el Polo Sur tuvo que regresar en unas condiciones lamentables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final los noruegos llegaron al punto más austral de la tierra y únicamente quedaba algo por hacer: atravesar la Antártida a pie. Una travesía durísima, con temperaturas de -50º, vientos de 130 km/h, pasos peligrosos, lagos helados, grietas ocultas por la nieve, montañas desconocidas, etc. Un panorama desolador pero así eran las gentes de la época. La sed de descubrimientos no tenía límites y los gobiernos apoyaban las expediciones para ser siempre los primeros en llegar, en clavar la bandera en territorio desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, este osado marinero inglés nunca tuvo suerte. En su periplo el Endurance quedó atrapado en un desierto de hielo. El Mar de Weddell simplemente desapareció bajo un manto blanco. A partir de ahí comienza la odisea para sobrevivir y mantener la compostura, para sacar el máximo rendimiento a los escasos materiales, para alejar el pesimismo de la tripulación, para no pensar en la muerte, para resistir al límite de la resistencia humana y para crear posibilidades allá donde la naturaleza se muestra ingobernable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de pasar meses al refugio del Endurance, la tremenda presión que los bloques de hielo ejercían en los costados del barco terminaron por destrozarlo. Shakelton y sus hombres tuvieron que abandonar sus camarotes e instalar un campamento sobre un témpano. Decidieron avanzar arastrando los botes salvavidas y llegar hasta algún punto que hiciera posible la navegación. Su marcha fue terrible, quizá una de las más duras en la historia de la exploración polar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A duras penas llegaron hasta la Isla Elefante, un lugar inhóspito, azotado por los vientos y un mar enfurecido. Desde allí, Shakelton, junto con cinco marineros, tuvo que partir en un bote de 6,7 metros de eslora en busca de ayuda. Este viaje quizá no tiene comparación posible en la historia de la navegación: sobrevivieron a olas gigantescas, un huracán, se orientaron con un sextante en medio de la niebla, tuvieron que turnarse con la bomba de achique para no hundirse, pasaron una sed espantosa y un frío indescriptible (sus ropas estaban mojadas en todo momento). Aún así, llegaron a la base ballenera de Grytviken, consiguieron ayuda y recataron al resto de la tripulación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta tremenda historia de supervivencia está recogida en el libro titulado 'Atrapados en el hielo' de Caroline Alexander. La autora se sirvió de los diarios de algunos tripulantes para recomponer la travesía y los momentos más duros. Es un libro documental, periodístico, una historia real que se lee como una novela. El ritmo narrativo es frenético. Se sufre, se disfruta, no se puede dejar de leer. Resulta imposible no asombrarse ante la valentía y determinación de esos hombres. Uno se siente pequeño ante gestas así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay descripciones detalladas de los personajes y de las relaciones entre ellos. Cada uno era un héroe en su profesión, desde el carpintero del barco, Harry McNish, que con pocas herramientas siempre conseguía arreglar cualquier desperfecto en las condiciones más penosas, al fotógrafo Frank Hurley, que logró unas fotos espectaculares aún en los peores momentos de frío o hambre. Las imágenes, incluídas en el libro, dan fe de lo que pasaron estos marineros. Una lectura estimulante para estos tiempos de crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-1885226574614127298?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/1885226574614127298/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=1885226574614127298' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/1885226574614127298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/1885226574614127298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2008/11/la-odisea-de-shakelton.html' title='La odisea de Shakelton'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SRdORsrZfwI/AAAAAAAAAB0/NeoGQw5yErg/s72-c/endurance.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-4939263563896609111</id><published>2008-10-15T15:46:00.000-07:00</published><updated>2008-10-15T16:52:42.568-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SPaCQFJqPHI/AAAAAAAAABk/1YkPkL6X5Jk/s1600-h/tsunami.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SPaCQFJqPHI/AAAAAAAAABk/1YkPkL6X5Jk/s320/tsunami.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5257532827773844594" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El mundo de los sueños siempre es extraño y fascinante. Son tan reales, decimos todos. Son historias surrealistas, uno puede volar, convertirse en un guerrero, hablar con estrellas de cine, quedar desnudo en plena Gran Vía, respirar debajo del agua, podemos hacer todo lo que nos impiden nuestras limitaciones físicas en el mundo real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todo parece tan real porque el cerebro no distingue lo imaginado de lo que percibe a través de los sentidos. Por ejemplo, el efecto placebo se basa en un engaño al cerebro que cree que está tomando una medicina para curar una dolencia cuando en realidad asume una sustancia inocua. Se han visto casos de curaciones espectaculares.  Entonces, ¿qué pasaría si pudieramos controlar esa zona del subconsciente para nuestro beneficio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay personas que dicen tener 'sueños lúcidos' donde controlan todo cuanto sucede en esta fase y la hipnoterapia es una disciplina con éxitos constatados en muchos trastornos de la conducta. Yo desde luego no he sabido dominar ni mi subconsciente ni mi particular universo onírico y muchas veces sufro con los mismos errores o pesadillas recurrentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi obsesión por los abismos y las profundidades marinas, muchas noches entro en una película con el mismo guión. Estoy en una playa, hace sol, la temperatura es agradable y la compañía también. Un día veraniego cualquiera. Sin saber cómo, me encuentro flotando cerca de la orilla, veo a mis amigos y les saludo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En pocos segundos, la distancia con la orilla se agranda y el agua transparente y acogedora se va tornando oscura y amenazante. Me asusto e intento nadar con todas mis fuerzas hacia la arena pero el tiempo cambia. El cielo se llena de nubes negras y el mar se enfurece provocando olas como montañas. Siento que voy a morir ahogado, que no voy a escapar de la líquida trampa y que seré un inesperado alimento para los peces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces despierto en mi habitación. Aturdido y todavía con la sensación del agua salada arañando mis pulmones. Mi corazón golpea mi pecho como si quisiera salir corriendo y lo único que deseo es no volver a dormir. Supongo que mi subconsciente está lleno de imágenes del fin del mundo en forma maremoto gigante y por eso lo recreo en sueños con tanta asiduidad. Yo no quiero, pero mi cerebro sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto, pienso muchas veces en un planeta arrasado por las aguas. Incluso engañé a un amigo para ver la película 'Deep Impact' sólo para ver cómo una ola monstruosa borraba del mapa la ciudad de Nueva York (siempre tan dada a escenas catastrofistas). La película resultó un bodrio pero los efectos especiales eran muy convincentes. En fin, que al paso que vamos no sé si veremos megatsunamis o huracanes gigantes, pero algo nos toca, seguro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-4939263563896609111?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/4939263563896609111/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=4939263563896609111' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/4939263563896609111'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/4939263563896609111'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2008/10/el-mundo-de-los-sueos-siempre-es-extrao.html' title=''/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SPaCQFJqPHI/AAAAAAAAABk/1YkPkL6X5Jk/s72-c/tsunami.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-824029225637340739</id><published>2008-10-13T15:53:00.000-07:00</published><updated>2008-10-13T17:01:33.473-07:00</updated><title type='text'>Ricos, orgullosos e impunes</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SPPgYIv79NI/AAAAAAAAABc/-4H15g6Jq48/s1600-h/millones+in+your+face.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5256791895341528274" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SPPgYIv79NI/AAAAAAAAABc/-4H15g6Jq48/s320/millones+in+your+face.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ahora resulta que sí, que el Estado puede intervenir en los mercados del neoliberalismo globalizado pero sólo cuando las cosas marchan mal. Como dijo hace poco el Ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, estamos ante una nueva filosofía política y económica: el socialismo para ricos. Es decir, que los desmanes y la avaricia de unos banqueros privilegiados las tenemos que pagar entre los contribuyentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, lo más grave radica en que no se piden responsabilidades, no hay cabezas visibles, nombres y apellidos, personas de carne y hueso. Es como si toda esta debacle hubiera sido gestada por fantasmas, por conceptos inasibles e imcomprensibles para el ciudadano medio. Lo único que refleja este teatro es el desfile de unos personajes encorbatados que hablan de la gravedad de la crisis y de la necesidad de remar juntos en la misma dirección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es que resulta que a los causantes del desastre les da igual si el mundo se hunde. La cara dura llega a tal extremo que no contentos con provocar una crisis mundial y llenarse los bolsillos a dos manos, encima se permiten el lujo de celebrarlo por todo lo alto. Un ejemplo, la aseguradora estadounidense AIG fue intervenida por la Reserva Federal para evitar su quiebra. Bien, pues a los ejecutivos de esta empresa no se les ocurrió otra cosa que tomarse unas vacaciones de una semana en un lujoso hotel donde gastaron cientos de miles de dólares. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El plan de rescate de AIG le costó a Estados Unidos 85.000 millones de dólares. Los ejecutivos gastaron durante su estancia casi 200.000 dólares en habitaciones, más de 150.000 en comidas y 23.000 en tratamientos del balneario del hotel, &lt;a href="http://sv.elmundo.es/mundodinero/2008/10/10/economia/1223632180.html"&gt;según El Mundo.&lt;/a&gt; ¿Es que nadie va a hacer nada?, ¿es que no está suficientemente claro el panorama?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay ejecutivos que han llegado a ganar 17.000 dólares a la hora. Hoy se alzan voces indignadas y por primera vez se escucha la palabra 'limitación'. Sí, todo debe tener un límite y los sueldos estratosféricos también porque resultan absurdos. Se convierten en una abstracción, en unas cifras imposibles de asimilar y manejar. Algo parecido a las distancias en el universo cuando nos hablan de millones de años luz. Es algo que nuestra mente es incapaz de recrear, no tiene sentido. ¿Tiene sentido ganar más dinero de lo que unos pueda gastar en toda su vida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final, si vamos a la esencia de todo este asunto concluimos que el egoísmo es el que maneja los hilos, la avaricia sin límite, el ansia de poder, el ego. Ninguno de éstos hombres con trajes a medida y olor a loción de afeitar se detiene para pensar en las consecuencias de sus acciones. No ven caras, sólo ven números. Tener más dinero para ganar más dinero. A eso se reduce todo, a ser rico, orgulloso y encima quedar impune.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-824029225637340739?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/824029225637340739/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=824029225637340739' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/824029225637340739'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/824029225637340739'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2008/10/ricos-orgullosos-e-impunes.html' title='Ricos, orgullosos e impunes'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SPPgYIv79NI/AAAAAAAAABc/-4H15g6Jq48/s72-c/millones+in+your+face.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-3325974740907984297</id><published>2008-10-10T04:06:00.000-07:00</published><updated>2008-10-12T16:22:12.768-07:00</updated><title type='text'>La próxima edad media</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SPKGmjalK6I/AAAAAAAAABU/JGjVWbpMaMg/s1600-h/imperius.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5256411711994669986" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SPKGmjalK6I/AAAAAAAAABU/JGjVWbpMaMg/s320/imperius.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Siempre tengo la sensación de que nuestra generación va a vivir tiempos oscuros. Y lo digo desde mi privilegiado estatus de ciudadano europeo que habita en una zona del mundo en apariencia tranquila, con cobertura sanitaria, derechos sociales, educación, oportunidades de trabajo...No nos damos cuenta de que unas 25.000 personas mueren al día en el mundo de hambre o enfermedades relacionadas, y un niño muere cada cinco segundos, &lt;a href="http://www.elconfidencial.com/cache/2008/03/06/87_preve_hambre_mundo_inflacion_alimentaria.html"&gt;según el último informe de la ONU.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivimos en una burbuja, un dulce sueño en el que todos podemos prosperar y hacernos ricos. Sin embargo, es recomendable echar la vista atrás y contemplar lo que ocurrió con otras sociedades avanzadas que también creían que su felicidad iba a ser eterna. Para eso están algunos historiadores con conciencia que nos alertan de que si seguimos por el mismo camino vamos a encontrar muchas piedras, algunas tan grandes que no nos dejarán avanzar más como la destrucción de los ecosistemas y sus consecuencias imprevisibles en forma de cataclismos naturales, vease grandes terremotos, violentos huracanes, sequías extremas, etc...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En en ensayo titulado &lt;a href="http://www.casadellibro.com/libro-la-proxima-edad-media/2900001267989"&gt;'La próxima edad media'&lt;/a&gt;, del profesor de historia José David Sacristán de Lama, se plantea un futuro de regresión similar al que padecieron los romanos en el año 476 d.c o los Mayas en el siglo IX. Un panorama aterrador, sin duda, que muchos tildarán de exagerado o agorero pero que cada día que pasa se hace más real y va tomando forma como una gigantesca sombra sobe nuestras cabezas. Pero, en verdad, ¿qué es una edad media?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una edad media es un proceso de desintegración en el que se pierden o se ven mermados los recursos de la civilización y en el que la sociedad afectada sufre la privación de sus efectos beneficiosos. Todo esto surge como consecuencia del hundimiento del orden político, social y económico del que dependemos. Las civilizaciones son estructuras complejas donde miles de piezas tienen que encajar para que funcionen, cuando algunos elementos estratégicos fallan, el efecto es una reacción en cadena. El castillo de naipes se derrumba. ¿Esto puede ocurrirnos a nosotros, la sociedad de la tecnociencia y la globalización?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta es sí, pero a diferencia de lo que pasó con lo Mayas o el Imperio Romano, cuya tragedia se produjo a escala local, nuestro colapso será a escala mundial. Hemos globalizado los mercados, la información, el conocimiento, pero también se globalizan los problemas, las injusticias, el deterioro del medio ambiente. Ya no existen paraísos o tierras vírgenes que explorar o colonizar, nos toca existir en un espacio común que cada vez se antoja más pequeño ante nuestras ansias consumistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toca cambiar de paradigma económico a pesar de que estamos en plena efervescencia del capitalismo global. Este sistema no puede tener un buen final. Su razón de ser radica en el consumo y , paradójicamente, esto también será su tumba: si se consume se agotan los recursos (que no son infinitos) y si no se consume el sistema muere. Es fácil imaginar lo que sucederá cuando esto ocurra. Pero éste no es el único problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que añadir la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Superpoblaci%C3%B3n"&gt;superpoblación&lt;/a&gt; del planeta. La ONU ponostica que a mediados del siglo XXI seremos 9.200 millones de personas. La presión sobre los recursos será brutal y las consecuencias pueden venir en forma de desordenes sociales, guerras, migraciones masivas, etc. Desde luego, las cuentas no cuadran. Además, habrá que duplicar la eficiencia energética y pensar que de momento las energías alternativas (eólica, solar, hidrocarburos...) todavía están en pañales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento, tendremos que seguir agotando las reservas de combustibles fósiles y continuar alimentando el calentamiento del planeta. Es un callejón sin salida. La inercia de los acontecimientos es fuerte y parece que sólo vamos a parar cuando tengamos el filo de la guadaña acariciando nuestro cuello. Los científicos dicen que el cambio debe ser inmediato y radical, a grandes problemas grandes soluciones, pero no parace fácil poner de acuerdo a tantos países e intereses en juego. Haría falta una lección general, como en las pasadas guerras mundiales o las plagas de peste que diezmaron la población europea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuesta cambiar las creencias y el modo de actuar. Uno se acostumbra a hacer las cosas y está influido, lo quiera o no, por la cultura en la que nace y se desarrolla. Sabemos que hay peligros, que la injusticia es el pan de cada día para muchas personas, que hay gente que vive con un euro al día, que los recursos se agotan y la contaminación avanza, que vivimos en una zona confortable, tenemos calefacción en invierno y aire acondicionado en verano y nos preocupa nuestra imagen o si tendremos vacaciones este año. Hay tanto sobre lo que pensar que nos sobrepasa y lo dejamos pasar creyendo ingenuamente que todo se arreglará por sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojalá los pronósticos se equivoquen y la humanidad reaccione a tiempo. La creatividad es una facultad del hombre para sortear las dificultades, pero a medida que caen las hojas del calendario las posibilidades se reducen y el margen de maniobra también. Ojalá no caigamos en el mismo error que los Mayas o los romanos y no tengamos que regresar a una nueva edad media.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-3325974740907984297?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/3325974740907984297/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=3325974740907984297' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/3325974740907984297'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/3325974740907984297'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2008/10/la-prxima-edad-media.html' title='La próxima edad media'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/SPKGmjalK6I/AAAAAAAAABU/JGjVWbpMaMg/s72-c/imperius.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-7166082397842355570</id><published>2008-10-06T16:25:00.000-07:00</published><updated>2008-10-06T16:26:54.167-07:00</updated><title type='text'>Violencia televisiva</title><content type='html'>Hoy he visto el telediario de Telecinco a la hora de comer y precisamente mientras devoraba un plato de judías verdes asistía, un día más, a la sucesión de noticias de la España violenta, esa España real pero lejana. Real porque se cuentan hechos verídicos y lejana porque los vemos a través de la pantalla. Es como si lo que sucediera fuera parte de una serie más de ficción. Comemos, no dejamos de comer y miramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros ojos se han acostumbrado al espectáculo de la sangre, la guerra, los llantos, los gritos, la indignación, la muerte. Esto nos provoca una saturación, el mismo tema expuesto todos los días a la misma hora. La consecuencia es la insensibilidad, la tolerancia hacia el drama de los demás. ¡Tráeme un poco más de pan para mojar!, decimos, mientras vemos como un energúmeno le propina una paliza a otro entre dos coches. Eso es lo que me pasado a mí hoy. Ahora lo pienso y me doy asco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¿es culpa nuestra o de los medios?, ¿ofrecen lo que queremos ver o lo que ellos quieren que veamos? Es difícil saber dónde empieza la demanda y cómo se genera el negocio. Dicen los expertos que la publicidad crea necesidades que no existían. Es el martillo pilón. Si a una persona se le dice todos los días que comer chocolate es bueno seguro que termina convertido en un adicto. Si a todos nos dicen que la violencia es normal, que somos violentos por naturaleza, lo veremos como algo asumible e inevitable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El documental de Michael Moore, &lt;i&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bowling_for_Columbine" title="Bowling for Columbine"&gt;Bowling for Columbine&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, cuenta como dos chicos de 18 y 17 años de edad mataron a tiros a 13 personas e hirieron a 24 en 1999. &lt;i&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Elephant" title="Elephant" class="mw-redirect"&gt;Elephant&lt;/a&gt; &lt;/i&gt;de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gus_Van_Sant" title="Gus Van Sant"&gt;Gus Van Sant&lt;/a&gt; también se basa en este suceso. En las dos obras se pone de manifiesto la naturalidad con la que aceptan los norteamericanos la presencia de las armas en sus vidas. Es algo normal, además de un derecho recogido en la &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/internacional/Supremo/EE/UU/ratifica/derecho/todos/ciudadanos/portar/armas/elpepuint/20080626elpepuint_13/Tes"&gt;constitución&lt;/a&gt; americana. Si tu vecino tiene una pistola y tu compañero de trabajo un fusil de repetición, asumirás la situación como algo cotidiano, no pasa nada, todo el mundo lo hace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que somos seres influenciables, animales sociales que necesitan el contacto con el otro. Los genes determinan gran cantidad de aspectos como el color de piel, pelo, propensión a determinadas enfermedades...Sin embargo, se sabe que nuestro entorno influye mucho más que cualquier gen y que incluso se pueden modificar algunas variables genéticas según nuestro modo de vida. Estas influencias externas son continuas, bombardeos que van directamente al cerebro, al cuerpo, a la conciencia, a la conducta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si yo observo uno y otro día que la sociedad es violenta tendré miedo, justificaré mi derecho a defenderme y no indagaré demasiado en el origen de las cosas. No hay tiempo para pensar, eso siempre cuesta un esfuerzo extra. Es mejor anestesiarse frente al televisor y dejar que las imágenes invadan mi cabeza. Esto lo saben muy bien los medios de comunicación, por eso los telediarios tienen un ritmo frenético. Las noticias pasan a toda velocidad, hay que captar la atención rápido, que el espectador no se aburra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no hay nada que mejor capte la atención que el sufrimiento humano, así es. Las buenas noticias no son divertidas. No sé cómo se debe sentir Hilario Pino contando calamidades de lunes a viernes, supongo que no muy bien. No sé si él será el encargado de seleccionar las noticias, supongo que recibirá presiones de sus jefes y tendrá que amoldarse a la línea editorial de la cadena. Y tampoco quiero decir que no deba contarse todo lo malo que ocurre en el mundo, simplemente creo que hay que equilibrar los espacios y hacer un hueco a otros aspectos de la actividad humana. Por favor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-7166082397842355570?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/7166082397842355570/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=7166082397842355570' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/7166082397842355570'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/7166082397842355570'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2008/10/violencia-televisiva.html' title='Violencia televisiva'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-510591452106950198.post-1745711700092138922</id><published>2008-10-05T13:50:00.000-07:00</published><updated>2008-10-05T14:03:55.808-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='De momento comenzar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='que no es poco'/><title type='text'>El Proceso</title><content type='html'>'El Proceso' es el título de una angustiosa novela de Kafka y un término con múltiples definiciones: puede referirse al transcurso del tiempo, a una causa criminal, a una serie de fases en un hecho, etc. Qué más da, lo que importa es que estamos vivos y ahora escribo para eso, para demostrarme que mis dedos sirven para algo más que para escarbar en mis huecos corporales o dibujar gestos obscenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué este título al blog? Sinceramente, no lo sé, y espero que con el tiempo todo lo que se escriba aquí vaya dotando de sentido a esta palabra. De momento nada más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/510591452106950198-1745711700092138922?l=elproceso-javier.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/feeds/1745711700092138922/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=510591452106950198&amp;postID=1745711700092138922' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/1745711700092138922'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/510591452106950198/posts/default/1745711700092138922'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elproceso-javier.blogspot.com/2008/10/el-proceso.html' title='El Proceso'/><author><name>Javier Díaz Murillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01927599542358542496</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgTSmxBjegM/S9oAkc-947I/AAAAAAAAAE4/rO0aB6NBt_c/S220/Im%C3%A1genes+sierra+052.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
